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La Iglesia en los medios Nueva York, rendida ante Francisco

El papa rezó en el Memorial del 11 de setiembre, visitó a niños inmigrantes y mostró sus habilidades con el balón. Vea las imágenes

El papa Francisco criticó el viernes en la ONU la “sumisión asfixiante” a la que son sometidos los países en desarrollo por parte del sistema financiero mundial, y protagonizó emotivas visitas al Memorial del 11 de Septiembre y una escuela en Nueva York.

Llegado el jueves por la tarde procedente de Washington, el sumo pontífice argentino revolucionó a la Gran Manzana, y una multitud lo aguardaba en Central Park para una procesión antes de una misa de despedida en el Madison Square Garden.

En el momento quizá más emocionante de su visita a Nueva York, Francisco protagonizó un cálido encuentro con niños e inmigrantes en una visita a la escuela católica “Our Lady Queens of Angel” de East Harlem, tradicional barrio desfavorecido de mayoría latina.

Entre los niños de los colegios de la Arquidiócesis de Nueva York que se reunieron con el Papa estaban Benjamín Grassia, de 9 años y padres argentinos, y Emely Rodriguez, de 8 y madre ecuatoriana y padre dominicano.

El papa estuvo también con menores inmigrantes no acompañados que reciben apoyo de Caridades Católicas, y que demostraron sus habilidades con un balón de fútbol, ante su atenta mirada.

Varios inmigrantes latinoamericanos se acercaron luego a Francisco y le entregaron obsequios, entre ellos un casco de obrero de la construcción.

“Sé que uno de los sueños de sus padres, de sus educadores, es que ustedes puedan crecer con alegría. Siempre es muy bueno ver a un niño sonreír. Acá se los ve sonrientes: sigan así y ayuden a contagiar la alegría a todas las personas que tienen cerca”, les dijo a todos.

Otro momento de emoción el viernes fue la visita del papa de 78 años al Memorial del 11-S en el sur de Manhattan, donde encabezó una emotiva ceremonia interreligiosa en el lugar donde se levantaban las Torres Gemelas.

El Sumo Pontífice inclinó su cabeza junto a uno de los inmensos piletones negros del Memorial y luego colocó una rosa en su borde, donde están inscritos los nombres de los cerca de 3.000 muertos en 2001 en los ataques terroristas perpetrados por la red Al Qaida y a las seis fallecidas en un primer atentado en 1993.