Iglesia al día

" El Tiempo de la Creación es un tiempo para renovar nuestra relación con el Creador y con toda su maravillosa obra, la naturaleza, por medio de la celebración, la conversión y el compromiso. "
Tiempo de la Creación

Noticeu “Jugársela por Cristo, con los ojos puestos en María”, pidió el Cardenal a los seminaris

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En la Fiesta de la Asunción de María se celebró el Jubileo de los Seminaristas.

Sobre el mediodía de este lunes  15 de agosto se celebró, en la Catedral Metropolitana, la Fiesta de la Asunción de la Virgen María. La instancia también sirvió para festejar el Jubileo de los Seminaristas. La Misa fue presidida por el cardenal Daniel Sturla, y más de una veintena de seminaristas del Seminario Interdiocesano Cristo Rey y del Redemptoris Mater de Montevideo asistieron a la Eucaristía.

El gozo de ser hijos

En la homilía, el Cardenal Daniel Sturla afirmó que tiene un especial aprecio al misterio de la “Asunción de María. Porque en definitiva para todo hijo, bien nacido, de buena madre, que cosa más linda que querer honrar a Nuestra Madre, que esté en el mejor sitial.”  Este lugar de la Virgen hace que “podamos identificarnos con Jesús que ha querido elevar a su Madre. Esto nos puede llenar de gozo, porque en el día de hoy la fe católica celebra que María fue asunta en cuerpo y alma al Cielo”.

También recordó el lugar que tiene en cuerpo para los católicos, muchas veces tildados de espiritualistas. El cuerpo aseveró “es parte de la Creación, en nuestra fe hasta descubrir lo importante de esta realidad que Dios la eleva hasta el Cielo, hasta la Gloria. Creemos nosotros, que María en esta Asunción, en esta verdad de fe, nos permite expresar y decir que el Señor triunfa sobre el pecado y sobre la muerte”.  Con Jesús, continuó el cardenal Daniel Sturla “ni el pecado, ni la muerte, ni el egoísmo, ni las tinieblas podrán tener la victoria final. La victoria es de la vida, de la paz, del amor”.

La Mujer y el Dragón

Después el Cardenal  comentando la lectura del Apocalipsis, dijo que se nos llama a contemplar la batalla entre la Mujer y el Dragón. “El dragón quiere atacar al Hijo de esa mujer. En esa mujer vemos a María, pero también a la Iglesia. Nuevamente María triunfa y resplandece. María da a luz al hijo, Jesús. La Iglesia contempla en la historia a Cristo el Señor”. Y también explicó que “Cuando Juan escribe, seguramente el dragón estaba simbolizando al imperio romano. Imperio que estaba persiguiendo a los cristianos. Y era un poder que parecía absolutamente invencible. Sin embargo ese mismo imperio, que persigue a los cristianos, termina haciéndose cristiano. Y después también termina destruyéndose”.

Llamó a hacer memoria “Miremos el siglo XX, con el nazismo y el comunismo, que tanto persiguieron a la Iglesia de Dios, sin embargo pasaron, y la Iglesia ha quedado”. Pero también advirtió que hay mirar en la realidad actual “Podemos pensar como dragón rojo el consumismo, en sus diversas formas, que parece que nos come la cabeza y que ha construido esos grandes monstruos de los shopping, lleno de gente enfervorizada por consumir. Ojalá nosotros tuviéramos ese fervor cuando se trata de las cosas del Espíritu”.

Se refirió también a “ese dragón del secularismo; que más que un dragón de fuego, es un dragón de hielo, porque si algo lo caracteriza es ese frío que deja a su paso. Y podemos pensar en nuestro pueblo, tan enfriado en su sentido religioso y espiritual, y por eso tan fácilmente pasto de esas fieras del consumismo y el egoísmo. Por eso tan enfriado en su amor a la vida, que es don de Dios, que hace que la vida valga tan poco entre nosotros, como para tener esa altísima tasa de suicidios y bajísima tasa de natalidad”.

Ya sobre el final de su homilía  Sturla alentó a los presentes, sobre todo a los seminaristas diciendo que “la Mujer es la que vence y nosotros pertenecemos a ese equipo que gana”. Y basándose en lectura del Evangelio del día les transmitió a los futuros sacerdotes que esa llama que encendió Jesús “cuando nos hicimos la pregunta de si el Señor  nos estaba llamando para una vida de entrega en el sacerdocio” debe continuar viva. Y ahondando dijo que hay que “Tener el coraje de la fe, para jugársela por Cristo. Y en los momentos de dificultad mirar a María”.

Fuente: Decos Montevideo http://icm.org.uy/jugarsela-por-cristo-con-los-ojos-puestos-en-maria-pidio-el-cardenal-a-los-seminaristas/