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Tiempo de la Creación

La Iglesia en los medios Las 40 de Martín Ponce de León: medio siglo de izquierda, revolución y después

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EL PERRO Y EL COLLAR

“No está todo bien, pero nada de lo que ha pasado me cambia la convicción de que tenemos mucho mejor promedio que otros”. Por Gerardo Tagliaferro

Logística: “Parte de la organización militar que atiende al movimiento y mantenimiento de las tropas en campaña” (Diccionario de la RAE, tercera acepción).

Escena 1. El preso acaba de llegar al Establecimiento Militar de Reclusión N° 1, el penal de Libertad. Pasa por debajo del cartel que advierte: “Aquí se viene a cumplir”, y un frío le recorre la piel. Lo meten en una celda y mira por la ventana. A lo lejos hay color: verde del campo, azul del cielo, y vida: vacas que ignoran que un preso las observa, aves que pasan. Adentro todo es contraste: gris y silencio. El hombre saca el lápiz y el papel que le permitieron tener y comienza la carta para sus hijos, de entre seis y doce años. “Estoy en mi nueva casa. A lo lejos veo el campo y las vaquitas que pastan…” Piensa que no va a darle a los carceleros la oportunidad de cebarse en su soledad y su tristeza ni, muchos menos, que sea eso lo que tenga para compartir con sus hijos.

Escena 2. Está todo mal. Le prohibieron salir al patio y no tiene idea por qué, pero no es raro: el régimen no se caracteriza por explicar mucho. Además, su esposa le dijo en la visita que la carta no llegó. Él, confundido, piensa que se debe haber perdido en algún pasamanos y vuelve a escribirla en términos similares. No puede hablar de política, obviamente, ni de nada que implique meterse en la situación del país. Solo se le ocurre contar a sus hijos de vacas, pájaros y árboles. Unos días después, dos soldados entran a la celda y le ordenan acompañarlos. El preso los mira desconfiado y algo temeroso, pero obedece. Sabe que los traslados intempestivos no son buenas noticias.

Escena 3. Se abre la puerta del despacho y ahí está, sentado tras su escritorio, el oficial. Lo mira con desprecio y le excreta con tono de sabelotodo: “¿Usted no se corrige, eh? ¿No le alcanzó con una sanción?” “No sé de qué me habla, no sé por qué me sancionaron”, responde el preso son sinceridad. “¿No sabe?” Abre un cajón y saca unos papeles. Son las cartas a sus hijos. “Usted se cree muy vivo ¿no? ¿Cree que puede dar información estratégica y logística de un predio militar, impunemente?”

Telón.

A Martín Ponce de León todavía le hace gracia recordar esto que sucedió hace cuatro décadas y que pinta, en apenas un trazo, parte del alma de una dictadura. Ponce fue militante estudiantil, sindical y político; preso en dictadura, gobernante en democracia: director municipal entre 1990 y 2000, diputado entre 2000 y 2005 y viceministro de Industria y presidente de OSE en las dos primeras administraciones del Frente Amplio. Hoy tiene 75 años y hace pocos días presentó un libro, que escribió junto al ex senador Enrique Rubio, sobre el grupo político que ambos integraron en los 60 y 70: los GAU.

Por pertenecer a ese sector de la izquierda estuvo detenido seis años y conoció, por ejemplo, al oficial preocupado por la logística. Pero antes y después vivió experiencias que son dignas de ser contadas. Aquí hay algo de ellas.

Por Gerardo Tagliaferro

tagliaferro@montevideo.com.uy
Fotos: Juan Manuel López

1)      Provenís de una familia católica, ¿tuviste formación religiosa?

Sí, incluso alguna vez dije que mi avidez por la política arrancó con la mezcla de cosas típicas del evangelio con cosas que estudié siendo adolescente de la Doctrina Social de la Iglesia. Mi empujón hacia la actividad política viene esencialmente de mi formación cristiana, cosa que no he dicho a lo largo de los años.

2)      ¿Por qué no lo habías dicho?

Siempre pensé que no hay derecho a mezclar religión y política a texto expreso. Se mezclan en cada uno, pero en la vida política uno tiene que juntarse con los que piensan igual sobre qué hay que hacer en la sociedad, y los caminos para llegar ahí son muy dispares. En nuestro país prácticamente todas las estructuras políticas son plurales en cuanto a su relación con lo religioso.

