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" Me alegra que el tema elegido por la familia ecuménica para la celebración del Tiempo de la Creación 2020 sea 'Jubileo de la Tierra', precisamente en el año en el que se cumple el cincuentenario del Día de la Tierra "
Papa Francisco

Noticeu Uruguayos y argentinos en la ordenación del nuevo Obispo de Salto, Mons. Fernando Gil Eisner

mons. Gil

  • Mons. Gil será ordenado obispo el Domingo 23 de setiembre en Misa concelebrada por cardenales, varios obispos y sacerdotes de Uruguay y Argentina

Mons. Fernando Gil Eisner será ordenado Obispo e iniciará su Ministerio pastoral en la Diócesis de Salto en una Celebración Eucarística que tendrá lugar este Domingo 23 de setiembre, en la Iglesia Catedral San Juan Bautista de la ciudad de Salto. La Misa tendrá lugar a las 16 horas. 

Junto al Cardenal Daniel Sturla, que presidirá la celebración de la Misa, serán los ordenantes principales del nuevo Obispo Mons. Pablo Galimberti (obispo saliente de la Diócesis de Salto) y el Obispo de la Diócesis argentina de Merlo-Moreno, Mons. Fernando Malletti, donde Mons. Gil ejerció su sacerdocio.

Concelebrarán, además, obispos de las distintas Diócesis de Uruguay, el Nuncio Apostólico en Uruguay, Mons. Martin Krebs, al menos 7 obispos argentinos, entre ellos, el Arzobispo de la Arquidiócesis de Buenos Aires y Primado de Iglesia católica en Argentina, Cardenal Mario Poli, y sacerdotes de ambas márgenes del Río Uruguay.

Lo obispos argentinos que acompañarán a Mons. Gil en su ordenación episcopal e inicio de su Ministerio pastoral en la Diócesis de Salto son: el Cardenal Poli, Arzobispo de Buenos Aires y Cardenal Primado; Mons. Maletti, Obispo de Merlo-Moreno; Mons. Oscar Miñaro, Obispo auxiliar de Merlo-Moreno; Mons. Fernando Bargalló, Obispo emérito de Merlo-Moreno; Mons. Jorge Eduardo Scheinig, Obispo auxiliar de Mercedes Luján; Mons. Luis Colazzuol, Obispo de Concordia y Mons. Santiago Olivera, Obispo Castrense.

Además de feligreses de la Diócesis de Salto (que abarca los departamentos de Artigas, Salto, Paysandú y Río Negro), se espera la llegada de integrantes de las comunidades de la Diócesis de Merlo-Moreno.

Mons. Gil Eisner, nombrado Obispo de Salto por el Papa Francisco el pasado 24 de julio, tiene 65 años de edad. Si bien nació en Uruguay, a los 13 años de edad se radicó con su familia en Argentina y allí comenzó su camino de formación para el sacerdocio. Fue ordenado sacerdote en la Diócesis de Morón el 25 de marzo de 1983, en el gran Buenos Aires. En 1986 obtuvo la licenciatura en Teología en la Facultad de Teología de la Universidad Católica Argentina (UCA) y en 1989 el grado de Doctor en Historia de la Teología, por la Universidad Gregoriana de Roma.

En la Diócesis de Merlo-Moreno desempeñó diversas actividades pastorales, al tiempo que ejerció la docencia en el Departamento de Historia de la Iglesia de la Facultad de Teología de la UCA, donde en los últimos 15 años fue Director de la Biblioteca de la Facultad de Teología. En 2008 fue nombrado vicedecano de la Facultad de Teología quedando luego a cargo del decanato entre 2009 y 2011.

Ha publicado regularmente obras relacionadas con la Historia de la Iglesia y la Historia de la Teología.

Mons. Gil, será el sexto Obispo de Salto y sustituirá a Mons. Galimberti, quien al cumplir 75 años presentó su renuncia por haber llegado al límite de edad, tal como lo establece el Derecho Canónico.

La Diócesis de Salto fue creada en el año 1897 por el Papa León XIII. Comprende los departamentos de Artigas, Salto, Paysandú y Río Negro. Alberga en total unos 367.000 habitantes.

AVISO


MÁS DATOS SOBRE MONS. FERNANDO GIL

Mons. Fernando Gil Eisner, nombrado Obispo de Salto, nació en Montevideo el 8 de mayo de 1953 y se  radicó en Argentina desde 1966. En 1976 comenzó sus estudios de Filosofía y Teología y el 25 de marzo de 1983 fue ordenado sacerdote en la Diócesis de Morón, en el gran Buenos Aires. En 1986 obtuvo la licenciatura en Teología en la Facultad de Teología de la Universidad Católica Argentina (UCA) y en 1989 el grado de Doctor en Historia de la Teología, por la Universidad Gregoriana de Roma.

