
LA ALEGRÍA DEL SEÑOR ES NUESTRA FORTALEZA: SALUDO PASCUAL DESDE SALTO
En el marco de la celebración de la Pascua, el obispo de la Diócesis de Salto, Arturo Fajardo, compartió un profundo mensaje dirigido a toda la comunidad, invitando a renovar la esperanza en Cristo resucitado.
Al finalizar los días santos, el obispo hizo llegar su saludo pascual destacando que “Cristo es nuestra paz”, especialmente en un contexto marcado por las dificultades sociales, familiares y laborales, así como por un mundo herido por la guerra, las injusticias y la pérdida del valor de la vida.
En su mensaje, recordó que la Pascua es el centro de la fe cristiana: el triunfo de la vida sobre la muerte. Citando el Catecismo de la Iglesia Católica, subrayó que la Pascua de Jesús —su paso al Padre mediante la muerte y la resurrección— se hace presente en la Eucaristía y anticipa la plenitud del Reino.
“Pascua es la fiesta de las fiestas”, expresó, señalando que toda la vida de la Iglesia se sostiene en este acontecimiento fundamental. En medio de las oscuridades del mundo actual, animó a los fieles a encender una luz y a vivir como “peregrinos de esperanza, testigos de su luz”.
El obispo también dirigió palabras especiales a los enfermos, a quienes atraviesan la soledad y a quienes han perdido seres queridos, acercando consuelo y cercanía pastoral en este tiempo de gracia.
Finalmente, invitó a dar el paso de la fe: “Cristo ha resucitado”, renovando así el anuncio que sostiene la esperanza cristiana.
LA ALEGRÍA DEL SEÑOR ES NUESTRA FORTALEZA
¡¡¡¡FELIZ PASCUA!!!!Al final de estos días Santos les hago llegar un afectuoso saludo Pascual.
Cristo es nuestra Paz. En medio de una sociedad donde la vida parece perder valor y el sentido, en medio de dificultades familiares y laborales, en un mundo herido por la guerra, las prepotencias y las injusticias; queremos anunciar el triunfo de la Vida que vence la muerte.
Como dice el Catecismo de la Iglesia católica: “Al celebrar la última Cena con sus Apóstoles en el transcurso del banquete pascual, Jesús dio su sentido definitivo a la pascua judía. En efecto, el paso de Jesús a su Padre por su muerte y su resurrección, la Pascua nueva, es anticipada en la Cena y celebrada en la Eucaristía que da cumplimiento a la pascua judía y anticipa la pascua final de la Iglesia en la gloria del Reino.”
Pascua es la “fiesta de las fiestas”. Toda la vida de la Iglesia está sostenida por esta celebración.
En medio de tantas oscuridades que acechan nuestro mundo encendemos una luz. “Peregrinos de esperanza testigos de su luz”.
Decimos nuevamente: “Más vale encender una luz que maldecir la oscuridad”.
En nuestras noches la luz de Cristo resucitado desgarra las tinieblas y nos invita a caminar como hijos de la luz y del día.
Llegue mi saludo a los enfermos, los que están solos, los que han perdido algún ser querido en este tiempo.
Demos el paso, Cristo ha Resucitado.
¡¡¡Felices Pascuas!!!
Con mi saludo y mi bendición,
Arturo Fajardo