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Tiempo de la Creación

La Iglesia en los medios Padre Fernando Gil: “El mensaje del Evangelio debe estar centrado en la vida concreta de la gente”

DIARIO CAMBIO |
https://diariocambio.com.uy/2018/09/10/padre-fernando-gil-el-mensaje-del-evangelio-debe-estar-centrado-en-la-vida-concreta-de-la-gente/

El domingo 23 de setiembre, Salto vivirá una ceremonia católica de trascendencia en la Catedral Basílica ya que el Padre Fernando Gil, será ordenado como Obispo de la Diócesis de Salto por el Cardenal Daniel Sturla. “Cristo es nuestra paz”, es el lema episcopal que eligió para su apostolado en Salto. Gil es uruguayo, nacido en Montevideo, donde vivió hasta los 7 años. Su padre, Ingeniero Químico y empleado de una multinacional recorrió varios países durante su infancia y su adolescencia que lo llevaron por Colombia, México, Estados Unidos y Argentina. Tiene tres hermanos y fue a los 16 que tras la necesidad de tener estabilidad en un país, es que su familia decidió radicarse definitivamente en Buenos Aires. Estudió Ingeniería Electrónica con especialidad en Sonido, pero como debía irse del país no culminó su carrera. Luego ingresó al Seminario en la Diócesis de Morón, donde fue ordenado sacerdote en el año 1983.

-¿Le sorprendió la designación del Papa Francisco?

-Sí totalmente. El sistema de elección de obispo en la Iglesia Católica tiene todo un protocolo de informaciones que se van solicitando. En este caso fueron pidiendo información de sacerdotes de ambos lados del río. Todo bajo secreto pontificio, así que yo no sabía que me estaban investigando. Yo siempre mantuve la nacionalidad uruguaya y en Argentina para ser obispo hay que ser argentino o nacionalizado y como yo siempre fui uruguayo estaba tranquilo que no me iba a tocar la carga de ser obispo, pero bueno ha sido una decisión del Papa.

-Mucha gente se preguntó en el momento de su designación, porque un sacerdote que vivió todo su apostolado en Argentina, fue elegido para administrar la Diócesis de Salto y no un uruguayo?

-Eso habría que preguntárselo al Papa. Yo igualmente mantengo muchos vínculos con Salto y el Uruguay. Por la familia, abuelos y tíos, fundamentalmente a Daniel Gil, que venía mucho a visitarlo tanto en Salto como cuando estaba en Tacuarembó y conocí a muchos sacerdotes de la Diócesis como por ejemplo al Padre Fernando Pigurina del cual fui muy amigo. En una de las cartas que yo envié a la Conferencia Episcopal del Uruguay cuando fui designado, decía que otro de los vínculos que tuve con esta región fue Mons. Marcelo Mendiharat, porque él estuvo exiliado en la Diócesis de Morón y compartí muchos momentos con él.

-¿En qué estado de situación encontró la Diócesis de Salto?

-Bueno en realidad estoy en Salto hace muy pocos días. Fue muy lindo que me fueran a esperar al paso de frontera Mons. Pablo (Galimberti), y Diáconos y la calurosa bienvenida que me ha expresado la comunidad, incluso a través de las redes sociales. Antes de llegar a Salto estuve en la reunión de la CEU y allí conocí a todos los obispos uruguayos y compartí en el Seminario el Día del Cura de Ars. Todo este año inicial quiero dedicarme a recorrer y visitar y poder llegar a todos los rincones de la Diócesis. Ya tuve un encuentro con todos los curas de Salto, en un almuerzo que hicimos juntos, en la noche tuve un encuentro con los diáconos y luego salí a recorrer la ciudad de Salto junto a Pablo Galimberti. Es para mí una garantía que Galimberti se quede en Salto, porque es como un padre para todos.

-La Diócesis de Salto ha tenido en los últimos años una marcada carencia de sacerdotes. Tanto es así que Galimberti ha ido en varias oportunidades a Italia y a México en busca de curas que quieran venir. ¿Es una preocupación?

-Es una realidad que se constata en todo el Uruguay. Pero también pasa en Argentina. De la Diócesis que vengo hay solo 3 seminaristas y algunos adultos que están haciendo algún camino especial y también hay falta de sacerdotes. Hay Parroquias que tienen hasta 12 capillas y hay solo un solo sacerdote para atenderlas, de modo que la realidad es igual en muchos lugares.

-Y de acuerdo a su visión ¿A qué se debe esta situación?

-Estamos viviendo un cambio cultural muy grande, que no es nuevo, sino que viene desde hace muchos años atrás. Hay valores que van cambiando. La cultura se compone de jerarquización de valores, por tanto el valor de la vida trascendente ha pasado a tercer o cuarto plan y esto hace que a un joven no le parezca atrayente brindar la vida a los demás en este camino. Pero son muchos factores que entran en juego. Además el tema de la vocación tiene una cuota de misterio, porque hay épocas que hay muchas vocaciones y en otros momentos bajan.

