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Mirando con Dios este tiempo

La Iglesia en los medios Sin agua potable ni energía, pero “vivos”- Testimonio de Mons. Luis del Castillo

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El huracán Sandy dejó 11 muertos, daños en casi 190.000 casas y afectó cerca de 100.000 hectáreas de cultivos en Cuba, lo que podría tener consecuencias en la producción agrícola, según informe de la ONU. El antiguo obispo de Melo, Luis del Castillo, radicado en Santiago de Cuba, dijo que el huracán arrancó “de cuajo” todos los árboles y que continúan sin agua potable ni energía. De todos modos, destacó el espíritu de la gente, que ante la pregunta “¿cómo estás?” responde “estamos vivos”.

Las autoridades cubanas no han entregado un balance global de los perjuicios ocasionados por Sandy, pero el vicepresidente, José Ramón Machado reconoció que garantizar la disponibilidad de alimentos será un problema de la “mayor envergadura” a raíz de los estragos que provocó el huracán en su paso por la isla.

El antiguo obispo de Melo (como le gusta presentarse) radicado hace dos años en una comunidad jesuita de Santiago de Cuba, Luis del Castillo, contó al programa No toquen nada (Océano FM) en qué condiciones se encuentra la zona a una semana del paso del huracán, que golpeó “de lleno y por varias horas” el centro de la ciudad, y no el área rural como ocurrió con el huracán Flora.

“El jueves (25 de octubre) de madrugada hubo unas ráfagas de más de 200 kilómetros por hora que literalmente arrancaron de cuajo todos los árboles de la ciudad. Imagínense una ciudad tan arbolada como podría ser un barrio como el Prado con la totalidad de los árboles dentro de los jardines sobre las casas, y en las veredas cortando las calles”, relató.

Dijo que la mayoría de los techos, ya sea de teja, chapa, zinc o “lo que fuere”, quedaron “totalmente arrancados”, y que se rompieron “todos los vidrios”, incluidos los del aeropuerto, que en palabras de Del Castillo quedó como si al ex Aeropuerto de Carrasco no le quedara “un solo vidrio”. Dijo que los aviones solo operan de día y que el aeropuerto recibe solo los vuelos que traen ayuda. “Recién en estos días se reestablecerá algún vuelo local”, informó.

En consonancia con lo afirmado por el vicepresidente cubano José Ramón Machado, Del Castillo dijo que hay problemas con las cosechas de arroz, café y mangos, porque árboles y plantas han caído. “Eso a mediano plazo va a plantear un problema para la reparación”, aseguró al igual que Machado, pero agregó que el punto de partida es la reconstrucción física de la ciudad.

Santiago de Cuba todavía no se recuperó el servicio de agua potable (que aún “sale marrón”) ni de energía. “Hay dificultades para cocinar y refrigerar la comida, o sea que hay que buscar alimentos no perecederos”, contó Del Castillo.

Además, son pocos los teléfonos que continúan funcionando y por ello la comunicación se está basando en los celulares. Sin embargo, hay dificultades para recargarlos, debido al corte de energía. La única posibilidad son algunos locales que tienen generadores propios, informó el exobispo de Melo.

Sin embargo, resaltó el espíritu de la gente, y dijo que cuando se le pregunta “¿cómo está?”, “¿cómo se siente?” o “¿cómo le tocó?”, la respuesta “unánime” es “estamos vivos”. Contó además que los vecinos se ayudan unos a otros, ya sea dando alojamiento a quienes quedaron sin techo o con ollas compartidas en la vereda calentadas con fuego a leña o carbón.

Del Castillo informó que en la ciudad están trabajando cuadrillas de otras provincias para despejar las calles de árboles caídos y levantar postes de luz, y así solucionar el corte de energía, que lleva una semana. Además, se está trabajando en conseguir alimentos para los más vulnerables.

“En este momento no se escucha ni salsa ni reageton ni son cubano. El ruido es el de las sierras y los martillos cortando troncos o reparando techos”, relató Del Castillo.

Por otra parte, dijo que en la zona residen dos uruguayos (una señora y él) y que hay seis estudiantes de Medicina que provienen de distintas partes del país. “Están todos muy bien”, informó Del Castillo.

Para colaborar con los trabajos de reconstrucción de la ciudad está abierta una cuenta en dólares del Banco Comercial: Caja de Ahorros N° 006 – 0239 212 700 a nombre de Serapio Luis del Castillo.