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La Iglesia en los medios Papa Francisco: “Se trata de hacer justicia a la víctima, no de ajusticiar al agresor”

LA REPÚBLICA |

Dura crítica del Papa a los medios de comunicación que crean pánico

Mediante una carta enviada al coordianador del anteproyecto del Código Penal en Argentina, Roberto Carlés, cuestionó el rol de los medios de comunicación en las noticias que dan cuenta del crimen. Además, Francisco apuntó a las “desigualdades económicas y sociales” que engendran la delincuencia y destacó el papel de la justicia como reparatoria de las víctimas. El tema toca de cerca a nuestro país al plebiscitarse en octubre la baja de edad de imputabilidad penal.

El Sumo Pontífice envió una carta al juez de la Corte Suprema de Justicia y reconocido penalista argentino Eugenio Zaffaroni y al coordinador de la comisión que redactó el anteproyecto de reforma del Código Penal en ese país.

En un mensaje contundente, Francisco sostuvo que “se trata de hacer justicia a la víctima, no de ajusticiar al agresor”, y señaló que mayores penas “no logran reducir los índices de delincuencia”. Solicitó a la prensa “informar rectamente”.

“La experiencia nos dice que el aumento y el endurecimiento de las penas con frecuencia no resuelve los problemas sociales, ni logra disminuir los índices de delincuencia”. La frase podría corresponder a un teórico del progresismo en materia de derecho penal, pero pertenece al jefe máximo de la Iglesia Católica: el Papa Francisco. La carta llega a la vecina orilla en momentos que, en nuestro país, está en discusión un proyecto de reforma constitucional que incluye el endurecimiento de penas para menores, a través de una rebaja de la edad de imputabilidad penal, de 18 a 16 años, campaña impulsada por el Partido Colorado y sectores del Partido Nacional que se plebiscitará el día de las elecciones nacionales, el 26 de octubre.

Mediante una carta enviada al coordinador de la comisión especial para la redacción del anteproyecto del Código Penal en Argentina, Roberto Carlés, el Sumo Pontífice dio un apoyo explícito a una discusión en materia penal y cuestionó el rol de los medios de comunicación en el abordaje de las noticias que dan cuenta del crimen. Además, Francisco apuntó a las “desigualdades económicas y sociales” que engendran la delincuencia y destacó el papel de la justicia como reparatoria de las víctimas.

“Sería un error identificar la reparación sólo con el castigo, confundir la justicia con la venganza, lo que solo contribuiría a incrementar la violencia, aunque esté institucionalizada”, indicó el ex cardenal Jorge Bergoglio a través de una carta de cuatro carillas que pidió, en persona, que sea difundida. A las 10 de la mañana del domingo, se comunicó con Carlés con motivo del XIX Congreso Internacional de la Asociación Internacional de Derecho Penal y del III Congreso de la Asociación Latinoamericana de Derecho Penal y Criminología. Una excusa para mostrar que Francisco sigue con ojo atento el devenir de la discusión por el Código Penal que lleva adelante la Argentina y sobre la cual no esquivó definiciones.

“Soy el Padre Bergoglio”, inició la conversación telefónica, cuyo antecedente más cercano fue la visita de Carlés al Vaticano, en marzo pasado. Enseguida fue recibido un mail con el contenido de la misiva que se desarrolla en tres apartados, y está dirigido al secretario Ejecutivo de la entidad latinoamericana, el juez de la Corte Suprema de Justicia, Eugenio Zaffaroni.

La palabra de la Iglesia, a través del Papa, señaló la “asimetría necesaria entre el delito y la pena” y subrayó que “se trata de hacer justicia a la víctima, no de ajusticiar al agresor”, en un enfoque “multidisciplinar”. “En nuestras sociedades tendemos a pensar que los delitos se resuelven cuando se atrapa y condena al delincuente, pasando de largo ante los daños cometidos o sin prestar atención a la situación en la que quedan las víctimas”, sostuvo el Sumo Pontífice, quien llamó a no confundir la justicia con la venganza, lo que solo engendraría más violencia. “Cárceles superpobladas” y “presos detenidos sin condena”, fueron identificados como las problemáticas subyacentes de la demagogia punitiva que tampoco colabora con la reinserción y con un cambio interior del delincuente, más allá del cumplimiento de una condena.

La intervención papal en un tema candente, como el abuso de la prisión preventiva que atraviesa la administración de justicia y es materia de discusión, fue deslizada como una frase al pasar, pero que cobró mayor relevancia en el contexto en el que Francisco decidió dar a conocer la postura del Vaticano. En el contexto del Uruguay, el mensaje del Papa pondría tener fuertes derivaciones en el marco de la campaña plebiscitaria. Si bien la Iglesia Católica uruguaya no ha adoptado posición institucional sobre la campaña, varios obispos se han pronunciado públicamente en contra de sancionar a adolescentes con penas de adultos. Entre otros, el arzobispo de Montevideo, monseñor Daniel Sturla.

Criticó el abordaje mediático

Sin restar importancia a la libertad de prensa, Bergoglio también criticó el rol de los medios. “De ellos depende informar rectamente y no contribuir a crear alarma o pánico social cuando se dan noticias de hechos delictivos”, resumió. La referencia fue directa al abordaje mediático de hechos de sangre y delincuencia inscriptos bajo el rótulo de “inseguridad”, cuya difusión diaria de los casos no guarda correlato con las estadísticas criminológicas.

“No pueden convertirse en casos publicitarios, a menudo incluso morbosos, condenando a los presuntos culpables al descrédito social antes de ser juzgados o forzando a las víctimas, con fines sensacionalistas a revivir públicamente el dolor sufrido”, cuestionó el Papa.

Con la impronta de su propia redacción, más allá de las comisiones que en el Vaticano abordan la cuestión penal, Bergoglio dedicó palabras para los delincuentes, de quienes dijo que si no se les ofrece oportunidades para convertirse, terminan siendo “víctimas del sistema”.

“La verdadera justicia no se contenta con castigar simplemente al culpable”, señaló, en un mensaje que contempló la reinserción como un proceso interno que permita al agresor no “quedar aplastado por el peso de sus miserias”.

“Tenemos que preguntarnos por qué algunos caen y otros no, siendo de su misma condición”, planteó el titular de la Iglesia, y reflexionó: “No pocas veces la delincuencia hunde sus raíces en las desigualdades económicas y sociales, en las redes de la corrupción y en el crimen organizado, que buscan cómplices entre los más poderosos y víctimas entre los más vulnerables”. Además, advirtió que “una sociedad que se rige solamente por las reglas del mercado y crea falsas expectativas y necesidades superfluas descarta a los que no están a la altura”.

El rol de los medios

Sin restar importancia a la libertad de prensa, Bergoglio también criticó el rol de los medios: “De ellos depende informar rectamente y no contribuir a crear alarma o pánico social cuando se dan noticias de hechos delictivos”.