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La Iglesia en los medios Obispo de Salto prohíbe comulgar a secta que cree en platos voladores

LA REPÚBLICA |

El Obispado de Salto prohibió a los sacerdotes dar la comunión a los integrantes de la “Casa de Redención”, una secta con asiento en ese departamento, que espera la llegada de los platos voladores y afirma que Jesús de Nazareth, fue producto de un plan de ingeniería genética llevada adelante por extraterrestres.

Los miembros de la colectividad interplanetaria, visten con sotanas iguales a la de los monjes de algunas comunidades católicas, creen en los santos y en la Virgen María, aunque los llamen con otros nombres, y concurren a misa regularmente, donde comulgan. “Casa de Redención” tiene su sede a escasos quilómetros de la estancia “La Aurora”, donde se avistaron OVNIS, que incluso habrían descendido en el lugar.

“Creen en platos voladores y extraterrestres. En Uruguay, hay libertad de cultos y pueden hacer lo que quieran: pero que no mezclen las cosas”, enfatizó el vicario general católico, Fernando Pigurina, en declaraciones que publica el diario El País.

Las investigaciones del señor Obispo

Desde distintas filas de la grey, el Obispo Pablo Galimberti estaba recibiendo denuncias y reclamos acerca de la conducta de estos supuestos fieles. En principio habría atendido con religiosa tolerancia algunas de las especulaciones, pero cuando se enteró que rezaban en forma diferenciada invocando al Padre Pío, y aseguraban recibir y tener “mensajes y apariciones” de la Virgen María, bajo otra forma mística, la paciencia obispal alcanzó su límite.

Más allá aún, la afirmación que Jesucristo fue un proyecto de ingeniería genética extraterrestre, enviado por las “Más Altas Jerarquías” en “monitores siderales”, naves laboratorio de 50 quilómetros de diámetro según le explicaron, la excomunión parecía quedar más cerca que la redención.

Por lo pronto los curas tienen prohibido dar de comulgar a estos creyentes y la curia local emitió un comunicado exhortando a los fieles a “no dejarse confundir” y mantenerse “en un todo en comunión con la Fe”.

La “Casa de la Redención” en tanto, afirma que no hay nada extraño detrás de su “Fraternidad-Federación Humanitaria”, como llaman a su emprendimiento, que está “al servicio del planeta”, y se dedican solamente a la tarea de “manifestar la armonía, el amor al prójimo y la elevación espiritual a través de la vida grupal”.