Iglesia al día

" El Tiempo de la Creación es un tiempo para renovar nuestra relación con el Creador y con toda su maravillosa obra, la naturaleza, por medio de la celebración, la conversión y el compromiso. "
Tiempo de la Creación

La Iglesia en los medios Renuncian tres integrantes de la Comisión de Patrimonio tras una “sesión caliente” por instalación de la Virgen en la Rambla 

BUSQUEDA |

http://www.busqueda.com.uy/nota/renuncian-tres-integrantes-de-la-comision-de-patrimonio-tras-una-sesion-caliente-por?destination=node/502478

Escribe Juan Pittaluga

Hasta el momento la polémica por la laicidad se había reducido a un intercambio público. En órganos de decisión de la Intendencia de Montevideo, o a través de cartas, programas de radio y televisión, conferencias y columnas en la prensa, actores políticos, religiosos y sociales debatieron sobre la posibilidad de que el Estado permita colocar una escultura de la Virgen María sobre la rambla Armenia.

Días atrás el debate superó las palabras y terminó con tres renuncias en la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación, dependiente del Ministerio de Educación y Cultura (MEC) y encargada de velar por los monumentos históricos del país. Todas fueron como respuesta a la opinión de su presidente, Nelson Inda, quien elaboró un informe de la Comisión que apoya la instalación de la Virgen.

El miércoles 9, en la habitual sesión semanal que la Comisión lleva adelante, el arquitecto Gabriel Peluffo y la historiadora Ana María Rodríguez Ayçaguer rechazaron el informe y la postura favorable de Inda. Luego anunciaron sus renuncias, confirmaron ambos a Búsqueda. Peluffo, delegado por el Ministerio de Educación, la presentó en la sesión de ayer miércoles; Rodríguez Ayçaguer lo hará una vez que sea tramitada en la Universidad de la República, a quien representa en la Comisión. Junto a ella también dejará el cargo su suplente, la arquitecta Laura Alemán.

“La sesión del miércoles 9 fue caliente. A veces las reuniones se ponen así. Gabriel Peluffo fue con la opinión en desacuerdo sobre la Virgen y sobre lo que la Comisión ya había decidido. Algunos integrantes discreparon con él y otros se sumaron, como la delegación de la Universidad”, explicó Inda a Búsqueda.

La “caliente” discusión se dio con delay: hace aproximadamente cuatro meses Inda y Salvador Schelotto, también delegado en la Comisión por el MEC, presentaron un informe que respaldaba arquitectónica y urbanísticamente la colocación de la Virgen. Según Inda, el documento se aprobó de forma directa sin necesidad de ser discutido por el resto del organismo, algo habitual por las pautas de funcionamiento de la Comisión.

“Hay expedientes que no se votan. Cuando los criterios de la Comisión están claramente definidos no es necesario votar. Y este documento fue aprobado en noviembre en condiciones en las cuales se tomaron todas las providencias de acuerdo a esas definiciones. Desde entonces ningún otro integrante ha pedido reconsideración por lo aprobado”.

Sin embargo la semana pasada, luego del debate sobre la Virgen que se generó en la opinión pública, Peluffo y Rodríguez Ayçaguer sí manifestaron en la Comisión su rechazo a “un informe equivocado y parcial” y a la instalación de un símbolo religioso en un espacio público. Argumentaron en su contra y tras discutir con Inda anunciaron sus renuncias.

La defensa de la laicidad del Estado “estuvo entre los motivos”, señaló Peluffo, consultado por las razones de su decisión. Rodríguez Ayçaguer, por su parte, afirmó que “entre otras cosas se debió a la Virgen”.

A Inda las salidas lo sorprendieron pues creía que todos los integrantes de la Comisión, tanto titulares como suplentes, estaban a favor de iniciativas como la de la Virgen. “La Rambla de Montevideo es un patrimonio histórico del país, un ámbito y un testimonio de democracia y de diversidad cultural. Nunca supuse que en la Comisión hubiera voces en contra de la diversidad cultural”.

Plural y retroceso.
La idea de una Virgen instalada en el barrio Buceo surgió del arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla. Desde 2012 Sturla y miles de feligreses de Uruguay y Argentina se reúnen cada enero en un espacio cercano a la Aduana de Oribe, en la rambla Armenia entre General Rivero y Tomás Basáñez, en un evento católico llamado “Gran Rosario de Bendiciones para la Familia”.

La propuesta de Sturla llegó a distintos organismos, como la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación (que la asesoró positivamente mediante el informe) y a la Intendencia de Montevideo, responsable de autorizar la colocación de la escultura. El 17 de febrero “El Observador” informó que la Intendencia envió un proyecto de decreto a la Junta Departamental para que esta autorice definitivamente la instalación de la Virgen.

Mientras se aguarda la decisión de la Junta, se generó una amplia discusión pública sobre la laicidad, similar a la sucedida en 1987 cuando se construyó en Bulevar Artigas y Avenida Italia la Cruz del Papa, en recuerdo de la visita aquel año a Uruguay de Juan Pablo II.

“Yo lamento que se haya dado la polémica. Yo respeto a los que piensan que no, pero yo pienso que el espacio público es de todos, que lo religioso se manifiesta, así como lo político se manifiesta, como lo deportivo se manifiesta”, sostuvo Sturla la semana pasada, como integrante de un panel sobre “laicidad” durante la presentación de un libro para estudiantes de 6º año de liceo.

“En el Uruguay tenemos monumentos a personalidades muy diversas, plazas y calles de nombres de gente muy distinta, entonces parte de esa realidad plural es también que lo religioso se pueda manifestar. Por eso creo que sería positivo que los católicos pudiéramos tener esa manifestación pública con la presencia de la Virgen María en la Rambla de Montevideo”, reflexionó.

Del lado opuesto se encuentran algunos de los ediles del Frente Amplio en la Junta Departamental. También el ex presidente de la República, Julio María Sanguinetti, quien criticó duramente la iniciativa de Sturla en su columna del “Correo de los Viernes”.

“Instalar allí una imagen religiosa es transformar ese espacio público prácticamente en una iglesia al aire libre. Por este camino, en vez de reforzar la visión contemporánea de laicidad que se ha ido desarrollando, marca un retroceso. Incluso quienes hemos ido avanzando en esa dirección, reaccionamos ante lo que vemos como una violación de la neutralidad del Estado, como un intento de exhibir un retorno de la Iglesia católica a un espacio público que no le es propio y que es el más visible de la ciudad capital”, escribió.