Iglesia al día

" Con María y San José peregrinamos de nuevo hacia su Santuario "
Peregrinación Nacional a la Virgen de los Treinta y Tres 2021

La Iglesia en los medios Terroristas degüellan a cura en una iglesia

LA REPÚBLICA |

EL ESTADO ISLÁMICO SE LANZA AHORA CONTRA EL VATICANO

Uno de los dos autores del ataque contra una iglesia en Francia en la que un cura fue degollado, fue “identificado formalmente” como Adel Kermiche, de 19 años y nacido en Francia, informó el fiscal a cargo del caso, François Molins.

El segundo agresor todavía no ha sido identificado, agregó el fiscal en una declaración a la prensa, en la que confirmó que Kermiche había sido inculpado en marzo de 2015 de vínculos con una organización terrorista y que estaba obligado a llevar un brazalete electrónico.

El ataque, en el que hubo toma de rehenes, comenzó hacia las 9.30 de la mañana en plena misa. Cinco personas se encontraban en esta iglesia de Saint-Etienne-du-Rouvray, una localidad normanda de 29.000 habitantes a 125 kilómetros de París, cuando dos atacantes entraron al recinto, al grito de “¡Allah Akbar!” (Alá es grande), según un testigo.

Kermiche, originario de la zona, había intentado en dos ocasiones viajar a Siria en 2015, confirmó Molins, procurador de París. Fue detenido la primera vez el 23 de marzo de 2015 en Alemania, cuando intentaba llegar a Siria.

De vuelta en Francia, fue inculpado el 28 y “colocado bajo control judicial con la prohibición de abandonar el departamento, la obligación de presentarse en la comisaría y de realizar alguna formación o realizar alguna actividad”, indicó Molins.

Después, volvió a abandonar su domicilio el 11 de mayo de 2015. Entonces se lanzó una orden de arresto internacional y fue detenido en Turquía.

Estuvo en detención provisional hasta el 18 de marzo de 2016 y entonces quedó con control judicial y fue recluido en su residencia, con la obligación de llevar un brazalete electrónico.

Las condiciones impuestas por la Justicia le permitirían salir de lunes a viernes de 8 a 12.30 horas, los fines de semana y los días festivos de 14 a 18 hs.

Tenía prohibición de abandonar el departamento, debía presentarse en comisaría una vez por semana y entregar su carnet de identidad y su pasaporte, indicó el fiscal que coordina la lucha antiterrorista.

“Los atacantes de la iglesia normanda son soldados del Estado Islámico que realizaron el ataque en respuesta a llamados a atacar países de la coalición” internacional que combate al EI en Irak y Siria, según Amaq, un órgano de propaganda del grupo yihadista.

Los agresores fueron abatidos al salir de la iglesia por miembros de la Brigada de Búsqueda e Intervención (BRI), especialista en secuestros, que habían rodeado el templo.

“Pensaba que (los atentados) solamente ocurrían en las grandes ciudades y que nunca podrían llegar hasta nosotros”, reaccionaba, incrédula, Joanna Torrent, una empleada de una tienda de Saint-Etienne-du-Rouvray. Tres rehenes fueron liberados sanos y salvos y un cuarto, un feligrés, se encontraba entre la vida y la muerte.

El cura degollado se llamaba Jacques Hamel y tenía 84 años de edad.

Esta toma de rehenes tuvo lugar en un contexto de alerta máxima en Francia, doce días después del atentado en Niza (sureste), también reivindicado por el EI, que dejó 84 muertos y más de 350 heridos.

El presidente francés, François Hollande, que se trasladó inmediatamente al lugar de los hechos, condenó este “vil atentado terrorista”. “Estamos frente a un grupo, Dáesh, que nos declaró la guerra. Debemos desarrollar esta guerra, por todos los medios, respetando el derecho, porque estamos en una democracia”, agregó.

La fiscalía antiterrorista tomó a cargo inmediatamente la investigación y un hombre fue detenido preventivamente pocas horas después del ataque.

Como era previsible, la oposición aprovechó la ocasión para criticar al oficialismo.

“Debemos cambiar profundamente la dimensión, la medida, la estrategia de nuestra respuestas”, dijo el expresidente y jefe de la oposición Nicolas Sarkozy, denunciando “una acción incompleta contra el terrorismo”. Además, insistió con la iniciativa de crear centros de detención para los sospechosos de radicalización. “Debemos ser implacables”, aseveró.

La presidenta del partido de extrema derecha Frente Nacional (FN), Marine Le Pen, denunció en Twitter la “responsabilidad (…) inmensa” de “todos los que nos gobiernan desde hace 30 años”.

Ataque al “reino de la Cruz”

Después del ataque en Niza, Francia extendió seis meses el estado de emergencia, en vigor desde los ataques yihadistas del 13 de noviembre de 2015 en París.

Este régimen da a la policía poderes adicionales para llevar a cabo registros y para poner a sospechosos bajo arresto domiciliario.

En su propaganda y sus comunicados de reivindicación, el grupo Estado Islámico insta a atacar a los dirigentes “cruzados” occidentales y al “reino de la Cruz”.

La amenaza de un ataque contra un lugar de culto cristiano estaba en mente de todos en Francia, sobre todo después de que se abortara un proyecto de atentado contra una iglesia católica en las afueras de París en abril de 2015.

Tras este proyecto de atentado, el gobierno había anunciado que adaptaría su dispositivo de lucha antiterrorista a los lugares de culto católicos.

Cerca de 700 escuelas y sinagogas judías así como entre 1.000 y 2.500 mezquitas están protegidas por militares, pero parece difícil aplicar las mismas medidas de seguridad en las 4.500 iglesias católicas que cuenta el país.