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La Iglesia en los medios Para analistas, consulta fracasó por bajo compromiso de líderes

EL OBSERVADOR |

Aborto. Todos los presidenciables fueron a votar pero la ciudadanía no los acompañó

No son muchos los antecedentes donde la opinión pública va exactamente en dirección opuesta a lo que recomiendan los líderes políticos y menos cuando esos líderes son los presidenciables. Ocurrió el domingo con la votación para convocar a un referéndum sobre el aborto, que quedó lejos de lo que promovieron los candidatos de todos los partidos. Los líderes fueron a votar y perdieron en una relación de 9 a 1. En 1994 había sucedido algo parecido con la minirreforma promovida desde la cúspide que no tuvo respaldo popular (ver cuadro).

El domingo los uruguayos estaban convocados a las urnas –no era obligatorio el voto– para decidir si la ley que votó el Parlamento y despenalizó el aborto, bajo ciertas condiciones, sería sometida a una consulta popular.

La ciudadanía tiene una tradición de alta participación política e incluso desde 1934, cuando se instauró la obligación del voto, aunque entonces no había sanciones, la participación rondaba el 70%.

Los votos recogidos el domingo por los promotores del referéndum no alcanzaron y la ley que en Diputados se había terminado de sancionar con un voto de diferencia –aportado por Iván Posada del Partido Independiente– quedó firme. Algunos analistas entienden que los líderes políticos “no se la jugaron” aunque fueron a votar, y eso explica en parte el bajo apoyo que recogió la iniciativa que casi en solitario empujó el diputado Pablo Abdala desde la Comisión Pro Referéndum.

El politólogo Adolfo Garcé dijo a El Observador que “los presidenciables de los partidos de oposición no se comprometieron a fondo con la convocatoria a la consulta popular”, y eso la llevó al fracaso.

“Dejaron que el peso de la campaña por la derogación de la ley cayera sobre los hombros de la Comisión Pro Referéndum. Fueron a votar, pero no pusieron sus respectivas maquinarias políticas 100 por 100 al servicio de la convocatoria. ¿Por qué? No es sencillo determinarlo. ¿Exceso de confianza? Puede ser. ¿Cálculo político? También. Al fin de cuentas, muchos dirigentes de la oposición están todo el tiempo pensando en cómo evitar ser etiquetados como conservadores. ¿Convicciones? Por qué no. Pueden haber pensado que en un tema como el del aborto no correspondía ejercer una presión sobre los ciudadanos. Tabaré Vázquez, por su lado, se comprometió hasta más de lo razonable. Sabía que pagaba un costo político alto en la interna del FA y fue a votar igual”, comentó Garcé.

Antonio Cardarello, investigador del Instituto de Ciencia Política de la Universidad de la República, entiende que los líderes políticos “no hicieron campaña” y fueron a votar por distintas circunstancias, “sin hacer mucho esfuerzo”. Afirmó que con la votación del domingo, no se puede decir que Tabaré Vázquez perdió capacidad de convocatoria, y lo mismo Larrañaga y Bordaberry, quienes dieron sus argumentos básicamente explicando que lo mejor era que la ciudadanía se expresara sobre la ley. “Vázquez fue muy astuto”, y a las resistencias del FA por su postura, si es electo nuevamente presidente, dirá que “fue coherente” al ir a votar, y ante presiones de la oposición, dirá que la ley quedará como está porque así lo decidió la población. “Se situó en el mejor lugar que podía”, dijo.

Eduardo Bottinelli, de Factum, señaló que fue muy clara “la falta de sintonía” entre lo propuesto por los líderes y lo que ocurrió. La opinión pública concurrió a votar en baja proporción, e incluso el resultado tampoco se condice “al menos en volumen” con la votación del Parlamento. “Los líderes quedaron incómodos por su falta de capacidad para convencer y eso los afecta a todos”, opinó Bottinelli.

Ignacio Zuasnábar, de Equipos Mori, consideró que el resultado de la consulta fue sorpresivo y habló de “fracaso estrepitoso”. En declaraciones a radio Uruguay, el politólogo atribuyó una parte de lo ocurrido a los “bajos niveles de movilización de los partidos políticos y lo poco que estuvo el tema en la agenda pública”. “Prácticamente no hubo campaña”, comentó. También dijo que la votación mostró que “en Uruguay la participación política todavía está fuertemente dependiente de la movilización de los partidos”.