Iglesia al día

" El Tiempo de la Creación es un tiempo para renovar nuestra relación con el Creador y con toda su maravillosa obra, la naturaleza, por medio de la celebración, la conversión y el compromiso. "
Tiempo de la Creación

Noticeu Mons. Alberto Sanguinetti publicó Carta Pastoral sobre el Primer Anuncio 

carta pastoral sanguinetti

Ícono de Santiago Zabala: “Envío de los apóstoles y ascensión de Nuestro Señor Jesucristo” | Iglesia Catedral Nuestra Señora de Guadalupe, Canelones.

El Obispo de la Diócesis de Canelones, Mons. Alberto Sanguinetti Montero, presentó este Domingo a toda la comunidad diocesana una Carta Pastoral sobre el “Primer Anuncio, el kerigma del Evangelio de Jesucristo Salvador.”

“Este año, siguiendo una opción hecha en el sector Palabra de la CEU, nos  centramos en la evangelización, en el anuncio de la Palabra de Dios y particularmente en lo que se suele llamar ‘el primer anuncio’”, expresa Mons. Sanguinetti en la introducción de su Carta Pastoral.

Con esta Carta el Obispo de Canelones desea aportar un instrumento para renovar la conciencia de la misión, del envío por parte de Jesucristo que reciben todos los cristianos. “Pongo estas líneas en sus manos para ayudar la reflexión personal, la comunitaria, nuestra propia conversión y nuestra salida para proclamar con fe y gozo, con fidelidad y constancia el kerygma, el Evangelio de Cristo”, propone en la Carta Pastoral.

Mons. Sanguinetti propone volver al primer anuncio, el núcleo del Evangelio y dejarse convertir por el encuentro con el amor de Dios realizado en Cristo,.“Es necesario escuchar para poder anunciar con palabras y gestos” subraya.

El primer anuncio centra en Jesús, centra en Él toda la evangelización y toda la vida cristiana, señala el Pastor. En este sentido  puntualiza que “el discípulo misionero como toda la evangelización debe una y otra vez oír y centrarse en el kerygma”  y agrega que esto lleva a plantear una revisión pastoral.

Texto completo CARTA PASTORAL SOBRE EL PRIMER ANUNCIO, EL KERYGMA DEL EVANGELIO DE JESUCRISTO SALVADOR