Iglesia al día

" En este tiempo de pandemia, que dejó sin efecto o en suspenso tantos proyectos personales y colectivos... damos, en primer lugar, gracias a Dios por todo lo bueno que hizo surgir en los corazones de hombres y mujeres de nuestra tierra. En todo ello encontramos motivos de esperanza. "
Mirando con Dios este tiempo

La Iglesia en los medios Juan Pablo II camino a ser santo

EL OBSERVADOR |

Si el papa Francisco promulga el decreto que reconoce un nuevo milagro por su intercesión, se abre el camino a la canonización del papa Wojtyla

Juan Pablo II y el entonces cardenal Jorge Bergoglio

Los cardenales y obispos miembros de la Congregación para la Causa de los Santos, que preside el purpurado Angelo Amato, aprobaron este martes el segundo milagro por la intercesión de Juan Pablo II que llevará a la proclamación como santo del papa Wojtyla, informaron fuentes vaticanas.

Ahora sólo falta que el papa Francisco promulgue el decreto por el que se reconoce ese milagro que abre las puertas a la canonización del papa polaco (1920-2005), que podría celebrarse en diciembre próximo, según señalaron fuentes vaticanas.

La fecha de la ceremonia la fijará el pontífice durante un consistorio de cardenales.

El pasado 18 de junio la comisión teológica de la Congregación para la Causa de los Santos dio ya su primer visto bueno a este milagro, que de momento se desconoce, aunque se asegura que se produjo en una mujer italiana que sufría cáncer y que se curó de manera inexplicable para la ciencia en 1 de mayo de 2011, el mismo día de la beatificación de Wojtyla.

El milagro que llevó a la beatificación de Juan Pablo II se realizó en la persona de la monja francesa Marie Simon Pierre, quien se curó de manera inexplicable para la ciencia de la enfermedad de Parkinson que padecía.

El camino hacia la santidad tiene varios escalones: el primero es venerable siervo de Dios, el segundo beato y el tercero santo.

Venerable Siervo de Dios es el título que se da a una persona muerta a la que se reconoce haber vivido las virtudes de manera heroica.

Para que un venerable sea beatificado es necesario que se haya producido un milagro debido a su intercesión y para que sea canonizado (santo) es necesario un segundo milagro. Ese segundo milagro debe ocurrir después de ser proclamado beato. EFE