MENSAJE DE PASCUA 2025
Querida comunidad diocesana:
¡La Paz esté con ustedes. Feliz Pascua de Resurrección!. Este anuncio pascual nos permite ver con los ojos del corazón, lo que no se ve sin la fe y buscar para encontrar en comunidad lo que no es posible por si solo. Somos testigos en Iglesia, de lo que hemos vivido en la Semana Santa. Llevamos en lo profundo de nuestro corazón el mensaje de la Pascua al mundo. Estamos todos llamados, cada uno de manera diferente, a caminar el itinerario espiritual que va de la noche de la muerte al amanecer de la Vida nueva.
En este Año Jubilar, caminamos como «Peregrinos de la esperanza» y buscadores permanentes del Señor. Somos siempre peregrinos-buscadores en el camino de la vida. Creemos que Jesús Resucitó y que el Espíritu Santo continúa despertándonos, cada mañana, e invitándonos a vivir plenamente el Don de la vida recibida. Sentimos el impulso del Espíritu Santo a movernos, a caminar juntos y congregarnos a partir de la experiencia pascual, que nos anima a elegir vivir la vida como cristianos.
Hoy, el imperativo de lo inmediato no permite, muchas veces, hacer una pausa, para disfrutar del camino que vamos transitando con otros, y podemos perder la esperanza en el futuro. Los discípulos después de la Resurrección de Jesús, volvieron a creer, a confiar, a reunirse entre ellos para compartir, celebrar y misionar, y sobre todo, para volver a buscar a quién sabían que estaba vivo. Es verdad, que a veces, la marcha se hace llevadera y otras tantas, cuesta arriba. En ocasiones caminamos con otros, y otras veces, se camina solo y en silencio, aprendiendo a escuchar y a conocer a Dios, a los demás y a uno mismo. En el camino se aprende a distinguir entre lo importante y lo accesorio, entre lo que perdura y lo que pasa con el tiempo. La Pascua nos centra en lo verdaderamente importante de la vida y vamos vislumbramos al Resucitado que está cerca, guiándonos, perdonándonos, buscándonos cuando nos perdemos o alejamos, cuidándonos con su Amor de Buen Pastor y sosteniéndonos en todas las etapas de la vida.
Comparto con ustedes, el llamado que siento profundamente a invitarlos a todos a continuar la peregrinación-búsqueda del Dios vivo y de su Reino, en la historia personal y comunitaria en medio del mundo. Dios está donde quiere estar y aparecer. Y allí donde esté, hay un mensaje de esperanza, una razón de fe para continuar adelante, algo nuevo que aprender, algo hermoso para compartir con los demás, un motivo para alegrarnos y celebrar en comunidad, un llamado de Dios para responder.
Les agradezco a todas las comunidades de la diócesis, por intentar vivir la fe en comunidad, y por animarse a dejarse transformar por la Palabra de Dios, en discípulos y testigos del Resucitado. Pido a María, Nuestra Señora de las Mercedes y Madre de la Esperanza, que nos ayude a todos en la Diócesis, a caminar la vida con la esperanza puesta en Dios (cf Rom.15,13).
Fraternalmente,
+Luis Eduardo
Obispo de Mercedes
Mensaje de Pascua 2025