3)      ¿La religión sigue presente en tu vida?

(Piensa) Las circunstancias me llevaron incluso a suponer que eso se iba a perder. Pero también la vida me llevó siempre a mantener la sustancia fundamental de mi pensamiento. Nunca encontré que las cosas por las que peleaba entraran en contradicción… al contrario, siempre las sentí en la línea de mis convicciones cristianas.

4)      Comenzaste tu militancia siendo adolescente, en el gremio estudiantil del IAVA.

Estuve en el IAVA en el 60 y 61 y fui directivo de la Asociación de Estudiantes de Preparatorios, fue mi primer cargo gremial. En el año 62 entré a Facultad y en el 63 llegué a la secretaría general de Centro de Estudiantes de Ingeniería. En ese carácter fui orador, por ejemplo, en un acto que se hizo en agosto de 1963 en el marco de lo que se llamó “La marcha sobre Washington”.

5)      ¿Qué fue eso?

Por convocatoria de Martin Luther King se iba a realizar esa marcha, con actos simultáneos en muchos lugares contra la discriminación racial. La FEUU resolvió acompañar y me nombraron orador a mí. En la reunión preparatoria un delegado dijo que había que denunciar que en el bar Sirocco no atendían a los negros. Otro pide la palabra y dice “y también en la Confitería Americana”. Y ahí pide la palabra otro y dice “y en Babaloo”, que era una confitería que estaba en la Plaza Libertad. Entonces ahí se llega al máximo, el delegado de Bellas Artes pide la palabra y dice: “¡Y que se denuncie al ejército!”.  Ante lo cual se produce un enorme silencio y alguien allá pregunta: “¿al ejército?”. “Y sí… ¿acaso alguien vio un general negro?”

“El delegado de Bellas Artes pide la palabra y dice: ‘¡Y que se denuncie al ejército! (por discriminación racial)’. Alguien pregunta: ‘¿al ejército?’. ‘Y sí… ¿acaso alguien vio un general negro?”
6)      Argumento contundente si los hay.

Sí, y convenció al Consejo Federal. La única objeción la puso uno que dijo tímidamente: “bueno, en realidad en el Consejo Federal tampoco hay un negro” (se ríe). Aquello iba a tomando un calibre de otro orden, y la cara iba a ser la mía. Entonces un compañero de la delegación de Ingeniería propone: “no hay que limitarse a las palabras, proponemos ir mañana y reventar cada lugar en los que haya discriminación racial”.

7)      ¿Esa fue una propuesta en serio?

Sí claro, y salió. Nada mejor que hacer un acto físico que expresara la protesta.

8)      Para hacerlo, vamos a hacerlo bien.

Era romper algunas botellas en esos lugares, tampoco nadie propuso romper las vidrieras. Ahí se empezó a armar la cosa, con gente de todos los centros, pero tenía que haber un negro que fuera, se sentara, y fuera discriminado, para ahí proceder. Uno se dio cuenta y preguntó: “¿quién pone el negro?” Y el negro lo puso Ingeniería: Luis Pereira, un compañero que hasta hoy anda por ahí. Llegó el día, habíamos definido que primero íbamos al Sirocco y después a los demás lugares. Llegué al Sirocco, pedí una Coca Cola para tener un objeto contundente para reventar contra las botellas y empezaron a llegar los otros. Hasta que a la hora establecida entró Pereira, muy correctamente vestido, con corbata, y pidió un café. Y el mozo le dice “sí, cómo no, enseguida”, y para decepción de todos le trajo un café (se ríe). Bueno, fuimos a los otros lugares y pasó lo mismo. Después de eso, ya nadie más insistió en decirme lo que tenía que decir en la oratoria, y en ese marco lo del ejército desapareció.

9)      El movimiento estudiantil se radicaliza a partir de 1968…

(Interrumpe) Lo que se radicaliza en el 68 es el país. A esa altura el país llevaba una década de caída. A fin del 67 muere (el presidente Oscar) Gestido y asume (Jorge) Pacheco, que enseguida disuelve cinco grupos políticos y clausura (el diario) Época. En junio del 68 toma medidas de seguridad, militariza la banca oficial. A tres días del ajuste salarial, cuando los salarios están en su punto más bajo, congela precios y salarios lo que en realidad era frenar el aumento de salarios, y empezó a tirarle con bala a los estudiantes. Empieza la cadena de mártires estudiantiles.

