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Noticeu Obispo de Tacuarembó-Rivera expresó cercanía espiritual y orante en el día de la Diócesis

 

La Diócesis de Tacuarembó- Rivera celebró su día el domingo 25 de abril, fiesta de Jesús Buen Pastor y el obispo diocesano, Mons. Pedro Wolcan, dirigió un mensaje a sus comunidades en el que expresó su cercanía espiritual y orante a “todos los que sufren la pandemia en la salud y en la vida” así como  “un agradecimiento grande, a todos aquellos que nos sirven desde el espacio de la salud y los cuidados a quienes están afectados y que es la población toda”. “Tocado uno en su vida y en su salud, también es tacada el resto de la comunidad”, puntualiza.

A su vez también,  explicitó su recuerdo orante y agradecido “a todos los que nos han precedido: obispos, sacerdotes, diáconos, diáconos permanentes, laicos, pueblo de Dios todo que nos han precedido en la construcción de esta diócesis”.

En este día, en que la iglesia universal celebró la 58ª Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, Mons. Wolcan llamó a pedir “por las vocaciones de específica consagración, pero también de aquellos laicos que hacen de sustento de la vida pastoral en el diario quehacer en el compromiso que tienen en cada una de las comunidades y que por cierto mucho reconocemos”.

“Que Jesús Buen Pastor, que entrega la vida por cada uno de nosotros, hoy también lo reconozcamos como aquel que nos conduce como rebaño suyo por el camino del bien, por el camino de la construcción de su comunidad”, destacó Mons. Wolcan.

 

DIA DE LA DIOCESIS 

SALUDO DE MONS. PEDRO WOLCAN EN EL DÍA DE LA DIÓCESIS 

Muy buenos días, a toda la comunidad diocesana presente en los departamentos de Tacuarembó y de Rivera.

Con este mensaje quiero expresar, y en mi persona queremos expresar todos aquellos que somos servidores de las comunidades, un Feliz día, en este día de la Diócesis, que no podemos pasarlo desapercibido, ni como acontecimiento eclesial propio de nuestra diócesis omitirlo. Sino que, aún en los límites que tenemos debemos celebrarlo y lo vamos a celebrar en lo fundamental que nos vincula que es la persona de Jesús Resucitado en su Palabra y en la Eucaristía. Congregándonos en los modos posibles que están estipulados según el estatus sanitario provocado por la pandemia que vivimos.

Con un profundo recuerdo a todos aquello, cercanía espiritual y orante, de todos los que sufren la pandemia en la salud y en la vida, como también, con un agradecimiento grande, a todos aquellos que nos sirven desde el espacio de la salud y los cuidados a quienes están afectados y que es la población toda. Porque tocado uno en su vida y en su salud, también es tacada el resto de la comunidad.

A su vez también, en este día de la diócesis, un recuerdo orante y agradecido a todos los que nos han precedido: obispos, sacerdotes, diáconos, diáconos permanentes, laicos, pueblo de Dios todo que nos han precedido en la construcción de esta diócesis. Junto a aquel, según el evangelio s e nos presenta como el Buen Pastor, el que da la Vida por las ovejas, el que reúne al rebaño, el que conoce a cada uno de aquellos que le pertenecen, como también nos permite conocerlo a él. Esta es la vida y de fe que tenemos, la experiencia y conocimiento de Dios, de Jesús Buen Pastor. Él nos pastores a todos.

Pidamos, entonces en este día, por las vocaciones de específica consagración, pero también de aquellos laicos que hacen de sustento de la vida pastoral en el diario quehacer en el compromiso que tienen en cada una de las comunidades y que por cierto mucho reconocemos.

Que Jesús Buen Pastor, que entrega la vida por cada uno de nosotros, hoy también lo reconozcamos como aquel que nos conduce como rebaño suyo por el camino del bien, por el camino de la construcción de su comunidad.

A todos, un muy Feliz día de la diócesis, y también un momento de oración por la misma diócesis y por las vocaciones sacerdotales y de vida consagrada, uniéndonos así a lo que es la jornada mundial por lo que es esta causa tan noble, tan nuestra, tan propia y tan necesaria para el servicio en la Iglesia desde un ministerio específico.

El Señor los bendiga, y en su nombre los bendigo, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Mons. Pedro Wolcan Olano
Obispo de Tacuarembó