Iglesia al día

" El Tiempo de la Creación es un tiempo para renovar nuestra relación con el Creador y con toda su maravillosa obra, la naturaleza, por medio de la celebración, la conversión y el compromiso. "
Tiempo de la Creación

Noticeu Mons. Arturo Fajardo asume como Obispo de Salto

Mons. Arturo Eduardo Fajardo Bustamante asumirá este 15 de agosto como séptimo Obispo de Salto, Solemnidad de la Asunción de la Virgen María, en una Celebración Eucarística que tendrá lugar en la Iglesia Catedral San Juan Bautista.

A las 16 h comenzará la Misa en la que participarán todos los obispos, entre ellos el Arzobispo de Montevideo, Cardenal Daniel Sturla, así como el Nuncio Apostólico en Uruguay, Mons. Martin Krebs.

Debido a las restricciones impuestas por la coyuntura de pandemia, la participación presencial está limitada al aforo actual, por lo que podrán acompañar a Mons. Fajardo en la Catedral de Salto los Obispos de todo el país y pequeños grupos de delegados de las comunidades de la Diócesis.

La  Misa será transmitida para aquellos que deseen unirse a la celebración a través del canal de Youtube Decos Salto-Uruguay y vía Facebook: Decos Diócesis de Salto, Diócesis de Salto, Decos CEU Iglesia Católica del Uruguay.

MONS. ARTURO FAJARDO

Mons. Fajardo tiene 59 años de edad y desde 2007 es Obispo de la Diócesis de San José de Mayo. Actualmente es Presidente de la Conferencia Episcopal del Uruguay (CEU) y de la Comisión Nacional de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso de la CEU.

El Obispo designado para la Diócesis de Salto es oriundo de Aiguá (Maldonado) y fue ordenado sacerdote por San Juan Pablo II el 8 de mayo de 1988, en la ciudad de Florida.

Ha prestado diversos servicios en la CEU: fue Vicepresidente por dos períodos (2013-2015 y 2016-2018) y entre 2013-2015 presidió la Comisión Nacional de Pastoral Juvenil. Actualmente es Presidente del episcopado uruguayo y, desde 2016, de la Comisión Nacional de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso.

Mons. Fajardo será el séptimo Obispo de la Diócesis de Salto, cuya sede se encontraba vacante desde el fallecimiento de su anterior Pastor, Mons. Fernando Gil, acaecido el 17 de enero de 2020.

La Diócesis de Salto fue creada en el año 1897 por el Papa León XIII. Actualmente comprende los departamentos de Artigas, Salto, Paysandú y Río Negro, siendo la más extensa territorialmente del país. Alberga en total unos 367.000 habitantes.

Currículum Vitae completo de Mons. Arturo Fajardo:  https://iglesiacatolica.org.uy/el-papa-francisco-nombro-a-mons-arturo-fajardo-obispo-de-salto/

 

SIGNIFICADO DEL ESCUDO EPISCOPAL DE MONS. ARTURO FAJARDO

En el cuartel superior derecho, sobre campo de gules, una “vara de San José” y una garlopa de carpintero; signos de San José, esposo de María y obrero, aluden a la Diócesis en la que el obispo fue ordenado y sirvió por 13 años, expresando así su procedencia. Coronando los signos antedichos hay una banderola con la frase “ITE AD IOSEPH” (“Id a José”), invitación a acercarse al padre adoptivo de Jesús, patrono de la Iglesia universal. Al tiempo de ser una expresión de su confiada devoción, el obispo encomienda a la diócesis de Salto al cuidado del Santo Patriarca.

El gules, color rojo, es signo del amor y el cuidado de San José por Jesús, el mismo con el que Mons. Fajardo desea ser su custodio y servidor presente en los hermanos y hermanas de la Iglesia diocesana a lo largo de los departamentos de Artigas, Salto, Paysandú y Río Negro.

En la partición izquierda, se encuentra representado el manto de Nuestra Señora de Guadalupe, Madre y protectora de todos los pueblos de América Latina. A su cuidado y amor confía Mons. Fajardo, su diócesis y su ministerio episcopal.

En la punta, sobre campo de plata emergen un cáliz con vino y un pan, ambos al natural. Se trata de la Eucaristía, fuente (la punta del campo en que se encuentra) y culmen (el borde cóncavo del escudo) de la vida de la Iglesia. Es en el encuentro con Jesús Eucaristía donde el obispo halló siempre la fuerza, la gracia y la alegría. En ella ha aprendido las dimensiones de la caridad concreta, la entrega y el servicio, así como la fraternidad y la cercanía con los hermanos. Está presente en su escudo porque espera que así siga siendo para él y para toda su Iglesia diocesana.

Corona el escudo el cayado del “Buen Pastor”, que en la cruz da la vida por las ovejas; modelo de todo pastor y del amor semejante al suyo con que Jesús les pide a los obispos que le amen y apacienten a sus hermanos.

El escudo está timbrado por el capelo, sombrero de ala ancha usado antiguamente por el clero. Llevaba cordones terminados en borlas que quedaban sobre el pecho. El color verde y sus doce borlas indican que este escudo pertenece a un obispo.