Iglesia al día

" El Tiempo de la Creación es un tiempo para renovar nuestra relación con el Creador y con toda su maravillosa obra, la naturaleza, por medio de la celebración, la conversión y el compromiso. "
Tiempo de la Creación

La Iglesia en los medios “Los uruguayos, todos juntos, podemos salir adelante” dice el cardenal Sturla

LA REPÚBLICA |

En los últimos tres años y 10 meses, la vida del sacerdote Daniel Sturla ha cambiado, pasando de ser de tranquilidad, al ser protagonista de varias temáticas, desde su nombramiento como titular de la Arquidiócesis de Montevideo, pasando por su creación como cardenal por parte del Papa Francisco.

Esa forma de ver las cosas, que muchas veces tiene el beneplácito de muchos y a veces causa polémica es su sello, y al acercarse la Navidad y un nuevo año, LA REPÚBLICA dialogó con el prelado para saber más sobre lo hecho en 2017, lo que se viene para 2018 para la Iglesia Católica de Montevideo (ICM) y para nuestro país en su búsqueda de buscar la unión de los uruguayos en pro de una mejorar para la sociedad en que vivimos.

¿Cuál es el mensaje que quiere dejar la Iglesia para esta navidad que se celebra este lunes?
-Todas nuestras actividades tiene un fin común, que es el anuncio de Cristo, del Evangelio y promover que los seres humanos en este país vivamos mejor, en libertad, en justicia, en paz. Después el mensaje de Navidad siempre es de esperanza. Subrayo lo que me dijo un chico en un centro de privación de libertad de menor, en el Inisa, que al hablar de las Navidad y de lo que pedía, me dijo que él pedía ‘la fuerza para salir adelante’. Y eso les deseo a todos los uruguayos, y sobretodo a aquellos que tienen dificultades, que tengan la fuerza para salir adelante, y esa es la esperanza que brota de la Navidad, de la llegada del niño de Belén. Está el viejo dicho que dice que los niños vienen con un pan debajo del brazo, el niño Jesús trae la salvación.

La Iglesia busca estar cerca de todo, y en ese camino, ha estado visitando cárceles para dar un mensaje de Navidad ¿qué lleva a esos lugares?
-Significa estar cerca de Jesús, que lo vemos encarnado en esas personas privadas de libertad que están sufriendo más allá de lo que hayan hecho. En la misa que celebramos en el ExComcar confesaron lo que habían cometido, sin nombrarlas. Hay mucha gente buena, con deseos de salir adelante. Ojalá la sociedad pueda brindarles un trato digno mientras están privados de libertad y una posibilidad de salir adelante cuando estén fuera.

¿Cuál es el balance que saca en limpio de la “Visita Ad Limina” que efectuaron los obispos uruguayos, acompañados por usted cardenal, al Papa Francisco hace algunas semanas?
-El encuentro fue fantástico, primero por la cordialidad del Papa. Otra porque en los distintos dicasterios, que son los Ministerios del Vaticano, se veía un espíritu de ayudar a nuestra iglesia. No tanto de controlar, fiscalizar, sino compartir, escuchar y alentar nuestra tarea. El Papa escuchó lo que le manifestábamos y mostró también su preocupación por el tema de la pobreza, de las ideología de género.
Era novato en estos encuentros, pero la sensación fue que sucedió algo más alentador que fiscalizador, según manifestaron obispos que ya había participado de estas instancias en años anteriores.

¿Usted hace parte de tres dicasterios, y en esta oportunidad trabajó en alguno de ellos? ¿Qué se ha hecho en estos durante este año?
-En esta oportunidad no. En marzo hay una de ellas, de la Comisión para América Latina, tendrá como tema ‘la mujer en América Latina’, y había estado en setiembre en otro, en el de la nueva Evangelización. En estas instancias se reúnen cardenales y obispos de todo el mundo para analizar algún tema o mostrar las cosas hechas por ese consejo que trabaja en Roma durante todo el año.

¿Qué se sabe la probable visita del Papa Francisco a la región y en especial a nuestro país?
-No hay confirmaciones. Creo que Francisco no quiere hablar de eso mucho. El Papa entiende que Uruguay y Argentina están ligados y que no puede venir a uno sin ir al otro. El Papa está esperando una señal de los alto en sus espíritu de Jesuita que discierne y trata de encontrar lo que Dios quiere. Cuando crea que es el momento, lo va a decidir con poco anticipación, no más de dos o tres meses antes de venir.

