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La Iglesia en los medios Justicia avaló a colegio que dio pase a alumnos por transa de marihuana

EL OBSERVADOR |

Educación. La jueza rechazó recurso de amparo de los padres y consideró que la decisión fue “pedagógica”

B. LEWIN – BLOOMBERG

Una transa por marihuana en un colegio terminó en la Justicia

Tres estudiantes del colegio La Mennais compraron marihuana dentro del instituto a otras tres alumnas. El colegio les propuso que aceptaran el pase a otra institución. Los padres firmaron el pase, pero luego sostuvieron que se trató de “una expulsión encubierta” y recurrieron a la Justicia. Por medio de un recurso de amparo pidieron que el colegio anulara lo actuado y los retomara.

La jueza de Familia de 7º Turno, María Alicia López, rechazó el recurso al considerar que “no hubo ningún acto ilegítimo e inequívoco” de parte del colegio. “Fue con base en la orientación pedagógica y moral del instituto que toma la decisión de ofrecerles el pase”, aseguró la jueza en la sentencia, a la que accedió El Observador.

“Pagué $ 400 (por 18 gramos). La compré dentro del liceo, en el recreo de las 9 a una compañera que estaba en otra clase. Sabía que vendía marihuana porque ella me lo comentó”, declaró uno de los adolescentes ante la jueza.

Pero en el recreo de las 12.30, los tres varones devolvieron la marihuana a las jóvenes. Uno de ellos aseguró: “Me arrepentí”. Otro agregó: “Cuando reflexionamos de lo que estábamos haciendo, quisimos devolverla”.

Las estudiantes, sin embargo, declararon que la excusa de los varones fue que habían pedido 25 gramos y solo les vendieron 18.

Al día siguiente, el miércoles 1º de agosto, confluyeron dos hechos que alertaron a las autoridades de la institución: el encargado de mantenimiento del colegio encontró marihuana en el baño de varones del subsuelo y una asistente terapéutica escuchó una conversación de las mismas tres alumnas que habían vendido la droga, en la que comentaban que planificaban comprar marihuana.

El jueves 2, las estudiantes esperaban viajar a Buenos Aires con su clase y, para la ocasión, pensaban cocinar un brownie de marihuana o “torta loca”, como la llamaron las adolescentes.

El encargado de mantenimiento y la asistente terapéutica informaron a las autoridades del colegio, quienes, tras interrogar a las tres jóvenes, una de ellas mayor de edad, decidieron suspenderlas preventivamente por siete días hábiles y comenzar una investigación. Se citó a los padres.

Una de las jóvenes afirmó que parte de la droga que habían comprado para la “torta loca” se la vendieron a ellos.

El 10 de agosto, el director y el subdirector del colegio, junto a tres miembros del Consejo Asesor Pedagógico (profesores de la institución), se reunieron con los padres de los tres varones para ponerlos al tanto de la situación. En esa instancia, el colegio les presentó dos alternativas: los suspenderían por hasta un año o debían aceptar el pase a otra institución.

Los padres de dos alumnos firmaron el pase ese día. Los del tercero lo hicieron el 13 de agosto, y el 14, firmaron los de las tres alumnas.

Apelaron en la Justicia

Sin embargo, el 24 de agosto, los padres de los tres varones presentaron en el Juzgado de Familia un recurso de amparo, por el que pidieron “la nulidad absoluta de las actuaciones” y “la reinstalación inmediata de los alumnos a su centro de estudio”, por considerar que sus hijos fueron víctimas de una “expulsión encubierta”.

Los padres plantearon que el colegio “no pudo probar que los alumnos (…) hubieran introducido sustancia tóxica alguna”, puesto que solo tuvieron las versiones de los alumnos pero nadie vio la droga.

Según los padres, el director del colegio les comunicó que, como resultado de la “investigación”, el colegio tenía dos opciones: darles el pase o mandar el expediente a jurídica del Consejo de Educacion Secundaria “con todo lo que significaba, suspensión de un año o ir presos”. El colegio negó ante la Justicia haber manejado esa posibilidad y los familiares no tienen pruebas de ello.

La jueza rechazó el amparo, por entender que “no hubo ningún acto ilegítimo e inequívoco, ya que los alumnos y padres fueron notificados en debida forma, estando estos presentes en todas las actuaciones”. La magistrada explicó además que la decisión de ofrecerles el pase “fue con base en la orientación pedagógica y moral del instituto”.

El colegio daba charlas sobre los efectos del consumo de marihuana, destacó la jueza.

La madre de un adolescente le explicó a la jueza que “por razones de cupos o a veces por rapidez, la única solución posible” era “continuar su educación en la esfera pública, con todo el desarraigo que ello implica, emocional, de pertenencia, de amistades, de relacionamiento y de vínculos afectivos hasta con sus propios profesores”. La jueza respondió que no se vulnera el derecho a la educación sino que por el contrario se les dio la oportunidad de seguir estudiando, y subrayó que los tres estudiantes ya ingresaron a otros centros de estudios.

Una de las madres lamentó la decisión del colegio y que la Justicia la haya avalado, y dijo a El Observador: “Es toda una generación que está metida. El problema lo siguen teniendo ahí adentro”.

 

Lo dijo

María Alicia López

jueza de familia

 

“Fue con base en la orientación pedagógica y moral del instituto que toma la decisión de ofrecerles el pase”

“No existe en ningún caso una expulsión encubierta (…) hasta hubo una “tutela” de la institución hacia los educandos”