Iglesia al día

" “Todos somos discípulos misioneros en salida” "
I Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe

Noticeu Mons. Fajardo anunció que el 17 de octubre comienza fase diocesana del Sínodo sobre Sinodalidad

 

El obispo de Salto, Mons. Arturo Fajardo, anuncia a sus comunidades que la fase diocesana del Sínodo sobre Sinodalidad convocado por el Papa Francisco comenzará el 17 de octubre, y en Salto se celebrará con una Misa en la Iglesia Catedral San Juan Bautista, a las 19 h. El obispo exhorta a que en cada comunidad parroquial de esa jurisdicción eclesiástica se celebre la Eucaristía con los aportes que recibirán a través de la Vicaría Pastoral.

En la carta dirigida a las comunidades de Artigas, Salto, Paysandú y Río Negro, Mons. Fajardo expresa que “en el mes de octubre, como Iglesia diocesana, queremos recoger la invitación que nos hace el Papa Francisco de reflexionar sobre la ‘sinodalidad’ en la Iglesia”. Explica que “Sínodo, significa caminar juntos, la sinodalidad ‘indica la específica forma de vivir y obrar de la Iglesia que manifiesta y realiza en concreto su ser comunión en el caminar juntos, en el reunirse en asamblea y en el participar activamente de todos sus miembros en su misión evangelizadora (“Sinodalidad en la vida y misión de la Iglesia”, 2 marzo 2018)”.

En su misiva el pastor destaca, asimismo, la celebración de Asamblea Eclesial Latinoamericana, que surgió en medio de la pandemia y cuyas dificultades “desafiaron nuestra creatividad para vivir de modo nuevo las relaciones personales, laborales y comunitarias”. Esta instancia “nos ha permitido tener una mirada contemplativa y un oído atento para escuchar los gozos y esperanzas y descubrir las luces y sombras de nuestro pueblo. Estamos en un tiempo nuevo y somos invitados a revisar y renovar el don que hemos recibido (Cf. 2 Tim. 1,6)”, enfatiza.

Mons. Fajardo explicita, asimismo, su alegría y “moderado entusiasmo” porque, “paulatinamente, comienzan a volver a la normalidad las actividades parroquiales, en los centros educativos, los institutos de vida consagrada”. “Se van retomando las celebraciones de los sacramentos, peregrinaciones, encuentros, convivencias que ponen de manifiesto la alegría de la fe vivida en comunidad y el testimonio en Dios Padre que nos sostiene en la esperanza y nos une en la caridad”, puntualiza.