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Noticeu Mons. Fajardo: Tiempo de Adviento, tiempo de formación y de profundizar en la fe y la esperanza

El obispo de Salto, Mons. Arturo Fajardo, invita a vivir el Adviento como “un tiempo de formación permanente y de profundización de la vida cristiana en sus actitudes fundamentales de fe y esperanza” .

En su editorial publicado en la página “El octavo día” del diario “El Pueblo”  el obispo comparte que “en estos primeros meses de servicio pastoral a la Diócesis han sido muy fructíferos los encuentros y celebraciones con las distintas comunidades”.

“Mas allá de las dificultades que vivimos por causa de la pandemia y como decíamos los Obispos en el Mensaje desde el Santuario Nacional de la Virgen del los Treinta y Tres es un tiempo de Esperanza”, señala. “También reconocíamos que es tiempo de preocupación por la salud, las situaciones laborales precarias, la dificultades de comunicación con familiares y amigos, dificultades en el campo educativo y como cristianos el tiempo que estuvimos sin poder celebrar la Eucaristía”, agrega. “Pero sobre todo queremos reconocer ‘Es, siempre, tiempo de Dios’ “, resalta Mons.Fajardo en su reflexión.

 

Tiempo de Adviento

El Adviento es un tiempo en que la comunidad eclesial es convocada a preparar la Navidad , a crecer en la esperanza , a recibir con fe la venida continuada de su Señor, Cristo Jesús .

En estos primeros meses de servicio pastoral a la Diócesis han sido muy fructíferos los encuentros y celebraciones con las distintas comunidades.

Mas allá de las dificultades que vivimos por causa de la pandemia y como decíamos los Obispos en el Mensaje desde el Santuario Nacional de la Virgen del los Treinta y Tres es un tiempo de Esperanza.

“En este tiempo de pandemia, que dejó sin efecto o en suspenso tantos proyectos personales y colectivos, cuyas consecuencias finales todavía no podemos avizorar, damos, en primer lugar, gracias a Dios por todo lo bueno que hizo surgir en los corazones de hombres y mujeres de nuestra tierra. En todo ello encontramos motivos de esperanza.”

También reconocíamos que es tiempo de preocupación por la salud, las situaciones laborales precarias, la dificultades de comunicación con familiares y amigos, dificultades en el campo educativo y como cristianos el tiempo que estuvimos sin poder celebrar la Eucaristía .

Pero sobre todo queremos reconocer “Es, siempre, tiempo de Dios “

“Hay un momento para todo y un tiempo para cada cosa bajo el sol” (Eclesiastés 3,1). Este es el tiempo que nos toca vivir. Hay que honrar el momento: hacerle espacio, darle lugar, no evadirlo. ¿Cómo llenar verdaderamente el tiempo? Esta cultura de la diversión en que vivimos se muestra incapaz de dar respuestas en momentos de crisis.

Y agregábamos hacia el final del texto:

La pandemia no deja de plantearnos preguntas sobre el amor providente de Dios que permite estas realidades dolorosas que golpean el mundo. ¿Qué nos quiere decir Dios en esta situación? Buscando respuestas, a lo largo de la Palabra de Dios y en la historia de la iglesia vemos que estas calamidades han sido siempre recibidas como un llamado a la conversión, a dejar de lado el pecado y a volverse a Dios. También hoy los obispos del Uruguay queremos renovar nuestra confianza en Jesucristo, Señor de la historia, Salvador del mundo. Hacia Él queremos volvernos, pidiéndole misericordia para el mundo y exhortándonos mutuamente a una vida de mayor humildad y fidelidad al evangelio, que pasa por la solidaridad con el que sufre y también por la conversión personal, la penitencia y la oración. Él nos ilumina plenamente con la esperanza de la Vida Eterna.

Que con la ayuda del Señor vivamos este Adviento como un tiempo de formación permanente y de profundización de la vida cristiana en sus actitudes fundamentales de fe y esperanza.