Iglesia al día

" En este tiempo de pandemia, que dejó sin efecto o en suspenso tantos proyectos personales y colectivos... damos, en primer lugar, gracias a Dios por todo lo bueno que hizo surgir en los corazones de hombres y mujeres de nuestra tierra. En todo ello encontramos motivos de esperanza. "
Mirando con Dios este tiempo

Noticeu Tres Obispos y dos laicos uruguayos participaron en Asamblea General del CELAM

El martes 14 de mayo comenzó, en la ciudad de Panamá, la XXXIV Asamblea General ordinaria del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), integrada por los Obispos presidentes y los delegados ante el CELAM de las Conferencias Episcopales de América Latina y del Caribe. Participan también invitados especiales y asesores, con un total de 67 personas. Estas asambleas se realizan cada dos años. La anterior se desarrolló en Montevideo, en mayo de 2011. El presidente del CELAM, Carlos Aguiar Retes, Arzobispo de Tlalnepantla, México, tuvo por ello palabras de agradecimiento a la Conferencia Episcopal del Uruguay en sus palabras inaugurales.

El CELAM fue creado en 1955, en el marco de la primera Conferencia General del Episcopado de América Latina y el Caribe, realizada en Río de Janeiro. Aquélla primera convocatoria fue alentada por el Papa XII, quien había sido fuertemente impresionado por el catolicismo latinoamericano cuando, como Cardenal Pacelli, visitó Buenos Aires en ocasión del Congreso Eucarístico Internacional de 1934.

Durante el Concilio Vaticano II (1962-1965) el CELAM se fortaleció con el encuentro frecuente de los Obispos latinoamericanos durante las sesiones del gran acontecimiento eclesial. Fruto inmediato de esos encuentros fue la II Conferencia General en Medellín, Colombia, en 1968. Luego, con Juan Pablo II, Puebla en 1979 y Santo Domingo en 1992. En 2007, el Santuario de Aparecida, en Brasil, recibió a la V Conferencia General, que marcó fuertemente la orientación que en este momento sigue la Iglesia en América Latina, con un fuerte énfasis en la misión evangelizadora. En esa Conferencia presidió el comité de redacción el Cardenal Jorge Bergoglio, Arzobispo de Buenos Aires, hoy Papa Francisco.

Las grandes líneas que trazan las Conferencias Generales son asumidas por el CELAM en su servicio a las Conferencias Episcopales de América Latina y del Caribe, apoyando las diversas áreas pastorales con encuentros regionales y continentales, con sus institutos de formación y sus publicaciones.

Tres Cardenales presentes. En su carácter de presidentes de sus respectivas conferencias episcopales, participan de la asamblea Raymundo Damasceno Assis, Arzobispo de Aparecida, Brasil y Nicolás de Jesús López Rodríguez, Arzobispo de Santo Domingo, República Dominicana, a quien los uruguayos tuvieron la oportunidad de conocer, cuando, enviado por Juan Pablo II, presidió la celebración central del Congreso Eucarístico realizado en Colonia del Sacramento con motivo del Jubileo del año 2000. También está presente, como invitado especial, el Cardenal Francisco Javier Errázuriz, Arzobispo Emérito de Santiago de Chile.

Cinco uruguayos presentes

Además del presidente de la CEU,Mons. Rodolfo Wirzy el Secretario General y delegado ante el CELAM, Mons.Heriberto Bodeant, participan de la asambleaMons. Carlos Collazzi, quien integra la directiva del CELAM como presidente del Consejo Económico; la Dra. Susana Nuin Núñez, secretaria ejecutiva del Departamento de Comunicación y Prensa del CELAM y el Profesor Guzmán Carriquiry, Secretario General de la Pontificia Comisión para América Latina (CAL), organismo de la Santa Sede.

Compartiendo en oración 

Una parte de la mañana fue ocupada en un tiempo de meditación y oración, en el que los participantes compartieron aspectos de su vida como pastores, sobre todo frente a los desafíos de la Nueva Evangelización y de laMisiónContinental, el gran programa propuesto por la Conferencia de Aparecida.

Intervención de Mons. Collazzi. 

Mons. Collazzi, en su carácter de presidente del Comité Económico del CELAM, presentó el informe de situación y las perspectivas que la institución tiene por delante, e introdujo al Tesorero del CELAM, P. Raúl Islas, quien presentó a la asamblea algunos proyectos sobre los que se deberá tomar una decisión para una reestructuración no sólo económica sino también pastoral de la sede del CELAM en Bogotá.

500 años de la primera Diócesis del continente

La ciudad de la Santa María de la Antigua del Darién fue sede de la primera Diócesis en Tierra Firme creada por el Papa León X con bula del 9 de Septiembre de 1513. En 1524 el segundo Obispo fray Vicente Peraza traslada la sede de esta Diócesis a la recién fundada ciudad de Panamá. La Arquidiócesis de Panamá celebra un año jubilar con motivo de estos 500 años.