10)  El movimiento estudiantil de esa época ¿era realmente un movimiento de masas querepresentaba a los estudiantes o era un grupo minoritario?

No, era un movimiento totalmente de masas, te diría más que ahora. Lo que pasa es que las movilizaciones, después que empezaron los balazos, empezaron a convocar menos gente. Con excepciones, porque el entierro de Líber Arce fue multitudinario.

11)  A fines de los 60 trabajabas en UTE y fuiste destituido en 1969.

Sí, y estuve preso varias veces en distintos lugares en aquellos tiempos en que UTE fue militarizada. En 1974, cuando llego al penal de Punta Carretas (detenido por pertenecer a los GAU), había un preso que hacía una gimnasia loca: corría, se tiraba al piso y daba varias vueltas; se levantaba y volvía a correr. Resulta que había sido del FUSNA. Y un día me dice: “¿vos estuviste preso en el CIOR verdad?”. “Sí, estuve”. “¿Sabés quiénes te cuidaban? Garín y yo”. Garín era un marino que se hizo tupa y fue uno de los que entregó el robo de las armas del Centro de Instrucción de la Armada. ¡Los dos que me cuidaban en 1968 fueron después del MLN! Un mundo loco. Como bien dijo Fernández Huidobro alguna vez, ellos (el MLN) a comienzos del 68 estaban liquidados… pero vino Pacheco y… de todas partes vienen.

12)  Y vos habías cambiado tu militancia estudiantil por la sindical.

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Esa etapa en UTE y en particular en la Central Batlle fue una escuela que hasta hoy me ha quedado, donde conocí a los que yo llamo “mis otros profesores”. Porque así como en la facultad aprendí mucho, otro tanto aprendí en la Central Batlle con la gente que sabía resolver una cantidad de cosas: calibrar una máquina de no sé cuántas toneladas y 40 metros de largo a la centésima de milímetro. Me salen nombres entrañables, como el de (Fermín) Azpitarte, el “flaco” (Conrado) Heillman. Entrañables compañeros y maestros.

13)  Como dirigente de los Grupos de Acción Unificadora (GAU), fuiste fundador del FrenteAmplio y tuviste una relación estrecha con Zelmar Michelini.

Sí, mi primer voto en 1962 fue para la 99. Cuando arranca el Frente, para sorpresa nuestra, nos encontramos con que tenemos más coincidencias con la 99 que con otros grupos que hasta ese momento eran más afines. Ahí empecé a tratar mucho a Zelmar y a verlo muy seguido. En el 71 los GAU no presentamos candidatos propios, apoyamos todas las listas del Frente, pero yo voté a Zelmar.

” El movimiento estudiantil era de masas, te diría más que ahora. Lo que pasa es que las movilizaciones, después que empezaron los balazos, empezaron a convocar menos gente”

14)  Michelini hizo un proceso de radicalización de su pensamiento político desde que sale del Partido Colorado y contribuye a formar el Frente, especialmente en 1972-73.

Sí, pero él era un verdadero demócrata progresista y liberal. No estaba dispuesto a tolerar el cercenamiento de los derechos humanos, y esa fue su principal prédica. Formamos la Corriente (N de R: agrupamiento de la 99, GAU, 26 de Marzo, Enrique Erro y otros sectores que era considerado en 1972 como “el ala izquierda” del FA) y empecé a tener un contacto cotidiano con Zelmar. Nos empezamos a ver en la casa de su madre, al mediodía, porque él iba a comer ahí. Un día la madre me invitó a quedarme a comer y él me dijo: “¿Te quedás a almorzar? Mirá Martín, en muchos años sos la segunda persona que mi madre invita a almorzar. Ahora te quiero aclarar: cuando te invita a almorzar quiere decir algo así como que te adopta, y que en adelante vas a tener que quedarte siempre. No acepta una negativa”. Y efectivamente fue lo que pasó, me quedé muchas veces a almorzar con Zelmar y su familia. Él atendía el teléfono en la mesa porque si no, no comía. Y recuerdo que hablaba con una firmeza encomiable de los temas que tenían que ver con derechos humanos: “me dijeron que Fulano está en tal lado… me dijeron que están torturando a Perengano”.

