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Noticeu A dos meses del cierre de URUPANEL, Mons. Bonino animó a no bajar los brazos en la búsqueda de soluciones

bonino marcha 1

A dos meses del cierre de la empresa maderera URUPANEL y al cumplirse 10 años de su instalación en Tacuarembó, el Obispo de Tacuarembó, Mons. Julio Bonino, encabezó el lunes 29 de setiembre una marcha que tuvo lugar por las principales arterias de la ciudad en defensa de las fuentes laborales y por la reapertura de la planta industrial.

Centenares de tacuaremboenses se unieron a la movilización convocada por el Sindicato Obrero de la Industria de la Madera y Anexos (SOIMA), el PIT-CNT, la Comisión Social de Integración y el Foro de la Madera. Los acompañaron autoridades departamentales y nacionales, así como referentes de sindicatos, movimientos sociales y religiosos.

El cierre de la empresa afecta directamente a 418 obreros (y a sus familias), en forma indirecta a unas 300 personas, pero además a los pequeños y grandes comerciantes  al reducirse la capacidad de compra de los trabajadores que hacían circular por mes unos 600.000 dólares.

Al culminar la Marcha, Mons. Bonino, abrió la oratoria haciendo un repaso por los 10 años de trayectoria de la empresa y destacó que “gracias a Dios no se han bajado los brazos en la búsqueda de soluciones”.

El Pastor señaló que se están planteando “nuevos desafíos” debido a “el inversor está cada vez más lejos de los obreros y a menudo es indiferente a los efectos sociales de las opciones que realiza”. Advirtió, en este sentido, que “las relaciones laborales cambian vertiginosamente rápido”, siendo necesario “madurar en lo que significa el diálogo con el capital inversor desde el inicio de su gestión”. Mons. Bonino señaló la necesidad de crear mecanismos que minimicen “los efectos negativos de situaciones como las que estamos viviendo, como por ejemplo la existencia de fondos de garantías para las empresas proveedoras locales….”.

El Obispo de Tacuarembó animó a evitar el error “de considerar que los cambios que se están dando suceden de manera determinista. Como que no tenemos nada que hacer, que hay que admitir lo que se da”.

“Afirmemos juntos esta tarde que el factor decisivo y el árbitro en esta compleja fase de cambios es el hombre que tiene que seguir siendo el verdadero protagonista de su trabajo”, exhortó.

Al finalizar su alocución, Mons Bonino agradeció a Dios por “poder sentir la confianza de quienes creen que las cosas que atañen al bien común de nuestra sociedad importan de verdad a quien le toca servir como obispo de la comunidad católica, que intenta poner en práctica lo que postula la doctrina social de la iglesia”.

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EN DEFENSA DE LA FUENTE DE TRABAJO Y LA REAPERTURA DE URUPANEL

Saludo a todos los que hoy hemos respondido a este llamado a participar de esta marcha en que hacemos público nuestro reclamo de que se vuelvan a abrir las puertas de esa importante fuente de trabajo que es URUPANEL.

Decimos presente los vecinos de nuestra ciudad desde la pluralidad de nuestras posturas políticas y religiosas porque es una causa del bien común la que nos une.

Mas allá de los 418 obreros de la fábrica y todos los empresarios y trabajadores afectados directamente, gran parte de la población sufre las consecuencias esta situación.

Y es un acierto del sindicato de la madera apelar a la solidaridad de todos y muy especialmente de nuestros representantes de los diferentes partidos políticos, diputados Marta Montaner, Edgardo Rodriguez, Antonio Chiesa, senador Eber Da Rosa y a quien preside hoy nuestro gobierno departamental intendente Wilson Ezquerra… La solidaridad de quienes integran hoy la junta departamental, nuestros ediles.

Y es que nadie puede solo decir que posee el poder y la verdad, cada uno tiene parte de ellos y por eso existen los partidos políticos que expresan las partes del poder y la verdad en nuestra sociedad. Como no agradecer que caminen junto a nosotros aquellos que hemos elegido como nuestros representantes, como no destacar el significado que tiene que ante la gravedad de lo que nos sucede estén junto a nosotros manifestando la voluntad de poner al servicio de esta causa la cuota de poder que se les ha confiado.