Ejerció los primeros años de su ministerio como Vicario de la Parroquia San José de Moreno, que en ese momento abarcaba las actuales Parroquias de María Madre de Dios, María Auxiliadora y San José. Fue en distintos momentos Administrador Parroquial de esas Parroquias, Párroco de Ntra. Sra. del Rosario de Fátima en Merlo y, últimamente, Párroco de la Parroquia María Auxiliadora en el mismo Moreno.

En la Diócesis de Merlo-Moreno prestó su servicio como asesor diocesano de catequesis, director del Seminario Catequístico “San Juan Diego”, miembro del Consejo Presbiteral, del Colegio de Consultores y del Equipo Diocesano de formación permanente. Fue miembro y asesor del movimiento de espiritualidad “Soledad Mariana” desde sus orígenes (1976) hasta su nombramiento como Obispo. Recientemente había sido nombrado director espiritual del Seminario de Morón.

A la par de sus tareas pastorales, ejerció la docencia en el Departamento de Historia de la Iglesia de la Facultad de Teología de la UCA y desde 2003 fue Director de la Biblioteca de la Facultad de Teología de la misma Universidad. En 2008 fue nombrado vicedecano de la Facultad de Teología quedando luego a cargo del decanato entre 2009 y 2011.

Entre 1986 y 2007 ejerció como director del Instituto San José del Seminario de Morón (afiliado a la UCA). Ha sido profesor también en el Instituto Teológico Franciscano Fray Luis Bolaños (Buenos Aires),1993-2009; en el Instituto San Juan María Vianney del Seminario de Mercedes, 1992-1997; en el Instituto Superior de Estudios Teológicos Cristo Buen Pastor de los Salesianos, 2000-2002, y en el CEBITEPAL, CELAM, Bogotá, 2016-2018.

Hasta su nombramiento fue miembro del Comité de Historia de la Comisión Arquidiocesana de Cultura, de la Junta de Historia Eclesiástica Argentina, del Instituto de Historia del Derecho Canónico Indiano perteneciente a la Facultad de Derecho Canónico de la UCA y del Instituto Bonaerense de Numismática y Antigüedades.

Ha publicado regularmente obras relacionadas con la Historia de la Iglesia y la Historia de la Teología.


ESCUDO EPISCOPAL Y LEMA DE MONS. FERNANDO MIGUEL GIL

escudo Mons. Fernando Gil

 

Explicación :

1. Campo de azur con estrellas sobre media luna: representa el mundo, al cual somos enviados a evangelizar. En el Apocalipsis Cristo, el Alfa y el Omega, sujeta en su mano las siete estrellas: “Éste es el símbolo de las siete estrellas que viste en mi mano derecha y de las siete lámparas de oro: las siete estrellas son los ángeles de las siete Iglesias, las siete lámparas son las siete Iglesias. (Ap 1:20). Se trata entonces de la Iglesia, Pueblo de Dios en medio del mundo y de los pueblos de la tierra. La Virgen de los treinta y tres orientales está parada sobre el mismo campo estrellado.

2. Campo celeste con el Río de la Plata, recuerda la particular biografía del obispo que ha vivido y desarrollado su misión de los dos lados del río. Es también el río Uruguay que recorre la diócesis de Salto de norte a sur. El celeste simboliza a la Virgen María. Ella cubre con su manto a toda la humanidad redimida.

El monograma o Cristograma IHS, es el nombre de Jesús. Son las tres primeras letras del nombre griego del Señor: ΙΗΣΟΥΣ, iota-eta-sigma. Difundido por la evangelización franciscana (San Bernardino de Siena), y luego asumida por los jesuitas, nos recuerda que la misión del obispo es la de: “apacentar las ovejas en el nombre del Señor, desarrollando en ellas su oficio de enseñar, de santificar y de regir.” Concilio Vaticano II, Christus Dominus, 11.

3. El báculo nos recuerda que “en el ejercicio de su ministerio de padre y pastor, el obispo debe comportarse en medio de los suyos como los que sirven, pastores buenos que conocen a sus ovejas y son conocidos por ellas.” Christus Dominus, 16. El pastor usa una punta del báculo para encontrar y traer a la oveja perdida (Lc 15,6) y la otra para ahuyentar al lobo y proteger al rebaño (cf. Jn 10,12)

4. El lema episcopal: “Cristo es nuestra paz” de la carta de Pablo a los Efesios: “Porque Cristo es nuestra paz; él ha unido a los dos pueblos en uno solo, derribando el muro de enemistad que los separaba, (Ef 2:14). San Pablo se refiere al Pueblo de la Antigua Alianza y al Nuevo Pueblo de Dios. Los cristianos nos reconocemos habitantes de toda tierra y toda patria, pero encaminados a la patria definitiva. El lema manifiesta el deseo de trabajar para que, por el anuncio del evangelio y la presencia de la Iglesia, Madre de Pueblos, todos los hombres y mujeres, sin distinción, tengan acceso a una vida justa según el evangelio y conozcan a Dios Padre en el Espíritu Santo.