15)  Los GAU fueron un grupo minoritario dentro del FA, que estuvo luego en el origen de la Izquierda Democrática Independiente (IDI) en 1984 y de la Vertiente Artiguista en 1989. Muchos de sus militantes fueron detenidos en la dictadura y algunos fueron desaparecidos, fundamentalmente en Buenos Aires. ¿Era un grupo que a fines de los 60 proponía la lucha armada?

Mirá… militantes teníamos, si hubiéramos querido hacer algo lo habríamos hecho. Nos hubiera ido bien o mal, probablemente mal, pero que hubiéramos sido capaces de hacer cosas no tengo dudas. Entonces, lo que pregunto es: a ver ¿cuántos tiros tiramos? ¿A quién detuvimos? ¿A quién lastimamos? Claro que hicimos cosas que están en el umbral de la legalidad, era una época… y claro que teníamos una definición genérica a favor de todas las formas de lucha, pero eso es una cosa y otra es decir que hicimos la opción por… No la hicimos.

16)  Fuiste detenido en 1974 y estuviste seis años preso. Hay una anécdota relacionada con una carta que le enviaste a tus hijos desde la cárcel, que me gustaría que contaras.

Cuando me pasan al penal de Libertad en 1979 escribí una carta en la que traté de no tocar ningún tema político porque te la censuraban y no llegaba. Se me ocurrió describir el paisaje que veía desde la ventana de mi celda, cosas absolutamente triviales: el campo, los árboles, unas vacas pastando, algún pajarito que pasaba. Lo que me importaba era que les llegara algo. Con el correr de los días me entero de que las cartas nunca llegaban -ni esa ni otras posteriores más o menos iguales- y por otro lado me cae una sanción: me quitan la salida al patio. No me dijeron por qué, pero era un sistema tan infame y absurdo, que no le di pelota. Y entonces me vienen a buscar y me llevan con un oficial, que era de Caballería de Artigas. Entro y me dice: “usted no se corrige eh”. “No sé de qué me habla”. “Acá tengo sus cartas y sigue igual; a pesar de la sanción insiste”. “Mire, tuve una sanción y nunca supe por qué”. “¿No sabe por qué lo sancionaron?” “No, ni idea”. “Usted se cree muy vivo ¿no? Cree que puede dar información estratégica y logística de un predio militar impunemente?” (se ríe) Yo quedé anonadado. “Yo quiero escribir una carta que le llegue a mis hijos… ¿de qué puedo hablar?” “De sus problemas, de su soledad, de lo mal que está pasando…” (vuelve a reírse).

17)  Fuiste del último grupo de presos políticos recluidos en Punta Carretas, porque la mayoría ya iban a Libertad.

Sí. Punta Carretas era un penal más blando que Libertad. Era hacinado, mugriento… pero era humano, entre comillas. Además de un lugar de detención de varios años, fue un crisol de formación. Teníamos plena conciencia de que estudiar era la forma de ganarle al tiempo, y ahí se estudió de todo: economía, historia. Como habíamos varios estudiantes de Ingeniería nos pusimos a arreglar radios Spica. Incluso guardias de la cárcel nos traían para arreglar. Después terminamos convirtiendo las Spica en radios de onda corta que agarraban Radio Berlín o la BBC de Londres o Radio Moscú, que eran claves para seguir las pistas de las noticias sobre Uruguay que salían en el mundo. Estudiar, tratar de estar informados y hacer ejercicio eran las claves para ganarle a la cana.

18)  En Libertad te encontraste con otra cosa.

Libertad era higiénico, ordenado, pero el problema principal era que tenías que andar de mameluco, en fila, prohibido saludar al de otra fila. Ahí aprendí que se puede saludar con las pupilas.

” En el penal de Punta Carretas terminamos convirtiendo las Spica en radios de onda corta que agarraban Radio Berlín, la BBC o Radio Moscú ”
19)  ¿Con las pupilas? ¿Cómo sería eso?

Sí, vos fijás la vista y hacés un movimiento en la pupila. Vos distinguías que en la pupila del otro había algún movimiento y eso era un saludo.

20)  En 1989 integraste la Comisión Nacional Pro Referéndum contra la Ley de Caducidad. Has dicho que fue una de las experiencias más fuertes de tu vida.

