Iglesia al día

" Con María y San José peregrinamos de nuevo hacia su Santuario "
Peregrinación Nacional a la Virgen de los Treinta y Tres 2021

Noticeu Conmemoración de Todos los fieles difuntos en la Arquidiócesis de Montevideo

Los jóvenes de la arquidiócesis participaron de una nueva Misión de la Esperanza organizada por Iglesia Joven Montevideo. Por otra parte, el Papa Francisco visitó el Cementerio Militar de Roma.

Muerte, ¿dónde está tu victoria?
La franca mejoría de la situación sanitaria del país permitió volver a la presencialidad diversas actividades religiosas. Este martes 2 de noviembre se celebró la misa por los fieles difuntos en el panteón del Círculo Católico de Obreros del Cementerio del Norte. La eucaristía comenzó a la hora 11. Estuvo presidida por el arzobispo de Montevideo, cardenal Daniel Sturla, quien concelebró con sacerdotes de distintas parroquias. Personas de todas las edades participaron de la celebración. Sacerdotes impartieron el sacramento de la reconciliación.

En su homilía, el cardenal destacó la importancia de la salvación que Dios regaló a la humanidad. “Estamos hechos para la gloria. El Señor hizo el Cielo para que estemos todos, tenemos un lugar reservado allí. ¡Qué ilusión debe tener Jesús en recibirnos y que ocupemos nuestro lugar!”, destacó.

Y agregó: “El Infierno no está preparado para nosotros pero tiene su puerta abierta”. En su mensaje el arzobispo aseguró que los difuntos rezan por nosotros y nosotros tenemos que rezar por ellos; las almas del Purgatorio interceden.

Oración y recogimiento
El origen de la Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos se remonta al 2 de noviembre del año 998. Fue instituido por el monje benedictino San Odilón de Francia. A partir del siglo XVI fue adoptada en Roma y comenzó a conmemorarse entre los católicos de todo el mundo. El equipo de Iglesia Joven Montevideo convocó nuevamente a los grupos juveniles de las distintas parroquias a participar de la Misión de la Esperanza; su objetivo es llevar una palabra de esperanza.

La principal finalidad de esta actividad es la presencia y el acompañamiento a las personas que se acercan a los cementerios de la capital para rezar por sus familiares difuntos. La misión tuvo lugar en varios Cementerios de Montevideo: del Norte, Central, del Buceo, de La Teja y del Cerro; de 10 a 17 horas.

Leandro Daparte integra el grupo juvenil de la parroquia Santa Magdalena Sofía Barat; esta es su segunda misión en el cementerio. “Esta es la segunda vez que participo de la Misión de la Esperanza. Es una experiencia tremenda. Muchas personas que están alejadas de la Iglesia visitan a sus seres queridos difuntos en este día”, contó.

Por otra parte, Fátima Gutiérrez, integrante de la parroquia San Juan Bautista, llegó al Cementerio del Norte sin muchas ganas. “Es la primera vez que participo. No me gusta visitar los cementerios pero Dios se mete tanto en uno que te lleva a lugares inesperados. Los testimonios que escuchamos son impresionantes. Somos instrumentos para que la gente encuentre el consuelo en el dolor”, relató. Cada joven misionero llevó consigo un manual y estampitas para rezar con cada una de las personas.

Amor y esperanza
La misión en el Cementerio del Norte reunió a 40 misioneros de distintas parroquias. Leandro contó la dinámica de trabajo: “Nos dividimos en grupos de a dos, y cubrimos varias zonas del cementerio. Nos presentamos a las personas, siempre con respeto. Después surge o no el acompañamiento”. Y agregó: “Capaz que, de diez personas que invitamos a rezar, solo dos o tres aceptan; eso significa muchísimo. Está muy demás. Es un día de oración, recogimiento y esperanza”.

Luego de la celebración de la eucaristía, el cardenal Daniel Sturla participó de la oración de envío de los jóvenes misioneros a cargo del padre Marcelo Marciano. Consultado sobre la iniciativa de Iglesia Joven Montevideo, el arzobispo destacó: “La vida se llena de sentido cuando nos abrimos a los otros con amor. No nos quedemos encerrados en nosotros mismos. Es muy importante volver a reencontrarnos con la gente. El encuentro personal”.

Para Sturla el significado del 2 de noviembre es claro: amor y esperanza, así lo manifestó en su homilía. “El mensaje de hoy es de esperanza. Creemos que Jesús con su muerte venció a la muerte; nos espera la vida eterna, una vida feliz. Cristo en la cruz nos ha obtenido el perdón de los pecados y la victoria sobre todo mal”, afirmó. Y agregó: “Estamos en un tiempo que ha sido muy difícil, pero no hay que dejarse vencer. La humanidad ha atravesado muchas pestes distintas, todas demoran en irse, ya la venceremos y la vida retomará su cauce normal”.

El último paso
El Papa Francisco celebró la misa de la Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos en el Cementerio Militar Francés de Roma. En su homilía, destacó que “todos daremos un último paso, lo importante es que nos encuentre en camino”. Francisco recordó una frase inscrita en una puerta de un pequeño cementerio en el norte de Italia: “Tú que pasas, para el paso y piensa, de tus pasos, en el último paso’. Tú que pasas…, la vida es camino, todos nosotros estamos en camino”.

Y agregó: “Todos daremos un último paso. Lo importante es que ese último paso nos encuentre en camino, no dando una vuelta, de paseo, sino, en el camino de la vida, y no en un laberinto sin fin. Estar en camino para que el último paso nos encuentre caminando”.

En su segundo lugar se refirió a los caídos en las batallas. “Esta gente buena murió en la guerra. Murió porque fue llamada a defender la patria, a defender valores, a defender ideales. Y, otras muchas veces, defender situaciones políticas tristes y lamentables. Son víctimas, víctimas de la guerra que se come a los hijos de la patria”. Y luego, miró hacia las tumbas sin nombre, y reflexionó: “En el corazón de Dios está el nombre de todos nosotros. Pero esta es la tragedia de la guerra. Estoy seguro de que todos estos fueron de buena voluntad, llamados por la patria para defenderla; todos ellos están con el Señor”.

Concluyó su mensaje con un llamado al mundo y a los fabricantes de armas: “Nosotros que estamos en camino, ¿luchamos lo suficiente para que no haya guerras?, ¿para que no haya economías de países fortificadas por la industria de las armas? Algunos tienen nombre, otros no, pero estas tumbas son un mensaje de paz. Deténganse, hermanos y hermanas, deténganse. Deténganse, fabricantes de armas, deténganse. Que el Señor nos ayude a sembrar y conservar en nuestro corazón estos pensamientos”.

Fuente: https://icm.org.uy/conmemoracion-de-todos-los-fieles-difuntos/