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La Iglesia en los medios Un cura pionero en trabajo con adictos

EL PAÍS |

FALLECIÓ EL FUNDADOR DEL PRIMER GRUPO DE NARCÓTICOS ANÓNIMOS

El pasado miércoles 6 de marzo murió en Montevideo Fray Lucas Del Valle, nacido en 1940 en España y radicado en Uruguay en 1981, donde fue docente y creó el primer grupo de Narcóticos Anónimos.

Al comenzar su misión propuso la experiencia de los Campamentos, como un espacio pastoral de crecimiento y evangelización. Desde entonces Lucas fue sinónimo de Moval (Movimiento Aire Libre) y de Minas, ciudad que eligió para vivir estas experiencias, descansar, estudiar y rezar.

En Santo Domingo.

Atendió incansablemente en la parroquia Santo Domingo, todas las tardes, durante horas, a mucha gente que necesitaba encontrar un sentido por el cual vivir.

Siempre mantuvo una mirada compasiva y misericordiosa, que le permitió sostener con los jóvenes un vínculo fraternal.

Se desempeñó hasta el año pasado como docente en la Universidad Católica del Uruguay, brindando clases de psicopatología, fundamentos de terapia y análisis existencial.

Él decía que admirar al otro, es decir: mirar hacia el otro, encontrarse, vincularse, “es lo que cura”. Y a eso le llamaba llamaba “amor terapéutico”.

Desde su presencia pastoral en el Colegio Santo Domingo, acompañaba al equipo de Dirección, estando atento sobremanera al proceso de crecimiento y maduración de los niños y jóvenes, en diálogo muy cercano con las familias, siendo un referente en los momentos difíciles de éstas.

Con los adictos.

Lucas fue pionero en el trabajo con personas adictas que buscaban rehabilitarse; abrió las puertas de la parroquia con el apoyo del Padre Ramón, dando lugar al primer grupo de Narcóticos Anónimos en el Uruguay.

Realizó con los adictos un acompañamiento individual desde lo espiritual y lo psicológico. Organizó también retiros espirituales para diferentes grupos de adictos y sus familias. En estas experiencias muchos descubrieron a Dios y se integraron a la comunidad.

Para él, los adictos eran sus preferidos, a quienes dedicaba más tiempo; siempre estaba dispuesto a ayudarlos a toda hora de cada día.

Respetando la libertad de cada persona, Lucas fue una figura trascendente en el proceso de rehabilitación de muchos, sin importarle quién era ese otro, o mejor dicho: siempre encontrando algo bueno en cada uno.

Fue autor del libro “Notas para Adictos. De la Dependencia a la Libertad”, que está pensado como una herramienta más para ayudar a los adictos.

Quienes tuvieron la alegría de trabajar con él recuerdan que su humor inteligente convivía con una peculiar capacidad para no perderse detalles durante las relaciones con cada persona que estaba a su lado; asimismo todos han destacado su labor docente, de predicador y su compromiso con los que más sufrían.

Orígenes.

Lucas había nacido en Jerez de Frontera, España, el 16 de noviembre de 1940. Su familia se radicó en Valencia en donde conoció a un fraile domínico que daba una charla sobre el amor.

Cuentan que eso lo conmovió tanto que decidió ingresar a la Orden. Hizo su profesión religiosa desde 1958 y se ordenó sacerdote en 1965.

Estudió Filosofía en Barcelona y Teología en Valencia, donde hizo el lectorado, o sea el grado necesario para enseñar en los Estudios Generales de los Domínicos. También estudió Psicología en Barcelona.

Una faceta que destacan quienes lo conocieron fue el contacto con la naturaleza que que disfrutaba mucho en los Campamentos.

Al ordenarse sacerdote eligió el lema que cumplió con coherencia durante toda su vida: “Bienaventurados los pies del mensajero que anuncian la Paz”, (Is. 52, 7).