Sí, vino un día Matilde Rodríguez, la viuda de Gutiérrez Ruiz, y me pidió que me encargara de la parte informática de la campaña (N de R: Matilde Rodríguez era la presidenta de la comisión). Fue una pelea desigual, despareja. Si la memoria no me falla, con la reglamentación de entonces necesitábamos juntar 650 mil firmas, y juntamos 720 mil, algo así. Me ocupé del control de los datos durante tres años. Llevamos un estricto control, teníamos qué cantidad de firmas tenía cada hoja. Los paquetes se guardaban en las bóvedas del Banco República y se llevaron a la Corte Electoral en dos carros blindados, porque hay que ver lo que significaba aquello en esa época. Las primeras papeletas estaban llenas, tenían las diez firmas que podían contener, y las íbamos llevando al banco. Luego, empezamos a llevar papeletas que no estaban llenas, iban con dos, tres, una firma, era cada vez más difícil conseguir nuevas firmas. Y por lo tanto fueron las que fueron quedando arriba. Cuando las sacamos para trasladarlas a la Corte sacamos primero esas, después las otras. De manera que cuando la Corte empezó a contar, lo hizo por las papeletas de pocas firmas.

21)  Eso hizo que al principio pareciera que las firmas no alcanzaban.

Yo estaba muy tranquilo de que las firman sobraban, pero lo que salía a publicidad era que multiplicando las firmas que estaban saliendo en cada paquete, por la cantidad de paquetes, no llegábamos ni locos. Yo tenía que explicar eso cada semana en la Comisión porque la gente se deprimía. A medida que fue avanzando el conteo, el número de firmas empezó a subir vertiginosamente. Cuando se dieron cuenta de que de seguir así cruzábamos lejos las firmas, se paró el cómputo y empezaron de nuevo con criterios más estrictos.

22)  Se llegó a descartar la firma de Seregni.

Sí, y la de Carlos Julio Pereira (N de R: ambos lideraban políticamente la impugnación de la ley). Todo eso terminó con un llamado a ratificación de firmas para aquellas personas cuya firma presentaba dudas, y así se logró llegar con una mezcla de proeza militante y técnica social. Nos dieron el listado de personas para ratificar ordenada por número de credencial. Nadie puede buscar así a un amigo para avisarle, porque nadie sabe la credencial de otro. Entonces en una noche ingresamos todos los datos en una decena de computadoras, que ya eran bastante comunes, y consolidamos todo en una sola y ordenamos alfabéticamente, y al día siguiente la prensa estaba publicando los 35 mil convocados en orden alfabético. Eso fue apoteósico, aunque lamentablemente la votación se perdió.

23)  En esa Comisión hizo su primera aparición política Tabaré Vázquez, que unos mesesdespués del plebiscito ganó la intendencia de Montevideo.

Era el responsable de Finanzas de la comisión. Una de las honras mayores de mi vida fue haber integrado el primer equipo de gobierno del Frente, con Tabaré intendente. Y después el segundo con Mariano (Arana). Fui primero director de Obras y después de Desarrollo Ambiental.

24)  Tuviste en tus manos el tema residuos e hiciste una experiencia interesante con el Padre Cacho, que me gustaría que contaras.

Entre la gente que trabaja con los residuos están los clasificadores. Trabajando y viviendo con esa gente estaba ese verdadero santo que fue Cacho. Y a través de otro cura amigo, el cura Salvia, me contacté con él para reflexionar sobre esa área del tema y llegó incluso a aceptar integrar una comisión que designó Tabaré, con delegados de los cuatro partidos. Yo la presidí y se reunía en mi despacho. De manera que trabajé bastante tiempo con Cacho hasta que se enfermó. Con clasificadores de esa época hasta hoy mantengo contacto.

“En la IM trabajé con los clasificadores. Viviendo con esa gente estaba ese verdadero santo que fue el Padre Cacho”

25)  Dijiste “ese verdadero santo” refiriéndote al Padre Cacho. ¿Por qué?

Nunca en la vida, delante de una persona, me salió tan automáticamente la palabra “santo”, porque Cacho era una expresión increíble de la vocación de estar al servicio de los demás y en particular de los más humildes. Él se sacaba las medias porque había alguien con frío en los pies. Regalaba una y otra vez las cosas, era un hombre de una generosidad y compromiso sin límites. Siempre puso por delante a los demás que a sí mismo.

