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Noticeu Comenzó una nueva edición de la Expo Prado: 116 años de historia, fe y tradiciones

 

El viernes 10 de setiembre, la Asociación Rural del Uruguay (ARU) abrió sus puertas a una nueva edición de la Expo Prado. Los invitamos a conocer su historia y como se comenzó a gestar la misa que se celebra año a año en el predio.

150 de la ARU
La Asociación Rural del Uruguay se fundó en 1871, durante el gobierno del colorado Lorenzo Batlle. Es la institución más antigua del país en materia agropecuaria. Es privada y sin fines de lucro, de carácter nacional y está integrada por productores.

Desde 1881 a 1883 fue presidida por su fundador, Domingo Ordoñana. Su iniciador e ideólogo, luego de diez años, logró que la institución quedara sólidamente establecida.

Su principal objetivo fue trabajar en pos del mejoramiento del país y la campaña. La directiva materializó la primera exposición nacional en el mes de junio del año 1883, con recursos propios.

En el año 1913 organizó la “Exposición internacional de ganadería, Muestra internacional agroindustrial y comercial”, popularmente conocida como Expo Prado. Desde entonces se realiza anualmente, de forma ininterrumpida, en el predio de la calle Lucas Obes.

Es la exposición más importante que se realiza en el país, donde se produce el lanzamiento de nuevos productos para el sector, se comercializan reproductores de todas las razas y especies, y permite a los cabañeros de más de 40 razas mostrar el trabajo de selección realizado durante años, compitiendo por la excelencia.

Bajo un mismo horizonte
La savia nueva de ARU tiene nombre propio: Asociación Rural de Jóvenes del Uruguay, más conocida como ARJU.

Es una institución integrada y dedicada a los jóvenes de todo el país. Se caracterizan por su espíritu emprendedor. Su objetivo es informar y formar a jóvenes rurales sobre las características y las actividades del sector agropecuario.

Camila Ramírez es estudiante de agronomía y es la actual vicepresidenta de ARJU. Mujer rural del departamento de Treinta y Tres, más precisamente de la localidad de Isla Patrulla, combina sus estudios con las tareas rurales y directivas de la institución.

Como todos los años, ARJU dice presente en la Expo Prado 2021. “La actividad central que tenemos como Asociación Rural de Jóvenes del Uruguay ―dice― es el ingreso y egreso de reproductores al predio. Nos otorgan la responsabilidad de darle un correcto ingreso, en cuanto a papeles refiere”.

Con motivo de los festejos de los 150 años de la Asociación Rural del Uruguay, lleva adelante algunas actividades en el marco de la exposición. “La más importante será el primer sábado y consta de una recorrida cronológica de la institución y la exposición; quiénes la fundaron, qué los impulsó, la ejecución del Código Rural y la evolución histórica de las distintas razas”, destaca la vicepresidenta.
También son los encargados de la organización de la misa de jóvenes rurales que se realiza el domingo de clausura de la exposición. Ya es un clásico que el sacerdote celebrante sea Guillermo Porras.

Precursor de la fe
En cuanto a misas se refiere, Expo Prado brinda al público dos celebraciones eucarísticas. Ambas con protagonistas y características distintas.

En el año 1997 el sacerdote salesiano Aníbal Rivero decidió, en común acuerdo con la ARU, comenzar con las celebraciones de la eucaristía en el predio de la Rural del Prado.

El padre Rivero es reconocido por su tarea con los jóvenes en los Talleres de Don Bosco; siempre preocupado por la formación y el futuro de ellos.

El arzobispo de Montevideo, cardenal Daniel Sturla, recordó al padre Rivero como “un sacerdote criollazo, de su Nico Batlle, como él decía. Un hombre al que le encantaba el tema del campo y que trabajó con los jóvenes, sobre todo por su condición de educador salesiano”.

El cardenal añadió que el padre Rivero “fue un caballero y amigo presente, y en muchas de nuestras familias, también en la mía, presente en muchas cenas, encuentros festivos y en cuanto hospital, sanatorio, cama de enfermo, velorio o entierro había”.

Rivero, cumplió ochenta años de profesión religiosa en el mes de febrero del año 2017; en mayo del mismo año falleció a los noventa y nueve años. Participó de todas las celebraciones eucarísticas que tuvieron lugar en Expo Prado.

Su última participación fue en el año 2016, donde concelebró con el arzobispo de Montevideo y el padre Cholo.

Esta es una misa criolla que tiene como atractivo la presentación de las ofrendas, muchas de ellas vivientes, como es el caso de los corderos bebés. Cada una simboliza una parte de nuestra cultura, costumbres y tradiciones.

El payador Juan Carlos López acompaña la celebración y en el momento de las ofrendas realiza sus tradicionales payadas. Lopecito oficia de maestro de ceremonia y su nieto, Santiago Soares de Lima,acompaña los cantos en la guitarra junto a otros jóvenes.

Ambas misas son abiertas al público. Es un momento donde las personas del interior profundo de nuestro país tienen la posibilidad de compartir con sus pares un encuentro con Jesús en la eucaristía.
Nuevos desafíos
Expo Prado es un punto de referencia, no solo nacional, sino internacional. Sus instalaciones permiten albergar a más de 400.000 visitantes, como ocurrió en la edición del año 2015.

El Director de Exposiciones de la ARU, Rafael Ferber, brindó detalles sobre las características de esta nueva edición. “Hemos podido desarrollar un protocolo, gracias a la buena receptividad del Ministerio de Salud Pública, para asegurar la salud de todos los participantes que estén en el predio”.

La Asociación Rural del Uruguay cuenta con la seguridad de que podrán recibir más visitantes que el año pasado; el aforo permitido aumentó en el entorno del 65%.

Será obligatoria la presentación del certificado de vacunación. “Es responsabilidad de cada uno llegar con un comprobante de vacunación, ya sea en el teléfono o impreso”, destacó Ferber.

Los protocolos sanitarios hacen que sea una exposición con características diferentes a años anteriores, pero conserva su carácter agropecuario, así la definió su director: “Hacemos una muestra para todo público, pero siempre con el acento puesto en que es una exposición agropecuaria. Es, además, una muestra comercial y educativa”.

En los lugares cerrados será obligatorio el uso de tapabocas. En cambio, en los lugares al aire libre se sugerirá su uso.

Ferber definió a la exposición del año pasado como un enorme desafío, compromiso y responsabilidad para ARU: “Fue todo un mojón. Nos jugamos una parada con el Poder Ejecutivo. Los casos podrían haber movido la curva de contagios. En esta edición 2021, dada la realidad, todos tenemos claro que se deben tomar los máximos recaudos, pero no va a haber ninguna incidencia en la pandemia, porque hay muchas más aglomeraciones en cualquier parte de la ciudad que en la Expo”.

Destacó el respaldo del Poder Ejecutivo, el apoyo del ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, la presencia del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria y el regreso al predio del Instituto Nacional de Carnes.

El sábado 18 de setiembre a la hora 11 será el acto de clausura de la Expo Prado 2021.