Valorar la presencia entre nosotros de integrantes del Foro de la Madera, de la Universidad de la República, de las empresas forestales, en fin valorar este signo de unidad en una causa común de todos los que aquí estamos. Esta marcha es un signo muy positivo en este tramo de la contienda electoral, somos capaces más allá de nuestras diferencias de juntarnos en un gesto solidario que hace crecer nuestro capital social.

Es justo reconocer también la actuación del Sindicato Obrero de la Industria de la Madera, el SOIMA, que ha tenido y tiene desde el primer momento un esforzado protagonismo en la defensa los intereses vitales de sus compañeros obreros. Es de destacar que si hoy estamos aquí es porque ellos han sido capaces de congregarse y congregar para en primer lugar custodiar la infraestructura de la fábrica y luego a lo largo de todos estos largos días buscar caminos de solución para todos. Incluso aquellos que no pudieron ser tenidos en cuenta para acogerse al seguro de paro.

Cuántas veces ha sido motivo de conversaciones entre nosotros en estos largos días desde el cese del funcionamiento de la fábrica, el considerar cuánto nos afecta esta situación.

El presidente de la Asociación Empresarial de Tacuarembó, Mauricio Crespi manifestaba a el diario El País, que en Tacuarembó hay 200 empleados de empresas locales que están siendo afectados, incluso algunos que ya han sido enviados al seguro de paro: “Urupanel está adeudando $ 15 millones a empresarios locales de unos 25 comercios proveedores de la industria maderera”.”El emprendedor es necesario en cualquier sociedad, es el que da oportunidades de trabajo, agranda su estructura, invierte, busca financiamiento y siempre está vinculado al riesgo, y una situación como la de Urupanel puede llegar a ser lapidaria
.
Si pudiéramos ponerle voz a los pequeños y grandes comerciantes de nuestros barrios, creo que sentiríamos la forma en que están siendo afectados al reducirse la capacidad de compra de los trabajadores que han hecho circular por mes en nuestra plaza comercial unos 600.000 dólares.

Hoy se cumplen 10 años de la fundación de URUPANEL. Repasemos su historia

La empresa URUPANEL S.A. se instaló en Tacuarembó en el año 2004, con capitales de origen chileno. Desde finales de los 90 contaba con aproximadamente 15.000 hectáreas de bosques de pino, que impulsaron la instalación de la primera planta de tableros contrachapados de Uruguay (plywood).

En 2008 amplía su capacidad de producción en plywood, y paralelamente monta la única planta MDF en el país. Esta inversión es financiada mediante créditos bancarios. En medio de este proceso de expansión, se informa de la venta de la totalidad de sus activos forestales, obteniendo por este negocio, altísima rentabilidad.

En la opinión de muchos, la gestión chilena estuvo signada por la improvisación permanente, resistencia al cumplimiento de las normas establecidas, y privilegio de las metas de producción por sobre los de calidad y seguridad. A pesar de múltiples intentos para mejorar la gestión, cambios gerenciales y otras jerarquías, nunca alcanzaron los objetivos de producción y estándares de calidad. Nunca estuvo en el plan, la seguridad en el trabajo.

En agosto de 2011 la empresa es vendida a un fondo de inversión suizo: Austin Park Capital, quien adquiere la compañía al valor de su deuda, aproximadamente 20 millones de dólares.

La gestión de URUPANEL S.A. es delegada en el grupo LEADGATE, accionista mayoritario de Pluna y antiguo propietario de Parmalat Uruguay. Los nuevos administradores, en un cuadro de enormes dificultades, y ante el embargo trabado por el banco BBVA a la producción, encuentran la salida en la figura del Concurso de Acreedores en setiembre de 2011. Esta acción logró impedir una medida similar del banco HSBC, y puso cerco a nuevos embargos, además de permitir la continuidad de la empresa. La justicia designó a LIDECO (Liga de Defensa Comercial) como interventor para el Concurso de Acreedores. .

