Iglesia al día

" El Tiempo de la Creación es un tiempo para renovar nuestra relación con el Creador y con toda su maravillosa obra, la naturaleza, por medio de la celebración, la conversión y el compromiso. "
Tiempo de la Creación

Noticeu Resonancias del Encuentro de Catequistas de la Diócesis de Canelones

Alrededor de  42 catequistas de la Diócesis de Canelones participaron el 3 de febrero del encuentro en el que participaron representantes de todos los decanatos, en el que profundizaron temas inherentes al Ser del catequista, desde una óptica muy sencilla, cálida y humana.

Previo al almuerzo no faltaron aquellos catequistas que hicieron su visita a la playa.

Luego, en un clima distendido disfrutaron del almuerzo.

En la tarde, el Obispo de Canelones,Mons. Alberto Sanguinetti, hizo referencia al nuevo material y a las opciones diocesanas de la catequesis. En este sentido, se insistió en la necesidad de recibir aportes de las comunidades sobre el material en uso para juntos enriquecerlo.

A las 15 hs, el P. Daniel Kerber ofreció una exposición en torno a la Fe en la tradición Bíblica, tomando como referencia la obra de San Lucas y los Hechos de los Apóstoles, presupuesto básico de que Dios obra en la historia y se manifiesta en la historia desde la creación hasta la segunda venida de Jesús .Dios obra y el ser humano responde : concluyen en obra de fe.

Luego de una rica presentación de casi dos horas, el P. Kerber finalizó señalando las cuatro “ Notas de la Iglesia” :

Koinonía (vida común, comunidad)

Eucaristía (dimensión celebrativa de la fe, orante)

Diaconía  (servicio)

Kerigma ( Anuncio)

Estas cuatro características marcan el camino: recibir la Palabra, ponerla en práctica, vivirla). Una unidad de conjunto donde se funda la Iglesia.

Seguidamente, los catequistas compartieron la concelebración de la Eucaristía, presidida por Mons. Sanguinetti, junto al P. Renzo Siri y el P. Fabián Rovere.
Y por ser el día de San Blás ( Obispo y Mártir) , también recibieron la bendición de garganta.

Finalmente compartieron una merienda y allí surgió espontáneamente entre los catequistas el deseo de un retiro para seguir creciendo en espiritualidad.