Iglesia al día

" El amor al otro por ser quien es, nos mueve a buscar lo mejor para su vida. Sólo en el cultivo de esta forma de relacionarnos haremos posibles la amistad social que no excluye a nadie y la fraternidad abierta a todos. #FratelliTutti "
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La Iglesia en los medios Sturla resaltó valor del “perdón” sobre “el odio”

EL PAÍS |

Miles de fieles recorrieron el Camino de la Cruz en el Cerro.

A las 19:00 horas, comenzó ayer el tradicional y multitudinario Via Crucis del Cerro, que llegó a su edición 24. Antes de partir de Carlos María Ramírez y Grecia, el cardenal Daniel Sturla leyó la carta de la novia del policía asesinado en Quebracho, quien dice no guardarle rencor al autor del crimen.

“Cuando el amor supera al odio estamos haciendo una vida cristiana”, sostuvo Sturla, que enseguida recordó otro ejemplo muy cercano en el tiempo, el del niño Franco, baleado en Casavalle, que también perdonó a su agresor.

Durante la mañana de ayer, cientos de fieles se habían sumado a la también tradicional Visita a las Siete Iglesias, a lo largo y ancho de la Ciudad Vieja y el Centro, una recorrida en recuerdo de las siete paradas hechas por Jesús en la noche de su condena.

A las 15:00 horas, se desarrolló por su parte un Via Crucis Ecuménico que partió de la Iglesia de la Santísima Trinidad (el Templo Inglés) en dirección a la Catedral, como una muestra de integración de las iglesias católica, anglicana y alemana.

En la mañana del jueves, hubo solo una misa en todo Montevideo, la Crismal. Fue celebrada en la Catedral a las 10:00 horas y entonces se consagraron los óleos que se usarán a lo largo del año. El cardenal Daniel Sturla se extendió sobre la realidad del sacerdocio e invitó a todos los padres de la diócesis a vivir una profunda amistad con Cristo.

La Última Cena.
De tarde tuvo lugar el jueves la misa en donde se revivió la Última Cena de Jesús, con el lavatorio de los pies. Sturla visitó la parroquia de Santa Magdalena Sofía Barat, en Aires Puros.

El templo estaba repleto y se destacó la presencia de decenas de integrantes jóvenes allegados al Movimiento Schoenstatt, que por estos días realizan una misión en el barrio.

El cardenal lavó los pies a seis personas: dos señoras, un señor, un seminarista, una joven de la misión y un monaguillo. Sturla dijo en la ocasión: “Cuando nos acercamos a la eucaristía —siempre indignos—, es mucho lo que recibimos y poco lo que damos. Y el Señor nos dice: Dejate amar”.

La misa concluyó con el traslado del copón con la eucaristía a un sagrario en otra zona del templo, rodeado de velas, flores y panes.

Las luces del templo se apagaron y todos los asistentes permanecieron en silencio, de rodillas o de pie, rezando.