26)  Militante sindical y estudiantil, dirigente de un grupo opositor perseguido por la dictadura, preso… ¿pudiste plasmar algo de aquello por lo que luchabas cuando fuiste gobernante?

Te diría que las cosas más importantes que pudimos hacer en la Intendencia mientras estuve fueron dos. Como obra política, la descentralización, para la que trabajé mucho participando en los barrios y respaldando a los Centros Comunales que comenzaban a andar. Y la obra de infraestructura sin duda más importante fue la del saneamiento, que le cambió las condiciones de vida a muchísima gente. Zonas que hacía 50 años esperaban el saneamiento como Peñarol, barrios como Malvín Norte, Conciliación. Como diputado integrante de la Comisión de Hacienda viví la crisis de 2002 y creo que nada fue tan importante como el intenso trabajo que hicimos con los pequeños deudores. Y como subsecretario del Ministerio de Industria, me tocó anunciar en la Comisión de Industria de Diputados que íbamos a arrancar fuerte con los molinos y con la biomasa y a lo largo de 2005 trabajamos el decreto por el que finalmente se instruyó a UTE a hacer la primera licitación de energías alternativas. Y finalmente fui presidente de OSE. Ahí, sin perjuicio de que me tocaron actuaciones importantes, que continuaban las anteriores, como terminar de negociar y adjudicar el saneamiento de Maldonado y la Ciudad de la Costa, si tuviera que elegir un proyecto como el que me llegó más profundamente, fue el que permitió llevar el agua a las escuelas rurales de todo el país.

27)  Desde sectores de izquierda se dice que la incorporación de energías renovables -sobre todo eólica- se hizo privatizando el parque generador.

A ver, esa inversión que efectivamente la hizo en gran medida el sector privado es del orden de los 6.000 millones de dólares. ¿De dónde se sacaba esa plata? La UTE no tenía ninguna posibilidad de hacer una inversión así, y menos sin estar las cosas probadas. Creo que se articuló muy bien, de las mejores combinaciones de inversión pública y privada que conozco, que al país lo potenció enormemente en energía y abarató su costo.

28)  Muchos se quejan de que ese abaratamiento no ha llegado a la tarifa.

Que ese excedente se esté usando en financiar políticas sociales como en realidad sucede, o que se debía usar para bajar la tarifa es otra discusión, pero que el costo de la UTE bajó está fuera de debate. Si tengo que pagar a 400 dólares el megavatio hora a un argentino o a un brasileño -que termina siendo un privado también- ¿qué tiene de malo que yo pague acá 115? Esos 400 dólares -que era el precio al que debíamos comprar- ¿a quién se lo pagábamos? ¿Al sector público? Era al sector privado. En realidad hemos bajado lo que el sector público le paga al privado por el mismo suministro de energía en las líneas, con el agregado de que además genera trabajo en Uruguay, aunque no sea mucha gente.

29)  ¿Te duele ver lo que pasa hoy en el Frente? Un vicepresidente que tuvo que renunciar,denuncias de irregularidades en la justicia y en la propia interna…

Cada vez que un compañero comete un error, intencional o no, eso nos duele. Sobre todo cuando afectan valores. Pero desde otro ángulo, en la vida política hay que tener en cuenta los promedios. No todos los buenos están en un lado ni todos los malos en otro, lo que importa es ver la proporción.

30)  ¿A qué te referís?

Hay un tema dramático que es el clientelismo. Desde que el Frente tuvo directores en los organismos públicos hizo campaña por que el ingreso a la función pública fuera por concurso o sorteo. Hay muchos compañeros que han estado años en el gobierno y han sido estrictos, en este como en otros temas. Nosotros tenemos que hacernos cargo de que en nuestras filas se cometieron errores, pero no puedo dejar de ver cuál es el promedio en lugares donde están gobernando otros. ¿Cuál es la relación entre concursos y clientelismo en las intendencias que están dirigidas por otros partidos? ¿Queremos volver al clientelismo absoluto que campeaba en otras épocas en el país?

31)  Ha habido casos de nepotismo en esta última administración.

De vuelta, creo que es un tema de promedios y de comparación. Ha habido casos, yo pregunto cómo era antes. Igual separemos las cosas: una cosa es llevar a alguien a un cargo por el mero hecho de ser familiar y otra es poner en un cargo de confianza política a alguien en virtud de esa confianza y porque está capacitado para ejercerlo.