¿Se ha avanzado algo en lo correspondiente a los archivos Vaticano?
-El embajador uruguayo en el Vaticano Mario Cayota está en Roma y es uno de los elementos que va a movilizar. Quiero ser nuevamente claro, que sobre el tema desaparecidos no crea que haya ningún elemento revelador. Es muy difícil que haya algo que ayude a la clarificación. No salieron cuando hicimos el trabajo acá, más allá de alguna carta de familiares pidiendo información, pero ningún dato relevante.

¿Cómo está hoy la situación económica de la Iglesia de Montevideo que hace unos años era complicada?
-Creo que se ha mejorado. Los files católicos tomaron dimensión que deben sostener, mantener su iglesia, ya que no recibe ningún fondo del Vaticano, más allá de algunas ayudas puntuales par algunas cosas que la Iglesia demanda. Son los propios fieles católicos del Uruguay que deben mantener la iglesia. El subsidio que se pasa a los sacerdotes es muy bajo, hay templos que necesitan mejoras grandes y no ha fondos para hacerlas. Hay cosas menores que si se han hecho por la gente ah respondido. Estamos lejos de poder tener los templos como quisiéramos, sobre todos los históricos. Ojalá recibiéramos fondos del Estado para mejorarlos, por ejemplo, el de la Aguada.

Una encuesta efectuada por una consultora reveló que el 40% de los montevideanos se dicen católicos, y ese cifra, sólo la tercera parte, unas 150.000 concurren a las actividades asiduamente. Además se ha mejorado la comunicación de la iglesia y los aspectos técnicos en los templos, a lo que se suma el mensaje que da tanto el Papa Francisco como usted cardenal ¿ha mejorado la concurrencia en general en los últimos entre 3 o 4 años?

-Las encuesta dan que desde hace 4 o 5 años se frenó la caída de la participación, que venía siendo grande. Creo que dentro de un año o dos se debería analizar con datos firmes lo que está sucediendo y ojalá no sólo se frene la caída sino que crezca la concurrencia para que llegue a más el anuncio de Cristo que levanta la dignidad de las personas. ¿En los eventos grandes se ha visto un crecimiento?
-si, en la fiesta Mariana en la rambla, o en la celebración de San Felipe y Santiago, los patrones de Montevideo.

¿En qué momento se encuentra, tras las polémicas con respecto a la educación, la relación Iglesia-Estado?
-Siempre me pregunto a qué hay que apuntar. Creo que a los chiquilines de los barrios más vulnerables, ya que ese es el chiquilín que necesita más apoyo, que no hay que dejarlo sólo. Por eso experiencias como el Jubilar, El Providencia ojala se pudieron multiplicar, porque ahí hay un seguimiento persona a persona, cuerpo a cuerpo, y también hay un buscar involucrar a las familias, y después tratar de ayudarlo a confiar en si mismo que eso en chicos de barrios difíciles cuesta. Esto se lograr con corazón y cabeza y ahí tenemos que involucrar a toda la sociedad.

¿Cómo ha visto la violencia que se vive en la sociedad uruguaya?
-Con los niños, mujeres, y eso refleja una realidad social. Estas cosas no se solucionan solo con temas educativos y hay que ir a la educativos y darle un sentido espiritual-religioso-cristiano a la vida que nos levanta. Sino sólo espiritual y de que entre todos podemos ayudarnos. Hay que buscar los aspectos positivos que hay dentro de las personas y sacarlos. Los uruguayos, todos juntos, podemos salir adelante a pesar de las complicaciones de la vida.

¿Qué iniciativas, qué metas tiene la Iglesia Católica de Montevideo para el 2018?
-Queremos subrayar el tema catequesis, a la interna, e ir preparando hacia la Pascua de 2019 para hacer una gran salida misionera masiva por la capital, y eso se iniciaría con los festejos de los patronos de Montevideo.

¿Qué reparos tiene para hacerle a la recientemente aprobada ley de violencia de género?
-Hice reparos una ley que tiene muchas imprecisiones, y que en algunos artículos responde a una ideología de género, y esto no hace bien. Más allá de que el objetivo lo compartimos todos los uruguayos, de eliminar la violencia que se ha dado mucho en los últimos años hacia la mujer. Hay que ser cuidadosos con las leyes.

¿Cómo conclusión, cuál es el mensaje final para la gente?
-La Navidad siempre es fiesta de la esperanza de un Dios que se acerca a nosotros a través de ese niño pobre, que nació en una situación trágica, que nos llena de esperanza y la esperanza es lo que nos da la fuerza para salir adelante en la vida de todas las situaciones. A los uruguayos que estén en situaciones difíciles, les aconsejo que experimenten la fuerza que viene de Dios.