Iglesia al día

" Me alegra que el tema elegido por la familia ecuménica para la celebración del Tiempo de la Creación 2020 sea 'Jubileo de la Tierra', precisamente en el año en el que se cumple el cincuentenario del Día de la Tierra "
Papa Francisco

Noticeu Mons. Bonino bendijo las aguas del Río Tacuarembó y exhortó a cuidar “la casa de todos”

 

El sábado 8 de diciembre, día de la Inmaculada Concepción, en el Marco de la 14ª. fiesta gaucha de la Virgen de Itatí, el Obispo de Tacuarembó, Mons. Julio Bonino, bendijo, en Villa Ansina, las aguas del Río Tacuarembó, ante la impactante llegada de la imagen de la Virgen de Itatí en un bote , junto a otras dos lanchas.

Al bendecir el agua, el Obispo leyó una proclama en la que exhortó a cuidar “la casa de todos: el destino universal de los bienes nos exige la solidaridad con la generación presente y con las futuras”.

Luego de la bendición, la imagen partió en procesión hacia la donde en la noche se realizó el tradicional cambio de traje a la Virgen.

“Bendigo todos los esfuerzos de la comunidad de esta villa que intenta valorar el patrimonio histórico y natural  llevando adelante una linda iniciativa como es el museo eco-comunitario que evoca los componentes  de nuestra cultura en la que debemos reconocer el aporte de los hombres y mujeres de los cuales descendemos En este lugar se reconoce que la sociedad uruguaya tiene raíces de indios blancos y negros que la han constituido”, expresó el Obispo de Tacuarembó. .

Mons. Bonino invitó a querer la “hermosa tierra” que Dios nos ha regalado, a cuidarla y defenderla “de todo aquello que pueda dañar la posibilidad de que la encuentren sana los que vengan después de nosotros”.

“En este día, a la orilla de este río damos gracias a Dios por intercesión de la Virgen de tener el privilegio de contar con una de las reservas de agua dulce más grande del planeta: el Acuífero Guaraní. Es este una riqueza inmensa en el tiempo de la familia humana que vamos tomando conciencia del valor que tiene el agua para la vida. Al disfrutar de la abundancia de este don nos cuesta comprender lo que significa su escasez y la responsabilidad que nos cabe de no contaminarla”, enfatizó el Pastor.

Mons. Bonino justificó su afirmación señalando que “en el año 1950, los seres humanos éramos  2.600 millones y en el 2008 pasamos a ser 6.600 millones. Según estudios de la FAO  1 de cada 5 países en vías de desarrollo tendrá problemas de escasez de agua antes del 2030. Ya hoy más de 800 millones de personas carecen de acceso al agua potable y cada año fallecen aproximadamente un millón y medio de niños menores de 5 años por enfermedades relacionadas con el agua y el saneamiento”.

PALABRAS DE MONS. JULIO BONINO EN LA BENDICIÓN DE LAS AGUAS DEL RIO TACUAREMBO EN EL DIA DE LA INMACULADA

Con María en la fiesta de su Inmaculada Concepción nos encontramos a orillas de este importante Río llamado Tacuarembó cuya cuenca riega el territorio de nuestra diócesis, los departamentos de Tacuarembó y Rivera.

Desde el 8 de diciembre de 1854 se conmemora en toda la Iglesia el día de la Inmaculada Concepción y recordamos las palabras del Papa Pío Nono “Declaramos que la doctrina que dice que María fue concebida sin pecado original, es doctrina revelada por Dios y que a todos obliga a creerla como dogma de fe”.

Aquí en Ansina la hemos querido venerar llamándola la Pura y Limpia Concepción de Itatí, que es una forma inculturada de venerar a Maria Inmaculada ya que ella ha acompañado el devenir histórico de los pobladores de esta región norte del país y que así la llamaron al reconocerla como parte de su aventura histórica. Contar la historia de  esta advocación mariana es relatar la historia de como se fue poblando  la geografía de esta zona del país. Repetimos a veces sin pensarlo nombres, palabras, que son testimonio de una historia muchas veces ignorada, fueron aquellos indios guaraní misioneros de los que heredamos nada menos que el mate, tan presente entre los uruguayos,  los que bautizaron con nombres de su propia lengua los ríos y arroyos que fluyen generosos por toda nuestra zona: Tacuarembó, Cuña pirú, Caraguatá y más lejos Cuareim, Arapey, Daymán, Queguay  que son afluentes de la gran cuenca del río Uruguay.

Bendigo todos los esfuerzos de la comunidad de esta villa que intenta valorar el patrimonio histórico y natural  llevando adelante una linda iniciativa como es el museo eco-comunitario que evoca los componentes  de nuestra cultura en la que debemos reconocer el aporte de los hombres y mujeres de los cuales descendemos En este lugar se reconoce que la sociedad uruguaya tiene raíces de indios blancos y negros que la han constituido.

