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Mirando con Dios este tiempo

La Iglesia en los medios Sturla: “La Iglesia aporta a la educación pero necesita respaldo del Estado”

EL OBSERVADOR |

DANIEL STURLA-ARZOBISPO DE MONTEVIDEO

Mariana Castiñeiras – twitter.com/mcastineirass

Aseguró que desde hace 10 años se “tiene clarísimo” el tratamiento a pederastas

Cómodamente sentado en un sillón de su oficina de la calle Treinta y Tres a la vuelta de la catedral, Daniel Sturla toma Coca-Cola Light que, según admitió, es uno de sus vicios. Sobre la mesa que tiene en frente reposan unos chocolates con los que, según contó, ha intentado “suavizar” a los periodistas que lo acechan. Desde que fue nombrado arzobispo por el papa Francisco, el 11 de febrero, no han dejado de requerirlo y de obligarlo a salir de su bajo perfil. Según afirmó, está “cansado” de hablar del matrimonio igualitario y la ley que despenaliza el aborto, y prefiere hablar de otros temas.

¿Cómo es un día en la vida de Daniel Sturla?

Un día en mi vida es de lo más variado que hay (saca el celular y mira la agenda del miércoles pasado). Por la mañana, tuve la oración y la misa. Después estuve en el liceo Jubilar, en el Movimiento Tacurú, y visité sacerdotes enfermos. Ayer fue un día especial porque tuve un encuentro con el presidente (José Mujica). También recibí un chico que vino a confesarse. Por la noche tuve una cena con mis compañeros de colegio, del San Juan Bautista. Éramos como 20 que nos criamos juntos de toda la vida.

Luego del fallecimiento de sus padres usted vivió en una familia que describió como “atípica”. ¿Influye esto en su perspectiva sobre familias actuales formadas por parejas del mismo sexo?

En mi caso la impronta familiar estuvo muy marcada por un papá, una mamá y los cinco hijos. Yo no uno ambas cosas. No voy a juzgar a las personas que viven determinadas situaciones especiales. Obviamente la propuesta de la Iglesia y la mirada bíblica es la familia conformada por el varón, la mujer y sus hijos. Esa otra realidad la atendemos, son personas humanas, son hijos de Dios. Ojalá se sientan parte de la Iglesia (si son cristianas). Otra cosa sería, por ejemplo, bendecir esa unión.

En una entrevista afirmó que las leyes de aborto y matrimonio igualitario “ya están” y que hay que “mirar hacia adelante”. En el futuro, ¿apoyaría iniciativas que buscaran volver atrás?

Creo que no hay que seguir dando vuelta en esos temas. Hubo una iniciativa concreta para derogar la ley del aborto, que yo apoyé, pero eso fue desechado. Ahora lo que hay que hacer es tratar de sanar heridas, curar el mal que, sobre todo la ley del aborto, puede hacer a la sociedad y a la gente.

¿Qué cree que le falta a la educación en Uruguay?

El centro de la educación tiene que ser el chico, lo que es mejor para él. Es fundamental que se lo ayude a darle sentido a su vida. También tiene que haber una colaboración del Estado y la sociedad para sacar adelante a los chicos. Desde la restauración democrática se ha dado una colaboración público privada muy interesante. Esto habría que universalizarlo y llegar sobre todo a los barrios populares donde la Iglesia puede aportar muchísimo pero que necesita un mayor respaldo del Estado.

¿Se refiere a su propuesta de darle a los padres una especie de subsidio para que puedan elegir dónde estudian sus hijos?

Sí, yo creo que sí. Pero no me gustaría que quedara centrado solo en ese aspecto. Creo que es un derecho de los padres poder elegir el tipo de educación para sus hijos. Lo digo pensando en la gurisada más pobre, porque los otros chicos van a tener su oportunidad. Parte de la energía del Jubilar y de Providencia está en obtener el presupuesto para mantenerse. Podríamos destinar más energías a otras experiencias por el estilo.

Cuando se habla de los casos de pederastia muchas veces se le echa la culpa al celibato.

Creo que la unión entre pederastia y celibato no se sostiene. Esto supone un estudio, no solamente una opinión. Más allá de que es indignante que haya habido sacerdotes pederastas, el tema del abuso de menores es un drama humano que se da muchas veces a nivel de las familias, y no precisamente por un tema de celibato sí, celibato no. Que ese drama también esté presente en la Iglesia y los sacerdotes es un escándalo. Pero no está unido al tema del celibato.

¿Qué opina sobre el informe de la ONU que responsabiliza a la Iglesia por el tratamiento de los pederastas y la acusa de cambiarlos de lugar en vez de removerlos?

El informe de la ONU es lamentable y ha sido respondido en forma muy contundente y con datos muy firmes por la Santa Sede. Se barrió debajo de la alfombra en algunos casos, es evidente que sí y eso ha sido lamentable, pero la Iglesia hace por lo menos diez años que tiene clarísimos los procedimientos a realizarse en estos casos y nunca más lo hará, estoy seguro.

¿Cuál es su opinión sobre el crecimiento de iglesias como Pare de Sufrir y Dios es amor?

Creo que hay grupos religiosos que se pueden aprovechar de la credulidad de la gente o incluso tener un carácter lucrativo. Hay que distinguir muy bien, lo que son iglesias cristianas, la colectividad judía, también algunos grupos afro que tienen su propia manifestación religiosa, de lo que son esos grupos pseudorreligiosos que se aprovechan de la credulidad de la gente. l

Amigo de los jóvenes

Se le conoce por su trabajo en educación y su relación con los jóvenes. También ha demostrado tener un estilo similar al del papa Francisco, especialmente en su preocupación por los sectores desprotegidos de la sociedad. Cuando era adolescente perdió a sus padres y vivió con sus cinco hermanos. Según contó, tuvo que ser responsable de sí mismo desde los 16 años y, a pesar de que estuvo bajo la tutela de su hermano mayor, “no había a quien tuviera que pedirle permiso”. Antes de ser sacerdote estudió Derecho e Historia y, a pesar de que nunca se “ennovió”, afirmó que vivió su juventud como el resto de los de su generación. Según contaron jóvenes cercanos al arzobispo, cuando fue director del Liceo Juan XXIII era muy cercano a los alumnos y se conocía el nombre de todos ellos.