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Mons. Carlos Collazzi Obispo de Mecedes
Querida Familia Diocesana:

¡EL SEÑOR HA RESUCITADO!
En este anuncio se basa nuestra Fe cristiana!!! Resuena en nuestros corazones de manera especial en estos días de Pascua: El que fue crucificado y murió el viernes, VIVE; ha triunfado sobre la muerte. Ha dado su Vida por nosotros, para salvarnos!!!

Los relatos de los Evangelios muestran que los Apóstoles progresivamente van admitiendo que el Crucificado ha Resucitado: “¿por qué están asustados? ¿Por qué tienen dudas en su corazón? Miren mis manos y mis pies. Soy Yo mismo. Tóquenme y vean…Les enseñó las manos y los pies…ellos no acababan de creerlo, a causa de la alegría y el asombro que sentían” (Lc 24,38-41)

Van descubriendo con claridad que es el mismo, el Señor y el Maestro; y a su vez, hay algo distinto, y por eso les cuesta reconocerlo.

Jesús de Nazareth, el Señor, es el mismo, pero existe y vive de otro modo; hasta entra en la casa estando las puertas cerradas (Jn 20,19). No es un hecho que pasó, y que sólo pertenece ya al pasado. Es una realidad siempre presente: el Resucitado Vive y está con Ellos!!!

Los Discípulos van experimentando su Presencia:
– Cuando están juntos, compartiendo los momentos alegres, luminosos y los momentos difíciles (Jn 21, 1-8), y así se cumplen sus palabras: “donde hay dos o tres reunidos en mi Nombre, Yo estoy presente en medio de ellos” (Mt 18,20). Este estar “reunidos en su Nombre” encuentra su expresión plena y lograda en la Iglesia. Es la Comunidad de los Bautizados el signo principal de la presencia del Resucitado. Cuando está la Comunidad reunida, aparece Jesús Resucitado (Jn 21,3). La Comunidad reunida lo escucha y su Palabra se va transformando para Ella, en Palabra de vida eterna (Jn 6,68)

– Cuando caminamos juntos. Estamos en tiempo de Sínodo palabra que significa caminar juntos. Iglesia llamada a crecer en comunión y participación, crecer en la dimensión de anuncio, de misión. Lo vimos en este tiempo de búsqueda, escucha y aportes, que tendrán un momento central en el Encuentro pre-sinodal a celebrarse, Dios mediante, el 28 de mayo en Ombúes de Lavalle.

– De manera especial la Comunidad reconoce la presencia de Jesús Resucitado en el gesto de partir el pan (Lc 24,30-31). Así la Comunidad celebra la Eucaristía como manifestación del Señor (Hc 2,42) que le ha dado el mandato de hacer esto en Su memoria (1 Cor 11,23-26)

– Su estar presente se da por el Espíritu que se nos comunica. ¡Es el regalo grande de la Pascua! Gracias al Espíritu que nos comunica no está ya simplemente con nosotros; desde Pascua está en ellos; están en nosotros (Gal 2,20)
– El Espíritu nos impulsa a trabajar para transformar las situaciones de muerte en que vivimos en vida. Tiempo de guerra y a nivel interior de cada uno, en las familias, ciudades y en el Mundo.

Queridos Diocesanos: Participemos en Comunión en la presente fase diocesana del Sínodo; busquemos juntos lo que nos pide el Señor para hacerse presente entre nosotros en los tiempos que El nos regala vivir. Para TODOS mis augurios de Felices Pascuas, de manera especial a los que sufren.

Con mi Bendición

+ Carlos María Collazzi
Obispo Diocesano