Iglesia al día

" El Tiempo de la Creación es un tiempo para renovar nuestra relación con el Creador y con toda su maravillosa obra, la naturaleza, por medio de la celebración, la conversión y el compromiso. "
Tiempo de la Creación

Noticeu Uruguayos en el Congreso Eclesial “Medellín 50 años: Profecía, comunión y participación”

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Celam

El Congreso Eclesial “Medellín 50 años: Profecía, comunión y participación”, que se lleva a cabo en el Seminario Mayor de Medellín entre el 23 y el 26 de agosto, cuenta con la participación de más de 70 obispos de Latinoamérica y el Caribe, comunidades religiosas, representantes del clero y laicos de diferentes países de la región.

Los obispos uruguayos Mons. Carlos Collazzi (Obispo de Mercedes) y Mons. Heriberto Bodeant (Obispo de Melo) participan del mismo así como autoridades de la Conferencia de Religiosos y Religiosas del Uruguay (CONFRU): la Presidenta, Hna. Laura Guisado hma; el Vicepresidente, P. Alfonso Bauer sdb, la Hna. Cristina Robaina stj y el  P. Ruben Lucero op.

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Mons. Heriberto Bodeant y Mons. Carlos Collazzi / Celam

En su carácter de Vicepresidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), Mons. Collazzi presidió la Eucaristía en el Congreso el  viernes 24 de agosto, concelebrada por 9 Cardenales y más de 50 obispos de distintos países de América Latina y el Caribe.

La religiosa uruguaya Hna. Cristina Robaina stj, tuvo un papel destacado en el Congreso al exponer este sábado 25 de agosto sobre  las “Perspectivas de futuro para la Iglesia latinoamericana a los 50 años de Medellín”.  Siguiendo con la metodología del Ver, Juzgar y Actuar, la segunda sesión del Congreso dio paso al Actuar con el referido  tema. Para esta presentación se tuvo como invitados a la Hna. Robaina Pegas stj, el l Hno. Afonso Murad fms y al Pbro. Augusto Zampini del Discasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral en la Santa Sede. La Hna. Robaina integra el Equipo de Reflexión Teológico-Pastoral del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) y de la CLAR.

La Hna. Robaina Pegas, centró su presentación en tres aspectos fundamentales: la humanización a partir de la justicia para defender una vida digna y respetada, la conversión pastoral y ecológica, y la cultura humanizadora. Resaltó que hoy se requiere tener una Iglesia en salida misionera, en movimiento hacia la periferia del propio territorio para evangelizar a todos los pueblos. La invitación es a que propiciemos el nacimiento y la conversión de América Latina, instó.

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en el centro de la foto Hna. Cristina Robaina /Celam

Otra uruguaya ofició de ponente en el Congreso, la doctora Ana María Bidegaín, quien residen en Estados Unidos. Fue la compiladora del libro “Obispos de la Patria Grande: pastores, profetas y mártires” presentado en el marco del Congreso.

LA INAUGURACION DEL CONGRESO

En la sesión inaugural el Presidente del Celam y Arzobispo de Bogotá, Cardenal Rubén Salazar Gómez, afirmó que “venimos de todos los rincones de América Latina y el Caribe para celebrar otra primavera que comenzó aquí en este Seminario hace 50 años y que imploramos a Dios nos renueve a partir de este Congreso para poder construir unas comunidades eclesiales llenas de esperanza e innovadoras”.

Monseñor Salazar resaltó que hace 50 años los obispos en Medellín levantaron su voz profética y transformaron la historia de la Iglesia y del continente, y manifestó su deseo de que desde este Congreso surja una renovación eclesial que nos ayude a todos a convertirnos.

El Cardenal Salazar compartió, además, el mensaje enviado por el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado del Papa Francisco, en el que presenta el saludo que el Santo Padre envió a todos los organizadores y participantes al Congreso, cuyas reflexiones e intuiciones pastorales han marcado el caminar y el actuar de la Iglesia en ese continente de la esperanza durante los últimos cinco decenios. Asimismo recordando que América Latina es una comunidad con una historia propia, con unos valores específicos y con problemas semejantes, anima e reflexionar sobre la necesidad de potenciar una evangelización y una catequesis más incisivas que puedan renovar e inflamar el corazón de tantas personas para que se hagan partícipes en la edificación de una civilización cada vez más fraterna y se comprometan en promover una paz más auténtica enraizada en la justicia y el amor.

En el Aula Magna Mons. Manuel José Sierra de la Universidad Pontificia Bolivariana, se dio inicio al Congreso con un acto académico en el que tuvo lugar la presentación del libro: “Obispos de la Patria Grande: pastores, profetas y mártires”. La doctora Bidegaín, compiladora del libro, hizo una referencia al significado de Medellín para América Latina como el lugar donde emergió nuestra teología, partiendo de la propia realidad de esta tierra, a la que Medellín miró de frente.

La Eucaristía fue presidida por Monseñor Ricardo Tobón Restrepo, Arzobispo de Medellín, quien en su saludo inicial destacaba la importancia del acontecimiento eclesial que se conmemora y manifestaba la esperanza por los frutos que producirá en la sociedad y en la Iglesia el reencontrarse con la inspiración, la reflexión y las propuestas de la II Conferencia del Episcopado Latinoamericano, de manera especial en el marco de los 150 años de creación que celebra la Arquidiócesis de Medellín.

En el día de Santa Rosa de Lima se realizó la Misa inaugural, presidida por el Arzobispo de Medellín, Mons. Ricardo Tabón. Monseñor Tabón destacó en su homilía que Santa Rosa fue un fruto maduro del Evangelio. Ella ocupándose de las cosas de Dios, supo vivir en la fe, en el vencimiento heroico del propio yo, en la lucha espiritual para ser fiel, en la oración hasta los más altos grados de la mística, y en la caridad generosa con los pobres. Así, vivió y murió en la heroicidad del amor.

De igual manera afirmó que no se puede desconocer la actualidad de Medellín como un movimiento de renovación de nuestra Iglesia en América Latina, como la lectura creyente de los acontecimientos y una interpretación de los signos de los tiempos, como una profundización de la Iglesia, misterio de comunión, y realidad en diálogo con el mundo, como un fuerte impulso pastoral y un gran compromiso con la justicia para lograr una auténtica y perdurable promoción humana, como el fruto de todas las Iglesias particulares del continente que lograron un nuevo anuncio del Reino de Dios.

Finalmente, reconoció que no se pueden desconocer las dificultades actuales, por lo cual la Iglesia está llamada a purificarse, a ir a lo esencial, a construir una profunda unidad, a acrecentar la pasión apostólica, a vivir sus opciones preferenciales por los pobres y los jóvenes.

En base a crónicas publicadas en www.celam.org

Toda la información del congreso disponible en https://www.medellin50.org