Y según relato del secretario general del Soima Fernando Oyanarte:

“En agosto de 2011 se da concurso de acreedores que determina la aparición de nuevos inversores, un grupo empresarial ecuatoriano que administra y posee empresas en Ecuador, en Colombia y Guatemala. En Centroamérica y Ecuador se especializa en la fabricación de tableros de aglomerado, una de las empresas más importantes es Aglomerados Cotopaxi. URUPANEL pasa así a ser parte de una de las empresas de este grupo ecuatoriano. Cuando se dio esta situación lo avizoramos-sigue diciendo Oyanarte- como una salida porque se trataba de una empresa de mayor porte que la de los accionistas chilenos. En realidad siguieron las dificultades, siguieron repitiéndose los mismos vicios de gestión que teníamos antes. El sindicato vino durante todo este tiempo monitoreando toda la situación, hemos sido muy críticos en todo el proceso de URUPANEL con las distintas administraciones, pero no tenemos la gestión de la empresa, y no se nos escuchó en ningún momento. Pero igualmente nos sentimos responsables porque somos parte de esta empresa.

Estamos muy dolidos por lo que está pasando y trabajando en buscar una solución. Los trabajadores señalamos reiteradamente que veíamos con preocupación que no llegábamos a los niveles mínimos de producción que son necesarios para que la empresa fuera autosustentable. Y hablamos de la fuente de trabajo directa para más de 400 familias y que genera mucho más en el departamento de Tacuarembó”.

Ciertamente en todo sistema social son indispensables al proceso de producción tanto el trabajo como el capital, los trabajadores y los inversores.. Con asombro escuchamos decir luego del cese “la fábrica la estamos custodiando nosotros; literalmente la empresa desapareció del Uruguay, No hay un solo referente con el cual hablar, no tenemos interlocutores”.

Ya hace 60 días del cese de Urupanel. Gracias a Dios no se han bajado los brazos en la búsqueda de soluciones.

Nuevos desafíos se nos están planteando, ya que el capital, el inversor está cada vez más lejos de los obreros y a menudo es indiferente a los efectos sociales de las opciones que realiza. Estamos siendo advertidos de que las relaciones laborales cambian vertiginosamente rápido. Las empresas se mueven hoy en el marco de escenarios económicos de dimensiones cada vez más amplias donde vamos percibiendo que los estados nacionales y las comunidades locales tienen que contar con nuevas capacidades para gobernar los rápidos procesos de cambio. Es pues necesario madurar en lo que significa el diálogo con el capital inversor desde el inicio de su gestión… Advertimos que es necesario crear mecanismos que reduzcan los efectos negativos de situaciones como las que estamos viviendo, como por ejemplo la existencia de fondos de garantías para las empresas proveedoras locales….
La presencia de todos los que estamos aquí es un ejemplo de las nuevas formas de relacionarse desde la sociedad local con la economía global y reafirmar nuestra convicción de que dada la localización en una región con aptitud forestal de esta fábrica, es viable su reapertura. Aunque los días son muy largos en la espera, debemos evitar el error de considerar que los cambios que se están dando suceden de manera determinista. Como que no tenemos nada que hacer, que hay que admitir lo que se da.

Afirmemos juntos esta tarde que el factor decisivo y el árbitro en esta compleja fase de cambios es el hombre que tiene que seguir siendo el verdadero protagonista de su trabajo.

Agradezco a Dios el poder sentir la confianza de quienes creen que las cosas que atañen al bien común de nuestra sociedad importan de verdad a quien le toca servir como obispo de la comunidad católica que intenta poner en práctica lo que postula la doctrina social de la iglesia.

Mantengamos viva la esperanza en la próxima reapertura de URUPANEL
Muchas gracias.

+Julio Cesar Bonino- Obispo de Tacuarembó