-¿Cómo ve al Uruguay hoy?

-Tengo mi corazón puesto en este país desde toda la vida. Me tengo poner al día en muchas cosas como los aspectos culturales, política, sociales y económicos. Tengo conocimiento que la economía siempre depende de los movimientos de los grandes (Brasil y Argentina). Pero creo que Uruguay tiene una gran riqueza que es su gente, su cultura y civilidad, que en otros países no se encuentra tanto. Y el cariño que los uruguayos tenemos por nuestra tierra.

-En Uruguay es legal el aborto ¿Cómo visualiza esta situación?

-En Argentina hace muy poco tuvo muy fuerte el debate sobre la legalización del aborto. Son palabras que son ambiguas. Decir que hay que legalizar el aborto, hace evidente que hay que darle un marco legal, las leyes están para hacer bien a las personas, el tema es como salen las leyes. En Argentina hay que darle un marco legal a esa realidad que es triste, dolorosa y que a uno le gustaría que no existan, pero existen. Primero hay que analizar los casos en que la mujer queda desprotegida, antes de abortar, situaciones de mala salud, de violencia, el rol del hombre, que hacen evidente legislar en el tema para que no se llegue a esas situaciones. El aborto siempre es algo malo.

“Los abusos sexuales en la Iglesia son tristes y condenables”

-Las situaciones que está viviendo la Iglesia hoy, cuando saltan a la luz cientos de abusos sexuales de parte de sacerdotes a niños ¿Sacude la fe de los católicos?

-Es algo triste y condenable. Creo que el Papa está dando pasos muy firmes y ha creado comisiones y protocolos para generar más conciencia en la Iglesia. Es algo que no se puede tapar de ninguna manera y tienen que seguir camino de Justicia en todos los casos. En Estados Unidos donde se ha detectado un número significativo de curas que están en esta situación, da para pensar que también es un emergente de la sociedad y que no es solamente un aspecto de los curas. Pero de todas maneras es una aberración. Chile ha causado una devastación en la fe y la gente se ha vuelto desconfiada. Cuando estuve en Estados Unidos hará unos 10 años para hacer una investigación en un centro de estudios y estuve alojado en una Parroquia. Cuando llegué el cura a cargo de esa dependencia lo primero que me dijo fue: “No beses a los niños”, porque saben que los latinos somos muy afectivos y en Estados Unidos la gente está tan alerta que se desconfía de todo.

-Salto tiene un gran problema con los jóvenes que es la droga, que incluso ha llevado a que se genere en su momento una ola de delitos y violencia que nunca se había vivido. ¿Ha tenido información sobre esta realidad?

-En el gran Buenos Aires que es de donde yo vengo, la droga es el pan nuestro de cada día. Y tristemente se da en zonas muy carenciadas. El cambio en los últimos 30 años fue enorme yo recién ordenado yo andaba en bicicleta por todos los barrios, de noche, de día a cualquier hora, visitando enfermos y nunca me pasó nada, pero hoy día ya no se puede hacer eso. Y el origen de la violencia es también en gran parte la droga.

-El papa ha pedido que prefiere curas con “olor a oveja”, que curas metidos en las parroquias. ¿Su gestión en Salto irá por ese lado?

-De alguna manera se va generando eso. Todos los curas y las parroquias y capillas están inmersas en los barrios. Pero además se tiene un gran compromiso social, porque el evangelio no se entiende si no hay un compromiso con la justicia social. Es parte del mensaje de Jesús. Él no nació en Roma, corazón del imperio, nació en un pueblo marginal y recorrió e iba de pueblito en pueblito y estaba dentro de las muchedumbres. Por tanto el mensaje del evangelio tiene que estar centrado en la vida concreta de los hombres y el cura tiene que estar ahí.

-Qué visión tiene de la Gruta del Padre Pío ubicada en la Estancia La Aurora, que es un lugar donde miles de devotos llegan cada año a visitarla y que en su momento Mons. Daniel Gil, no la aceptó como un lugar habilitado por la Iglesia Católica.

-Me iré enterando despacito de todos estos temas. Yo conozco el milagro de la bilocación del Padre Pío que se dio en el Obispado de Salto y que está atestiguado, pero más de eso no conozco. Pero me iré interiorizando de a poco en todos estos temas.

-¿Cuál es su principal desafío al frente de la Diócesis de Salto?

-Estar presente y disponible para toda la Diócesis. Tengo pensado vivir un tiempo en cada parroquia de la Diócesis y compartir con todos los sacerdotes. Hacer una gestión sin apuros, porque no tengo ansiedad en la gestión, sino que mi compromiso es ir despacio. Quiero estar un año tomando mate con la gente, con un oído en las personas y otro en el evangelio, ese es el camino que me he marcado.