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La Iglesia en los medios Vaticano dispuesto a mediar entre gobierno y oposición en Venezuela

EL PAÍS |

GOBIERNO Y OPOSICIÓN NO SE PONEN DE ACUERDO SOBRE EL “TESTIGO” DEL DIÁLOGO

El Vaticano anunció que está dispuesto a mediar entre el Gobierno y la oposición para solucionar la grave crisis en Venezuela. Las dos partes aceptan el diálogo, pero todavía no se ponen de acuerdo sobre quién debe ser el mediador.

“La Santa Sede, y personalmente el secretario de Estado Piero Parolin, que conoce bien y ama Venezuela”, donde ha sido nuncio apostólico, está “dispuesta a hacer lo posible por el bien y la serenidad” del país, destacó ayer el vocero vaticano, padre Federico Lombardi, respondiendo a la prensa sobre si el Vaticano podría mediar en la crisis venezolana.

“Es necesario sin embargo profundizar y contar con más elementos para verificar cuáles son las expectativas y si existen las premisas para impulsar un rol útil y alcanzar el objetivo deseado. Esto es lo que se está haciendo en estas horas”, añadió Lombardi.

El Departamento de Estado de Estados Unidos insistió ayer en la “importancia” de encontrar un mediador imparcial para ese diálogo, con el fin de encontrar una solución pacífica a la situación en el país.

El llamamiento realizado por la viceportavoz del Departamento de Estado Marie Harf durante su rueda de prensa diaria llega después de que la secretaria de Estado adjunta para Latinoamérica, Roberta Jacobson, mencionara el jueves la posibilidad de imponer sanciones a Venezuela durante una entrevista ante medios de prensa latinoamericanos, entre los que figuraba El País.

La propuesta de diálogo, lanzada esta semana en Caracas por los cancilleres de la Unasur, establece que un “testigo de buena fe” estará encargado de facilitar la negociación. Tanto el Gobierno como la oposición aceptaron los términos de la propuesta, pero los opositores no quieren que ese testigo provenga de la Unasur.

Juicios.

Sin embargo, las tensiones internas siguen siendo un obstáculo para esa negociación. Lilian Tintori, esposa del dirigente opositor venezolano Leopoldo López, afirmó ayer que no habrá diálogo con el Gobierno de Nicolás Maduro hasta que su esposo y el resto de los presos políticos estén en libertad.

“No hay diálogo con el Gobierno mientras @leopoldolopez esté PRESO”, señaló Tintori en la red social Twitter y destacó que el grupo opositor encabezado por su esposo tampoco se sentará a la mesa de conversaciones en tanto haya estudiantes encarcelados.

También ayer las autoridades judiciales venezolanas negaron la libertad bajo fianza a López, quien permanece detenido desde hace más de un mes en el Centro Nacional de Procesados Militares de Ramo Verde, cerca de Caracas. Maduro responsabiliza a López por hechos violentos que marcaron el inicio de una ola de protestas contra el Gobierno.

Al mismo tiempo, la Justicia imputó al exalcalde de San Cristóbal, Daniel Ceballos, por los delitos de “rebelión” y “agavillamiento”, a pedido del fiscal José Miguel Medina.

Por otra parte, grupos afines y opositores al presidente Maduro se culparon mutuamente de ataques perpetrados en las últimas horas con bombas caseras incendiarias en los estados de Aragua y Zulia, que no dejaron víctimas, pero sí pérdidas millonarias.

Víctimas.

Al menos 37 muertos, más de 550 heridos y 81 investigaciones por violaciones a los derechos humanos dejó hasta ayer la violencia registrada en las protestas contra el gobierno de Venezuela hace más de un mes, informó ayer la fiscal general, Luisa Ortega Díaz.

“Hasta la fecha las protestas a nivel nacional han dejado un saldo de 37 personas fallecidas”, de las cuales 29 son civiles y ocho son funcionarios de la fuerza pública, dijo Ortega.

Además, 379 civiles y 180 funcionarios militares y policiales resultaron heridos en los episodios de violencia registrados en las protestas o al margen de éstas, desde que se desataron el 4 de febrero en la ciudad de San Cristóbal y se ampliaron a otras ciudades como Caracas y Mérida.

Ortega añadió que 168 personas continúan detenidas y que la Fiscalía “tiene 81 investigaciones por presunta violación a los derechos humanos”, 75 por presunto trato cruel y por homicidio consumado, homicidio frustrado y presunta tortura, dos casos cada uno.

A raíz de estas investigaciones hay 17 policías y militares detenidos, entre ellos siete funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), cuatro policías nacionales y cuatro policías locales de Caracas, Mérida y Aragua.

Brasil modera apoyo a Maduro

Brasil, la mayor economía y potencia diplomática de América Latina, ha moderado su apoyo al presidente venezolano Nicolás Maduro, decepcionado por su forma de manejar los crecientes problemas económicos y las protestas de la oposición, dijeron funcionarios del Gobierno de Dilma Rousseff.

Aunque sutil, el cambio ha privado a Maduro del respaldo regional que él quiere en momentos de escasez de alimentos, alta inflación e incertidumbre política en la nación de la OPEP.

En general, la presidenta Rousseff continúa siendo una aliada de Maduro. Aunque ella es más moderada, ambos son parte de una generación de presidentes latinoamericanos de izquierda que crecieron oponiéndose a los gobiernos alineados con Washington.

Sin embargo, Rousseff está cada vez más decepcionada por algunas de las medidas de Maduro y ha atenuado el respaldo más entusiasta que caracterizó las relaciones bilaterales bajo el fallecido presidente Hugo Chávez.

En particular, Rousseff teme que la represión de las protestas callejeras y el rechazo de Maduro de entablar un diálogo genuino con líderes de la oposición empeoren la crisis política en Venezuela, dijeron los funcionarios.

Un deterioro de la situación política podría poner además en peligro los considerables intereses de firmas brasileñas en Venezuela. El diario brasileño Valor Económico reportó este mes que las compañías públicas venezolanas deben 2.500 millones de dólares a empresas brasileñas.

El cambio de posición no implica mayor apoyo a la oposición venezolana, enfatizaron las fuentes, añadiendo que el principal objetivo de Brasil es alentar la democracia y la estabilidad económica en la región.