
Nos preparamos una vez más para celebrar el misterio de Dios en esta Navidad. Te invito a reflexionar tres actitudes que pueden preparar tu corazón para la experiencia de dejarte encontrar por el Señor.
La primera es la Palabra. Dios es la Palabra con mayúscula que se hace silencio, que se hace mudez, que se hace pequeñez. Es la palabra creadora que quiere habitar en nuestros corazones. ¿Qué lugar dejamos a la Palabra de Dios? ¿Cómo son nuestras palabras? ¿Son palabras que crean vida, que crean comunión, que crean fraternidad?
Segunda de las actitudes es la experiencia del encuentro Dios en Jesús. Es el encuentro entre lo divino y lo humano. Dios que abraza nuestra realidad, nuestro límite, nuestra pequeñez y que nos invita a encontrarnos con otros, a crear esta cultura del encuentro. Navidad Es tiempo de encontrarnos con nosotros mismos, de encontrarnos con los demás. De encontrarnos con Dios. ¿Qué lugar damos a la experiencia del encuentro? Cómo salimos del individualismo? ¿Voy al encuentro de los demás como María que va al servicio de Isabel?

Tarjeta de Navidad 2024 de Mons. Fabián Antúnez SJ, obispo de San José de Mayo (San José y Flores)
Tercera de los desafíos es el asombro. Navidad es tiempo de asombrarnos, de abrir el corazón a la capacidad de dejarnos maravillar por Dios, de recuperar la ilusión perdida, de salir del pesimismo existencial, de esta situación en la que muchas veces parecemos como dormidos. Te invito a que recuperes la capacidad de asombro, recuperes la capacidad de dejarte anunciar por el Señor cosas buenas en el corazón.
Feliz Navidad para todos. Que Dios que se hace hombre, que se hace pequeñez en Jesús, nazca de manera renovada en el corazón de cada uno de nosotros.
“Tres actitudes que pueden preparar el corazón para la Navidad: Palabra, encuentro y asombro”