Iglesia al día

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Mirando con Dios este tiempo

La Iglesia en los medios Sangrienta “Operación Limpieza” en Nicaragua

LA REPÚBLICA |

Represión del gobierno se saldó con 10 muertos y 20 heridos.

Lo que empezó como Operación Limpieza destinada a eliminar las barricadas, que el pasado domingo se saldó con al menos 10 muertos y 20 heridos, se ha tornado en una matanza de opositores que gritan en las calles su inconformidad con el régimen de Daniel Ortega. Este miércoles se cumplen tres meses desde que comenzaron las revueltas, y el número de muertos superan los 350, los heridos se cuentan por miles, son decenas las detenciones arbitrarias y nada indica que el número no siga escalando.

Los esfuerzos de la Iglesia Católica por buscar un diálogo con el gobierno y que cese sus ataques a la población indefensa se estrellan contra un régimen despótico, que se resiste a perder el enorme poder que acumula desde hace una década. Daniel Ortega se asemeja cada día más a Nicolás Maduro y su cohorte chavista. Ambos usan a las fuerzas militares y de policía y a grupos de civiles armados como un ejército represor, el cual actúa con total impunidad contra los manifestantes, indica la prensa española.

“Se engañan quienes se creen fuertes y vencedores quitando la vida a otros seres humanos”, dijo en su homilía por la celebración de la Virgen del Carmen Silvio José Báez, obispo auxiliar de la Archidiócesis de Managua.

La Iglesia Católica, puente y escudo

La Iglesia Católica, como ocurre con frecuencia en Latinoamérica, está asumiendo un papel protagonista, tanto sirviendo de escudo de los ciudadanos del común, como de puente entre el Gobierno y la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia para promover soluciones negociadas que corten el derramamiento de sangre.

Hasta el momento, sin embargo, no han logrado ninguno de ambos propósitos. No sólo algunos prelados han sido agredidos por las hordas violentas de Ortega, que no han respetado ni siquiera los templos, sino que sus palabras no tienen eco en el gobierno. De ahí que la Conferencia Episcopal de Nicaragua haya denunciado “la falta de voluntad política del Gobierno para dialogar sinceramente” y exija a Ortega muestras fehacientes de que apuesta por la senda que marca el llamado Diálogo Nacional porque hasta la fecha, afirma, sólo ha sido testigo de su falta de voluntad.

Prueba de ello es que, mientras la Comisión de Verificación y Seguridad acordaba la evacuación pacífica de los estudiantes atrincherados en la UNAN-Managua y el levantamiento de los bloqueos en la zona de Chontales, el Presidente enviaba a sus paramilitares a agredirlos. Y, según informa EFE, un grupo de fanáticos sandinistas atacó el todoterreno donde viajaba el obispo Abelardo Mata, uno de los mediadores.

“Los representantes estatales han tergiversado el objetivo principal por el cual se instaló el Diálogo Nacional”, afirman los obispos en un comunicado. “Son condenable jurídica y moralmente los ataques perpetrados” por la policía, “grupos paramilitares progubernamentales y turbas azuzadas para agredir y sembrar terror en el pueblo que se manifiesta cívicamente”, agregan. Además, critican que el Gobierno incumpla las recomendaciones de la CIDH (Comisión Interamericana de Derechos Humanos), “especialmente el desmantelamiento urgente de los elementos armados progubernamentales”.

EFE también recoge las serias denuncias del secretario ejecutivo de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos, Álvaro Leiva. Asegura que las “fuerzas combinadas” -policía y paramilitares- asaltaron el centro hospitalario departamental Masaya, población cercana a Managua, y negaron la atención a las víctimas. Además, después de atacar a los manifestantes de las barricadas, iniciaron una “cacería”, casa por casa, en busca de opositores para detenerlos. Y hoy seguía la suerte de sitio al que las huestes de Ortega han sometido a Masaya.

Para mañana está convocado el Consejo Permanente de la OEA (Organización de Estados Americanos) en su sede en Washington, con el fin de votar la resolución que presentó la CIDH sobre la violación de los Derechos Humanos en Nicaragua, así como sus propuestas para superar la crisis.

Entretanto, el gobierno español, por medio del ministro Josep Borrell, condenó todos los actos violentos, reclamó el respeto al “derecho de reunión, manifestación y expresión”, y pidió “una solución dialogada”.

Iglesia católica denunció incendio de local de Cáritas

La Iglesia católica denunció este lunes una nueva agresión en su contra en Nicaragua, luego de que un grupo de desconocidos incendió la sede de la organización benéfica Caritas, en medio de una crisis que ha dejado más de 351 muertos en protestas contra Daniel Ortega.

La sede de Cáritas, ubicada a 101 kilómetros al norte de Managua, fue incendiada por hombres en motocicletas y encapuchados, según los testigos. El clero nicaragüense ha sufrido todo tipo de ofensas a través de redes sociales por personas que defienden a Ortega y que consideran que los sacerdotes están contra su Gobierno.

“Incendio registrado a altas horas de la noche en las oficinas de Caritas, en el municipio de Sébaco (norte). Rechazamos este y otros hechos que durante las últimas semanas han perjudicado al pueblo nicaragüense y a la Iglesia”, informó la Diócesis de Matagalpa.

La Iglesia católica y sus más altos representantes, que participan en el diálogo nacional entre el Gobierno y la sociedad civil para buscar una salida a la crisis, ha sufrido diversos tipos de agresiones por parte de grupos oficialistas desde el estallido social de abril pasado.

El más sonado ocurrió en la parroquia de la Divina Misericordia, al sur de Managua, que durante 13 horas este fin de semana fue atacada con armas de guerra por las “fuerzas combinadas” del Gobierno, por servir de albergue a estudiantes universitarios que escapaban de las balas, con saldo de dos muertos.

“Recordamos que este tipo de actos no contribuyen a la paz y únicamente perjudican y acrecientan el estado de crisis que vive el país. Además la Iglesia siempre y a pesar de obstáculos, señalamientos y amenazas continuará acompañando al pueblo”, reiteró la Diócesis matagalpina.