El Arzobispo de Santo Domingo, Primado de las Américas, presidió la celebración de este medio milenio de vida eclesial, con la participación de toda la Asamblea del CELAM y numerosos fieles que se hicieron presentes en la Iglesia de San Antonio, continua al lugar donde se desarrolla la asamblea.

Cena en la Nunciatura 

El Nuncio Apostólico en Panamá, Mons. Andrés Carrascosa, invitó a todos los miembros de la asamblea a una cena en la Nunciatura, que fue una ocasión de confraternizar y cerrar una intensa jornada.

 

“Arriba los corazones / vayamos todos al Pan de Vida”. Así dice el estribillo de uno de los cantos que acompañaron el momento de la comunión en la Misa de ayer. Con esas palabras resonando todavía en sus oídos, los Obispos madrugaron el miércoles para empezar su jornada a las siete de la mañana, con la Misa presidida por el Arzobispo de Panamá, Mons. José Domingo Ulloa. Una Eucaristía festiva, al igual que la de ayer, al ritmo vivo de los cantos litúrgicos panameños.

Voces de los Andes y de Centroamérica.  

La parte medular de la segunda jornada se dedicó a escuchar los informes de las conferencias episcopales de los países bolivarianos (Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela) y de algunos países de Centroamérica (Costa Rica, El Salvador, Nicaragua, Guatemala, Honduras).

Los delegados de cada país presentaron los documentos más importantes de sus respectivas conferencias episcopales en los dos últimos años, destacando sus temas centrales, así como los contextos socio-políticos y económicos del país que explican dichas intervenciones; finalmente, cómo se ubican estas intervenciones de la conferencia episcopal en la marcha de la Misión Continental entendida como Nueva Evangelización.

Las principales preocupaciones que manifestaron las conferencias episcopales se refieren a los procesos políticos que vive cada país, con especial atención al funcionamiento de la democracia, las tendencias autoritarias que aparecen en algunos gobernantes, la anulación de la separación de los poderes del Estado que se ha dado en algunos países, la dificultad de la convivencia de diferentes opiniones en el juego democrático y la libertad de los electores.

Los obispos recogen la voz de sufrimiento de sus pueblos ante la violencia, en sus diferentes manifestaciones, desde la familiar a la generada por el crimen y el narcotráfico. En Colombia, la Iglesia ha tenido un rol activo en la búsqueda de caminos de reconciliación. En América Central se ha mediado en los enfrentamientos de pandillas, logrando reducir las frecuentes muertes.

Otro aspecto que es motivo de seguimiento es el referido a la situación de la familia: los cambios culturales, la legislación que se propone (y a veces se aprueba) en relación a legalización del aborto, eutanasia, matrimonio “igualitario”. No escapan tampoco a la atención de los obispos, sobre todo de los países con tradición minera, las amenazas al medio ambiente y el cuidado y la conservación del recurso agua.

Las Conferencias Episcopales están trabajando, a diverso ritmo, en el proyecto de la Misión Continental, animando a sus comunidades, promoviendo la formación de misioneros, impulsando la renovación de las parroquias y la difusión de la Palabra de Dios a través de la animación bíblica de la Pastoral.

Presencia de las organizaciones de ayuda 

En la mañana hizo uso de la palabra uno de los invitados especiales, Mons. Pirmin Spiegel, Director General de Misereor, organismo de la Conferencia Episcopal Alemana para la ayuda al desarrollo en América Latina, África y Asia.

Spiegel se refirió a la tarea de su institución y a su disponibilidad para ayudar en proyectos de desarrollo impulsados o recomendados por las Conferencias Episcopales. Están presentes, asimismo, los directores de Adveniat, también de la Iglesia alemana y del Comité para la Iglesia en Latinoamericana de la Conferencia de los Obispos Católicos de los EE.UU. La presencia de estos invitados permite a los Obispos mantener diálogos en los momentos libres sobre proyectos de ayuda que están siendo llevados adelante o pueden serlo en cada país.

Saludo al Papa Francisco

La asamblea dirigió un saludo al Papa Francisco, agradeciendo el saludo recibido de parte suya y manifestándole su afecto y adhesión filial.

Se recuerda con gratitud la decisiva participación del entonces Cardenal Bergoglio en la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, y se agradecen sus gestos sencillos y proféticos de hoy, que animan a edificar con todo el Pueblo de Dios una iglesia pobre y para los pobres. Asegurándole la oración de la asamblea por su ministerio petrino, los miembros de la asamblea se despiden pidiendo la bendición del Santo Padre.

Acto cultural y cena en la Cancillería

En el marco de las celebraciones por los 500 años de la Diócesis de Santa María de la Antigua, los obispos fueron invitados a presenciar la obra teatral Santa María la Antigua: Tierra y Dos Mares e invitados a cenar en la Cancillería. La alcaldesa de la ciudad de Panamá, Roxana Méndez dio la bienvenida a este país “puente de las Américas y corazón del universo”. Ella y la Primera Dama, Marta Linares de Martinelli, saludaron a la asamblea y entregaron reconocimientos a los tres Cardenales visitantes y al Presidente del CELAM.

