Skip to main content
Noticeu

Un Hogar lleno de vida

By 07/05/2020mayo 9th, 2020No Comments

Mons. Orlando Romero, obispo emérito de Canelones, saluda desde su habitación. F. GUTIÉRREZ /ICM

El Hogar Sacerdotal Jacinto Vera es casa de los sacerdotes que ya se han retirado de sus parroquias o están con algún problema de salud

«Siempre se le ha puesto el énfasis en que esto es un hogar, porque nuestro propósito es que ellos vivan como si esto fuera un hogar y no una residencia”, cuenta el P. William Bernasconi, integrante de la Comisión Directiva del Hogar Sacerdotal “Jacinto Vera”. Así describe a la casa para sacerdotes del Clero Secular de todo el país, donde residen los mayores que ya se han retirado —en general luego de los 75 años—, o quienes están convalecientes con alguna enfermedad y pasan allí un tiempo transitorio. En la actualidad viven 14 sacerdotes, pero han pasado por allí muchos religiosos desde el año 1903, cuando se fundó este lugar por iniciativa de un grupo de sacerdotes de aquella época. “Se hace un esfuerzo en lo cotidiano por vivir un hogar de hermanos. La convivencia es posible por el encuentro personal y comunitario con Cristo, teniéndolo como centro y eje de la vida”, destaca el P. William.

Vínculos verdaderos

Como en todo hogar, hay rutinas y horarios para las diferentes actividades. La jornada inicia con la celebración de la Misa a las 8 y luego es el desayuno. Durante la mañana cada uno tiene tiempo libre para leer, meditar o contactarse con las personas de las comunidades de las parroquias en donde han vivido. “La mayoría de ellos siguen manteniendo ese vínculo con las personas de sus comunidades y se hacen llamadas por cumpleaños, aniversarios o para conversar un rato o recibir algún consejo de los sacerdotes”, cometa el P. William. Y agrega que “tienen una vida muy activa a la hora de atender a la gente que ha sido parte del rebaño de ellos, en las parroquias en las que fueron párrocos”.

Una vez a la semana, los sacerdotes del Hogar comparten la adoración eucarística y, además, se busca que tengan alguna actividad recreativa y/o intelectual, como por ejemplo juegos de mesa. “Todos tienen muy buen vínculo entre ellos, y eso ayuda a la convivencia y hace que no se sientan solos”, explica el miembro de la comisión directiva.

Bien acompañados y cuidados

Algo que también marca la dinámica de la casa es la presencia de tres religiosas que viven allí. Desde hace más de 20 años las Hermanas Misioneras de Jesús Eterno Sacerdote acompañan a los padres y le dan un espíritu de hogar al edificio. Además de ser enfermeras, ellas son quienes están en todos los detalles.

Lo mismo que sucede en una casa donde viven personas con diferentes patologías, el Hogar cuenta con servicio de enfermería las 24 horas, a cargo de enfermeros. A su vez, los sacerdotes tienen sus mutualistas en caso de requerir atención de salud externa.

En tiempos de COVID-19 la Comisión Directiva tomó varias medidas de aislamiento e higiene, como interrumpir las visitas al hogar y que los sacerdotes no salieran a la calle por precaución. Afirma el P. William que “todos acataron las medidas con muy buena disposición y con gran responsabilidad entendieron que no podían recibir visitas ni salir a hacer mandados o caminar por la calle, para cuidarse entre todos”. A su vez, se elaboraron protocolos a seguir por el personal de servicio, cocina, enfermería y más.

La Comisión Directiva del Hogar Sacerdotal está integrada por cinco sacerdotes elegidos por sus pares del Clero por votación secreta cada tres años. En la actualidad esta integrada por el Pbro. Pablo Graña (Diócesis Maldonado-Minas), el Pbro.. Antonio Roselli (Diócesis de Mercedes) y los Pbros. Richard Arce, Pablo Bonavía y William Bernasconi de la Arquidiócesis de Montevideo.

Tomado de https://icm.org.uy/un-hogar-lleno-de-vida/