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La Iglesia en los medios Llegada de presos de Guantánamo preocupa a la colectividad judía

EL PAÍS |

La organización internacional judía B´Nai B´rith planteó ayer a la embajadora de Estados Unidos su inquietud por la posibilidad de que lleguen a Uruguay presos de Guantánamo. Cree que su venida debería tener aval parlamentario.

Una delegación de tres integrantes de la organización se reunió ayer por la mañana con la embajadora Julissa Reynoso para analizar el asunto. Eduardo Kohn, director para América Latina de la organización con sede en Washington, dijo a El País que la eventual venida de los hoy recluidos es un asunto “importante” para las filiales latinoamericanas de la B`Nai B`rith. Por eso, “decidimos preguntarle directamente” a la embajadora por el asunto, agregó.

Kohn reconoció que los detenidos en Guantánamo están en situación “totalmente irregular” y que el cierre del campo de reclusión “no es sencillo”, pero también advirtió que su eventual venida a Uruguay “puede poner nerviosos a los judíos y a cualquier minoría”.

Para la organización que representa Kohn, la primera opción debería ser que esos presos volvieran a sus países de origen. “Tendrían que haber empezado por ahí”, consideró. En caso de que eso no fuera posible, opinó que su venida debería ser producto de un “acuerdo nacional” que contase con aprobación parlamentaria. “Esto no puede ser una decisión administrativa. Habrá que confiar en quienes la gente votó. Es clarísimo que tiene que pasar por el Parlamento”, sostuvo Kohn.

La B`Nai B`rith fue fundada hace 170 años, tiene su sede en Washington, y representación ante la ONU y la OEA. El presidente José Mujica tiene previsto informar a la comunidad judía sobre la posible llegada de presos de Guantánamo

Ayer se sucedieron las declaraciones del gobierno sobre el tema. Por un lado, el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, dijo que los detenidos que vendrían a Uruguay podrían ser más de cinco, que “no son peligrosos” y que “Uruguay va a facilitar que se integren a la vida normal”. El ministro señaló también que no creía que un eventual acuerdo con el gobierno de Estados Unidos vaya a implicar algún tipo de vigilancia sobre los hoy detenidos, aunque dejó entrever que podrían firmar un compromiso sobre su permanencia en el país por un plazo de dos años.

Estados Unidos pretende que las autoridades uruguayas hagan un “seguimiento” a los hasta ahora detenidos y ese es uno de los puntos actualmente en discusión con el gobierno, según supo El País.

Carol Rosenberg, periodista de The Miami Herald que tiene un blog sobre Guantánamo, contó a El País que los presos que fueron trasladados a El Salvador en 2012 debieron quedarse allí 17 meses y que lapsos similares han debido permanecer en sus destinos, otros que han ido a Europa. A su juicio, si Uruguay no accede a que deban permanecer cierto tiempo en el país las conversaciones se complicarían. Rosenberg aseguró que representantes del gobierno uruguayo visitaron Guantánamo y dijo que no ha pasado hasta ahora que las conversaciones de Estados Unidos con un país eventualmente receptor de detenidos se conocieran antes de finalizar.

También el presidente José Mujica volvió a hablar ayer del tema y dijo que quienes critican las conversaciones desde la oposición lo hacen porque “no pasaron media hora en un calabozo de garrón”. En declaraciones a radio El Espectador, dijo que nunca vinculó recibir a los presos a que Estados Unidos liberase a tres ex agentes de inteligencia cubanos que están en la cárcel. Se refirió a cuando habló de extender “una boleta”. “Extender un recibo significa que le pagarán o no a uno”, dijo Mujica, y el posible acuerdo “no está condicionado” a la excarcelación de los cubanos.

Según supo El País, Estados Unidos nunca recibió un planteo en ese sentido. Además, uno de los tres cubanos aún presos está condenado a cadena perpetua. Los dos que recuperaron su libertad lo hicieron porque habían cumplido sus penas.

Estados Unidos ha asegurado a Uruguay que ninguno de los 43 recluidos en Guantánamo que fueron a países de los que no son originarios causaron problemas en el estado que los acogió. Sí se registraron problemas con algunos de los 40 que volvieron a sus países natales. Pese a que supuestamente no son peligrosos, el Congreso de Estados Unidos no ha autorizado a la administración del presidente Barack Obama a recibir en el territorio de ese país a los liberados. Cualquier acuerdo con Uruguay deberá contar con el visto bueno del Congreso. Obama pidió a varios embajadores en la región que busquen destino a los detenidos entre países “amigos”.

En Guantánamo, 78 presos son aún de alto riesgo, según el gobierno estadounidense. Los “liberables” fueron declarados no riesgosos en 2010.

Siguen en huelga de hambre

Actualmente el 70% de los 154 recluidos en el campo de reclusión de Guantánamo son custodiados con medidas de “mediana seguridad”. Entre 10 y 15 mantienen todavía la medida de “huelga de hambre” que más de 100 adoptaron el año pasado, aunque los militares estadounidenses han limitado mucho la información sobre el tema. En noviembre pasado había unos 2.127 militares asignados a la custodia de los cautivos. El más reciente transferido al exterior fue el argelino Ahmed Belbacha que volvió a su país el 13 de marzo. El 30 de diciembre pasado tres integrantes de la minoría china uighur (musulmana) fueron a Eslovaquia. El campo de detención, que fue abierto en 2002, tiene unos 116 kilómetros cuadrados de extensión. El gobierno estadounidense lo quiere cerrar.

Dudas sobre reunión

El gobierno de Estados Unidos planteó al de Uruguay que el presidente Barack Obama podría recibir a José Mujica el 12 de mayo. Sin embargo, Mujica dijo a El Espectador que no tiene decidido si irá a Washington y que hay “un 80%” de posibilidades de que no lo haga. En caso de que la reunión se concrete, en la agenda estaría la apertura del mercado estadounidense para la carne ovina con hueso de Uruguay, la profundización del intercambio educativo de forma que más uruguayos viajen a Estados Unidos a estudiar y la situación en Venezuela. También se abordará la exención de visas para el ingreso de uruguayos al país norteamericano. Aunque no lo dirá abiertamente, Estados Unidos ve con buenos ojos la candidatura de Uruguay al Consejo de Seguridad de la ONU. En la cumbre Obama reiterará el agradecimiento a Uruguay por su participación en “misiones de paz”. “Es probable que no vaya porque el Uruguay está en año electoral y todo se utiliza, todo, y es probable que no sea conveniente”, dijo Mujica .