El pasado viernes 21 de febrero, el Obispo emérito de Canelones, Mons. Orlando Romero, se hizo un estudio del corazón (centellograma).
A raíz de lo encontrado, el sábado 22 fue sometido a un cateterismo, se le desobstruyó una arteria, se le colocó un stent y se le indicó un tratamiento.
Mons. Romero se encuentra actualmente en buen estado de salud, y luego de estar convaleciente unos días unos en el Sanatorio Juan Pablo II se completará su restablecimiento en el Hogar Sacerdotal.
Oremos por su total recuperación.
