Iglesia al día

" Me alegra que el tema elegido por la familia ecuménica para la celebración del Tiempo de la Creación 2020 sea 'Jubileo de la Tierra', precisamente en el año en el que se cumple el cincuentenario del Día de la Tierra "
Papa Francisco

La Iglesia en los medios Sturla abogó por la paz y condenó antisemitismo

EL OBSERVADOR |

Homenaje. Arzobispo de Montevideo fue el orador centralde la conmemoración de la Noche de los Cristales Rotos

Sturla habló en la ceremonia realizada en la B’nai B’rith. J. M. Ramos

Con enorme respeto, con la cabeza gacha y con muchas preguntas en el corazón”. Así llegó ayer el arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla, a la sede de la organización judía B’nai B’rith para ser el orador central en la ceremonia que conmemoró los 76 años de la Noche de los Cristales Rotos, marcado como uno de los puntos de partida del holocausto judío en la segunda guerra mundial.

Cada año, la comunidad judía en Uruguay recuerda esta fecha con una ceremonia que destaca que “sin memoria, no hay historia” y que tiene a un orador como protagonista. El de este año fue el arzobispo Sturla, recibido por los integrantes de la colectividad con aplausos y muestras de respeto.

“Acepté la invitación consciente del significado que tenía”, comenzó diciendo el arzobispo. Sturla destacó que en los últimos años tanto la comunidad judía como la cristiana han estado en constante contacto, a través de oraciones conjuntas e invitaciones a ceremonias de una y otra religión.

“Mi intención es ser auténtico en mis palabras, desde lo más hondo de mi identidad. Soy, ante todo, un cristiano uruguayo, que se asoma con enorme respeto al dolor inconmensurable de un pueblo al que, por razones espirituales, siento en mis entrañas”, prosiguió.

El arzobispo mencionó las declaraciones de funcionarios del gobierno de José Mujica por el conflicto en la franja de Gaza. “Suscitaron fuertes polémicas, pero no me corresponde a mí juzgarlas”, opinó. De todos modos, expresó su “más fuerte repudio” a todo acto de antisemitismo.

Sturla no pudo terminar su idea. Espontáneamente, los presentes comenzaron a aplaudir, mientras asentían con la cabeza.

“Por una paz justa y duradera para los pueblos judío y palestino, respetuosa de los derechos de cada uno y que en el marco de las resoluciones de Naciones Unidas pueda ser el camino de la paz que deseamos firme y duradera como todos los hombres de buena voluntad”, concluyó antes de leer un discurso del papa Francisco.

Cuando finalizó el acto, los presentes aplaudieron de pie. Entre los invitados, estaban el vicepresidente Danilo Astori, la senadora Lucía Topolansky, los expresidentes Jorge Batlle y Luis Alberto Lacalle, y el recientemente electo senador Pablo Mieres.Sentados junto a ellos, había seis personas mayores. Eran europeos pero habían llegado a Uruguay en la década de 1940. Todos habían sobrevivido al holocausto. l