 En este día nos unimos a la oración de esta comunidad que abraza con cariño lo que le es propio invitándonos también a quienes peregrinamos a contemplar admirados esta hermosa tierra que Dios nos ha regalado para que, queriéndola mucho, la cuidemos al beneficiarnos de sus frutos y la defendamos de todo aquello que pueda dañar la posibilidad de que la encuentren sana los que vengan después de nosotros.

Contemplemos pues en este día, este río que corre generoso a nuestro lado aportando ese indispensable elemento para la vida que es el agua, reconociendo el valor esencial que tiene para la vida para nuestra propia vida. El valor que tiene para toda la familia humana que cada día incrementa la necesidad de la misma.  Imaginemos lo que significa que en el año 1950, los seres humanos éramos  2.600 millones y en el 2008 pasamos a ser 6.600 millones. Según estudios de la FAO  1 de cada 5 países en vías de desarrollo tendrá problemas de escasez de agua antes del 2030. Ya hoy más de 800 millones de personas carecen de acceso al agua potable y cada año fallecen aproximadamente un millón y medio de niños menores de 5 años por enfermedades relacionadas con el agua y el saneamiento.

Esta preocupación la vemos reflejada en el hecho de que las Naciones Unidas han declarado un Decenio Internacional para la Acción “El agua, fuente de vida (2005-20015) con el objetivo de detener la explotación insostenible de los recursos hídricos por parte de los países y de elaborar planes de gestión de estos y de aprovechamiento eficiente del agua. A la vez ha declarado el próximo año 2013 como Año Internacional de la Cooperación en la Esfera del Agua.

En este día, a la orilla de este río damos gracias a Dios por intercesión de la Virgen de tener el privilegio de contar con una de las reservas de agua dulce más grande del planeta: el Acuífero Guaraní. Es este una riqueza inmensa en el tiempo de la familia humana que vamos tomando conciencia del valor que tiene el agua para la vida. Al disfrutar de la abundancia de este don nos cuesta comprender lo que significa su escasez y la responsabilidad que nos cabe de no contaminarla.

Quiero ahora hacer resonar entre nosotros lo que los obispos de toda América Latina y el Caribe decimos en el documento de Aparecida:

470 Como discípulos de Jesús, nos sentimos invitados a dar gracias por el don de la creación, reflejo de la sabiduría y belleza del Logos creador. En el designio maravilloso de Dios, el hombre y la mujer están llamados a vivir en comunión con El, en comunión entre ellos y con toda la creación, El Dios de la vida encomendó al ser humano su obra creadora para que “la cultivara y la guardara”. Jesús conocía bien la preocupación del Padre por las criaturas que El alimenta y embellece. Y, mientras andaba por los caminos del mundo invitaba a sus discípulos a reconocer el mensaje escondido en las cosas. Las Criaturas del Padre le dan gloria con su sola existencia y por eso, el ser humano debe hacer uso de ellas con cuidado y delicadeza.

471 En América Latina y el Caribe, se está tomando conciencia de la naturaleza como una herencia gratuita que recibimos para proteger, como espacio precioso de la convivencia humana y como responsabilidad cuidadosa del señorío del hombre para el bien de todos Esta herencia se manifiesta muchas veces frágil e indefensa ante los poderes económicos y tecnológicos, Por eso, como profetas de la vida, queremos insistir que en la intervenciones sobre los recursos naturales no predominen los intereses de grupos económicos que arrasan irracionalmente las fuentes de vida , en perjuicio de naciones enteras y de la misma humanidad. Las generaciones que nos sucedan tienen derecho a recibir un mundo habitable y no un planeta con aire contaminado. Felizmente, en algunas escuelas católicas, se ha comenzado a introducir entre las disciplinas una educación a la responsabilidad ecológica.

472 La Iglesia agradece a todos los que se ocupan de  la defensa de la vida y del ambiente. Hay que darle particular importancia a la mas grave destrucción en cuso de la ecología humana. Esta cercana a los campesino que con amor generoso trabajan duramente la tierra para sacar a vez en condiciones sumamente difíciles, el sustento para sus familias y aporta a todos los frutos de la tierra

Valora especialmente a los indígenas por su respeto a la naturaleza y el amor a la madre tierra como fuente de alimento,  casa común y altar del compartir humano.

Y en una de las recomendaciones que nos hace para nuestra pastoral nos dice que debemos: “Evangelizar a nuestros pueblos para descubrir el don de la creación, sabiéndola contemplar y cuidar como casa de todos los seres vivos y matriz de la vida del planeta, a fin de ejercita responsablemente el señorío humano sobre la tierra y los recursos, para que pueda rendir todos sus frutos en su destinación universal, educando para un estilo de vida de sobriedad y austeridad solidarias”.

Agradezco al Señor la presencia de todos Uds., en esta 14ª fiesta gaucha de la Virgen de Itatí, agradezco hayan respondido a la invitación que cuando comenzaba esta primavera les hice de participar en la bendición de las aguas del Río Tacuarembó en este día de la Inmaculada. Y una vez más les digo: Cuidemos la casa de todos: el destino universal de los bienes nos exige la solidaridad con la generación presente y con las futuras.