El embajador uruguayo en Panamá, Francisco Purificatti Gamarra, al igual que otros diplomáticos, estuvo presente en ambos actos, saludando amablemente a los uruguayos participantes y poniéndose a sus órdenes para cualquier aspecto en que pudiera ser útil durante su permanencia en el istmo.

Un recuerdo de los mártires de las Misiones

El jueves 16 se cumplieron 25 años de que el Beato Juan Pablo II, en su visita a Paraguay (después de la visita a Uruguay recordada en estos días) canonizó a los jesuitas Roque González, nacido en Asunción, Alonso Rodríguez Olmedo y Juan del Castillo. “Me da gusto recordar esto, porque Juan del Castillo es el único santo nacido en mi Diócesis”, dijo en la Misa que presidió en la asamblea del CELAM, el Nuncio Apostólico en Panamá, Mons. Andrés Carrascosa. El Nuncio, de origen español, ha estado presente durante buena parte del tiempo de la asamblea, destacando el clima fraterno de la misma.

Un día de Comunión

“Este día estará marcado por la Comunión”, dijo el Secretario General del CELAM Mons. Santiago Silva Retamales, al presentar la agenda de la tercera jornada. “Incluso aunque hoy tengamos que tomar algunas decisiones que pueden verse como meramente administrativas, tenemos que saber verlas desde esa perspectiva”. Las decisiones se referían a la unificación de las sedes del CELAM en Bogotá y a la fusión de distintas instituciones de servicio que el CELAM ha creado. La primera de ellas fue el ITEPAL, Instituto Teológico Pastoral del CELAM, al que se fueron agregando el Centro de Publicaciones, el Observatorio Pastoral y el Centro Bíblico Pastoral (CEBIPAL). La asamblea aprobó ambas propuestas, que la presidencia del CELAM deberá ahora implementar.

Comunión y Misión

Mons. Ricardo Ezzatti, Arzobispo de Santiago de Chile, realizó una extensa exposición sobre “Comunión yMisión”. Entre otros puntos destacables de su exposición, recordó que los Obispos somos, ante todo, discípulos y miembros del Pueblo de Dios, hijos de Dios, llamados a vivir en fraternidad: “verdadera igualdad en cuanto a la dignidad y la actividad común para todos los fieles en la construcción del Cuerpo de Cristo” (Pastores Gregis,10). El ministerio episcopal se orienta en primer lugar a los presbíteros y diáconos, a partir de la comunión sacramental en la participación del único ministerio de Cristo y de la única misión apostólica. Por ello, el Obispo ha de cultivar de manera especial los vínculos con presbíteros y diáconos, como padres, amigos y hermanos siempre abiertos al diálogo. Con respecto a la vida consagrada, tenerla en especial consideración, de modo que aporte a la misión de la Iglesia desde su vocación específica. Las Conferencias Episcopales son espacio de discernimiento solidario de los grandes problemas de la sociedad y de la Iglesia, que permite establecer orientaciones pastorales que anime la vida del Pueblo fiel.

Invitados

Entre los invitados especiales estaban la Hna. Mercedes Casas, Hija del Espíritu Santo, presidente de la Confederación latinoamericana de Religiosos (CLAR), quien presentó a la asamblea los proyectos de la CLAR y agradeció el clima fraterno con que se la recibió.

También habló el Dr. Guzmán Carriquiry, secretario general de la Pontificia Comisión para América Latina (CAL), quien trajo a la asamblea un saludo  y una carta del presidente de la CAL, Cardenal Marc Ouellet. El Cardenal Ouellet, en su carta, invitaba al CELAM a fortalecer la comunión efectiva y afectiva con el sucesor de Pedro, dar renovado ardor a laMisiónContinental desde experiencias concretas, tomar un decidido compromiso misionero Ad Gentes, colaborando en la nueva evangelización de Europa, la atención a los hispanos en USA, e incluso en el extremo oriente asiático. En resumen, no desaprovechar un tiempo providencial.

Finalmente, se dirigió a la asamblea Mons. Bernd Klaschka, director de ADVENIAT, obra de la Iglesia en Alemania para la ayuda a América Latina. Mons. Klaschka reiteró la voluntad de la organización de seguir cooperando en la misión de la Iglesia en América Latina a través de su ayuda económica, señalando algunos criterios importantes: que se trate de proyectos eclesiales, pastorales, que apunten especialmente a la formación de los fieles, pensando en el largo plazo.

La jornada se completó con los informes de Panamá, México, República Dominicana, Haitía y Cuba y los países del Cono Sur.

Tomadas las resoluciones previstas, escuchados todos los informes, compartidos los distintos momentos de reflexión, elaborado el mensaje final, la XXXIV Asamblea del CELAM, reunida esta semana en Panamá, terminó al final de esta mañana sus sesiones.

Esta tarde, antes de iniciar su partida, los participantes visitarán el Canal de Panamá.

En su evaluación, los Obispos agradecieron la cálida y fraterna hospitalidad de los panameños, expresada en numerosos y significativos gestos, la cuidada preparación de la liturgia y la excelente organización del equipo del CELAM para el buen desarrollo de la asamblea.

Crónica de Mons.Heriberto Bodeant