32)  ¿El Frente ha actuado con la debida rigurosidad ante casos de irregularidades o denepotismo probados?

Creo que la actuación del Tribunal de Conducta Política es una de esas cosas que honra al Frente. Ha tenido actuaciones que han implicado incluso cambios en la propia vicepresidencia de la República. Quiero saber quién otro ha hecho algo de ese estilo. Entonces, si bien el Frente tiene problemas, ha mostrado también que sabe poner un parate. No está todo bien, pero nada de lo que ha pasado me cambia la convicción de que tenemos mucho mejor promedio que otros. Yo no quiero que vuelva lo de antes.

33)  A tu criterio ¿Sendic puede ser candidato?

Candidato de su sector, no creo que haya ningún inconveniente, y creo que sería sano que la propia ciudadanía frenteamplista tuviera la ocasión de opinar sobre tal o cual forma de actuación. Si él quiere ver cuál es el juicio de los frenteamplistas, yo creo que nadie debiera oponerse a que ese juicio se pueda emitir.

34)  ¿Crees que lo que pasó con él va a afectar electoralmente al Frente Amplio?

Nunca los candidatos de un sector han afectado al conjunto: los sectores votan bien o votan mal. No veo por qué tiene que afectar al conjunto.

35)  Según las encuestas que en su momento se hicieron, la imagen de Sendic quedó muydeteriorada. ¿No crees que puede afectar al FA no tomar una actitud más firme respecto a él?

Bueno, quisiera que alguien me diera un ejemplo de una actitud más firme que en el Uruguay se haya tomado con alguien. No creo que haya un ejemplo de que, por decisiones de la propia fuerza política, alguien haya tenido que renunciar al cargo que él detentaba. Entonces, pretender que el Frente haga más… me parece un sinsentido. Lo que pasa es que el problema se coloca en el plano de las conveniencias: me conviene o no me conviene. Yo puedo pensar que no conviene que él sea candidato de su sector, pero otra cosa es prohibírselo.

“Parques eólicos: Si tengo que pagar a 400 dólares el megavatio hora a un argentino o a un brasileño ¿qué tiene de malo que yo pague acá 115?” ”
36)  No ves mérito para que el Frente, por ejemplo, lo expulse o tome otra determinación como organización política.

El día que me digan, como en algún otro caso de hace poco, que estafó y se quedó con la plata de no sé cuántas personas… el día que me digan que fue procesado por estar con menores… estamos hablando de otra categoría de cosas. Si hay algo que no se respeta en la política es el sentido de la proporcionalidad. Yo no voy a tratar igual a alguien que se llevó dinero o que le ha cobrado a empresas para ganar una licitación, como ha pasado en este país, que las cosas que en esta ocasión (se refiere a Sendic) probó la justicia. El resto es un juego cruel de imágenes.

37)  ¿Tenés candidato para las próximas elecciones?

Por supuesto que mi candidato será el que voten los frenteamplistas, pero me parece que quien se está destacando es Daniel Martínez. Un compañero de larga trayectoria en diversos ángulos: dirigente sindical, empresario en momentos duros, parlamentario, presidente de ANCAP, ministro de Industria, intendente.

38)  ¿Tiene que haber una mujer en la fórmula?

No me parece mal, pero no creo que tenga que ser obligatorio.

” No creo que haya un ejemplo de que, por decisiones de la propia fuerza política, alguien haya tenido que renunciar al cargo que (Sendic) detentaba”
39)      ¿El Frente está más cerca que nunca de perder el gobierno?

Espero que no, que seamos capaces de demostrar que lo que se ha avanzado en estos años es lo suficientemente importante y necesita de más tiempo. El principal desafío del próximo período es aumentar el crecimiento. Eso permitirá nuevas políticas de vivienda, de ciencia y tecnología, de educación, de reducción de la fractura social… Espero que los electores no quieran volver a lo de antes.

40)  Otras experiencias en países de la región han mostrado que la izquierda, después de estar en el gobierno y perderlo, ha sufrido procesos de ruptura, de atomización. ¿Crees que esto puede sucederle al Frente si pierde en 2019?

En el mundo no hay, hasta donde yo sé, una experiencia como la del Frente, en las más diversas condiciones. Eso no es garantía de nada, pero sí me permite decir que hoy el Frente es un proyecto político que seguirá adelante en las condiciones que la ciudadanía determine.