Iglesia al día

" En este tiempo de pandemia, que dejó sin efecto o en suspenso tantos proyectos personales y colectivos... damos, en primer lugar, gracias a Dios por todo lo bueno que hizo surgir en los corazones de hombres y mujeres de nuestra tierra. En todo ello encontramos motivos de esperanza. "
Mirando con Dios este tiempo

Noticeu Antônio Dias Duarte: “Espero que los jóvenes vean en Francisco a un padre”

Publicado el 17.07.2013 en Revista Vida Nueva

Entrevista con el responsable de la Pastoral Familiar y Juvenil y obispo auxiliar de Río de Janeiro

MARCELO ANDROETTO. RÍO DE JANEIRO | El próximo lunes comienza la 28ª Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) 2013, que tendrá lugar en Río de Janeiro del 22 al 28 de julio. Cientos de miles de jóvenes de todo el mundo se reunirán para compartir experiencias y celebrar su fe, acompañados por el papa Francisco. Vida Nueva entrevista al obispo auxiliar Antônio Augusto Dias Duarte, responsable de la Pastoral Familiar y Juvenil y de los movimientos laicos de la Archidiócesis de Río de Janeiro, sobre los aspectos organizativos de la JMJ 2013 y las expectativas suscitadas por la visita del Papa a la cidade maravilhosa.

¿Qué significado tiene para la Archidiócesis de Río de Janeiro ser la anfitriona de esta Jornada Mundial de la Juventud? 

– Para nuestra archidiócesis, esta JMJ significa la oportunidad de servir a la Iglesia de todo el mundo y, sobre todo, a la Iglesia en Latinoamérica y en el Caribe. En la Conferencia de Aparecida [celebrada en el año 2007], se determinó la gran importancia de realizar una misión continental, de vivir en un estado permanente de misión. Esta Jornada Mundial tiene un lema relacionado con la misión (Id y haced discípulos a todos los pueblos), por eso Río ve la JMJ como una oportunidad de servir a la Iglesia.

¿Y cuáles son los principales desafíos que les plantea la Jornada Mundial de la Juventud?

– Son de carácter espiritual y organizativo. En cualquier trabajo de la Iglesia, todos los desafíos se centran en el mismo punto: en este período final damos prioridad a la oración. El arzobispo Tempesta pidió a los monasterios de contemplación y a las parroquias que recen mucho por la Jornada Mundial, para que sea fruto de la oración, no solo de la organización. Y se está haciendo hincapié en los proyectos de todos los departamentos, en los últimos puntos, para que se pueda llegar a la Jornada con todas las actividades bien pensadas, con las personas sabiendo qué tienen que hacer, que no se improvise. Se trabaja en los actos centrales, en seguridad, en salud; ya está organizado un gabinete de crisis. El objetivo es terminar bien todo lo que se viene haciendo.

¿Qué legado espera que la visita del Papa le deje al pueblo brasileño?

– Que entienda el ejemplo del Papa, no solo sus palabras. El Papa habla mucho a través de sus actitudes, que son muy importantes. No es solo una persona que defiende una doctrina: el Papa primero vive lo que él dice, su mensaje es que, para ser misioneros, no basta con hablar, hay que vivir primero. No habló de los pobres y de estar junto a los pobres: siempre procuró estar cerca de ellos. Es muy fácil hablar, pero el papa Francisco primero vive el Evangelio y luego lo anuncia. Cristianismo puro. No son las anécdotas lo que importa, sino cómo vivir el Evangelio. En este tiempo, la Iglesia necesita seguir su ejemplo, no solo sus palabras.

– ¿Cómo espera Río al Papa?

– Esperamos a Francisco con mucha alegría y esperanza. Y esperamos que el Papa y los jóvenes tengan una relación muy próxima, para que los jóvenes vean en Francisco no solo a un jefe de la Iglesia, sino a un padre. La Iglesia es una familia, y el Papa es un padre, no solo un vigilante de la doctrina.