Iglesia al día

" El amor al otro por ser quien es, nos mueve a buscar lo mejor para su vida. Sólo en el cultivo de esta forma de relacionarnos haremos posibles la amistad social que no excluye a nadie y la fraternidad abierta a todos. #FratelliTutti "
@Pontifex

La Iglesia en los medios La jirafa [opinión – editorial]

EL OBSERVADOR |
https://www.elobservador.com.uy/nota/la-jirafa-2019225848

La idea de “jirafear” para mirar el futuro con la vista despejada es un buen consejo para que el sistema político todo encare una discusión profunda sobre los problemas que frenan el mejor bienestar del país o que podrían convertirse en un obstáculo para el desarrollo.

El catalán Xavier Aragay, experto internacional en educación especializado en el cambio, ha dictado clases a profesores de instituciones católicas de Uruguay vestido con una camisa negra con jirafas blancas como estampado, un símil acerca de la actitud que él cree ineludible si se quiere realizar reformas en serio en la enseñanza. Dijo en un interesante artículo de El Observador sobre la innovación educativa, publicado el sábado 23, que es imprescindible
“jirafear”, convirtiendo un sustantivo en un verbo: “Hay que levantar el cuello. Cuando uno se ‘jirafea’, cuando uno ve lo que quedó atrás y ve lo que hay en el futuro, uno toma mejores decisiones. Hay que ser audaz, hay que atreverse a cambiar”, sentenció.

La idea de “jirafear” para mirar el futuro con la vista despejada es un buen consejo para que el sistema político todo encare una discusión profunda sobre los problemas que frenan el mejor bienestar del país o que podrían convertirse en un obstáculo para el desarrollo.

El telón de fondo es que Uruguay no escapa a los desafíos que impone el doble fenómeno de la revolución de la tecnología –que está llegando a campos insospechados con el desarrollo de la inteligencia artificial– y la globalización –aunque hoy esté cuestionada por efectos colaterales no bien solucionados–.

Para desenvolverse con eficacia en un mundo nunca más cambiante y que genera angustia y desasosiego en la gente, el país debe encarar cuanto antes un conjunto de reformas que permitan mejorar su desempeño económico y lograr superar inconvenientes sociales inéditos en la tradición del país.

A modo de apunte, señalamos algunos temas en el área económica como el de la mejor inserción del país en la región y en el resto del mundo, siendo realistas de que, en el actual estado de cosas, por ejemplo, es ilusorio creer posible un despegue del sector de la industria manufacturera por razones de escala y precios relativos no competitivos, lo que abre una discusión sobre la ventaja comparativa para que seamos o un país de servicios o industrial. Un debate similar debería plantearse con el abultado déficit fiscal, un palo en la rueda para el crecimiento económico y un sano desenvolvimiento empresarial.

El avance de la violencia y el delito también requiere de una solución, teniendo en cuenta que son dos males que tienen múltiples dimensiones. Uno de ellos, sin duda es la estrepitosa caída de la educación, muy lejos de la calidad que exhibió en el pasado el país y también de los estándares internacionales, y que más golpea a los sectores más desfavorecidos porque es una condición básica para romper con el círculo de la pobreza.

Un debate a fondo sobre los reales problemas del país contribuiría además a conectar mejor a un sistema político que discute sin ton ni son con una ciudadanía agobiada por las dificultades que enfrenta en el diario vivir por el aumento del desempleo, un enlentecimiento del salario real, desaceleración de la economía y miedo a sufrir un atraco callejero.

La vista en el horizonte como el que puede apreciar una jirafa, aunque con los pies en la realidad del presente y sin ataduras con los estereotipos del pasado, es un excelente punto de arranque para intentar una solución a los dramas que sufre el país y que nos involucra a todos.