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La Iglesia en los medios Objeción: analizan reglamentación

EL PAÍS |

Motivos filosóficos, morales y religiosos para no abortar

La Sociedad Ginecotocológica del Uruguay (SGU) analizará en los próximos días la reglamentación de la objeción de conciencia para hacer abortos anunciada por el Ministerio de Salud Pública esta semana.

El subsecretario de Salud, Leonel Briozzo, informó que desde ahora los médicos que objeten el procedimiento deberán firmar un formulario en donde se aclara que los motivos para negarse a hacer abortos son “morales, religiosos o filosóficos”.

Briozzo destacó que la redacción del documento en cuestión fue consensuada con el Colegio Médico del Uruguay, que es la entidad que regula y vela por la ética de los profesionales de la medicina.

Gustavo Ferreiro, presidente de la SGU, dijo a El País que la asociación aún no ha discutido el tema. Ferreiro argumentó que estuvo fuera del país y que todavía no conoce el documento presentado por el Ministerio de Salud. Dijo que lo evaluarán en estos días y recién ahí comunicarán una postura oficial.

La dirigente de la SGU Adriana Zubiría agregó que ahora “sería apresurado” emitir una opinión sobre esta reglamentación de la objeción de conciencia.

En Uruguay hay unos 600 ginecólogos; el 30% de estos profesionales objetó la normativa que despenaliza la interrupción del embarazo.

En el departamento de Salto se da el particular caso de que todos los médicos hicieron objeción de conciencia. Briozzo aseguró hace unos días que esto sin embargo no ha sido un problema para garantizarle el procedimiento a las usuarias que lo soliciten. Por lo general son derivadas a Montevideo.

Formulario.

En el documento que reglamenta la objeción el médico que firma asume es que se trata de “un acto individual y no colectivo ni institucional”. El texto también aclara que el profesional “no puede imponer sus convicciones filosóficas, confesionales o ideológicas a sus pacientes, debiendo abstenerse de emitir criterios morales propios al paciente”.

Agrega que a pesar de la objeción, el médico “debe asegurar la referencia oportuna de la paciente, quien tiene derecho a una asistencia de calidad técnica y humana, sin que la decisión le genere riesgos o daños”.

En enero de este año, antes que se reglamentara la objeción, la asociación ya se había expedido sobre el tema.

En un comunicado expresaban su rechazo a todo tipo de “presión directa o indirecta” de las jefaturas de los servicios hacia los ginecólogos objetores y no objetores. “Esta decisión es individual e intransferible, y es amparada en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, siempre y cuando se adecúe a los principios generales”