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La Iglesia en los medios Jaime Fuentes: El bloggero de Dios

MONTEVIDEO PORTAL |

Jaime Fuentes, obispo de Minas, canta Las 40.

“Dicen que el Estado no profesa religión alguna. Yo digo que ya va siendo hora de cambiar”

Fotos: Juan Manuel López

Por GERARDO TAGLIAFERRO

Hay quienes dicen que a la Iglesia Católica le falta marketing y que eso explica, en parte, el constante descenso en el número de sus “clientes”. El obispo de Minas, Jaime Fuentes, un sacerdote miembro del Opus Dei y ex integrante del cuerpo docente de la Universidad de Montevideo (UM), parece haber recogido el guante.

Hace unos meses ganó notoriedad entre quienes no siguen de cerca a la Iglesia de San Pedro porque le salió al cruce al ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro, cuando el “Ñato” trató de “flaco gil” a Jesucristo. Se metió en un terreno complicado, porque el veterano ex guerrillero le disparó con su probada artillería dialéctica. El intercambio mediático entre ex alumnos del mismo colegio católico quedó esperando un café que hasta el momento no se ha servido.

Antes y después, a través de su blog (“Desde el Verdún”) ha expuesto algunas ideas polémicas y cuestionado decisiones de instituciones públicas, con una postura que podría resumirse como “basta de silencio”. Desde allí, apelando a su oficio de periodista -lo es desde hace 45 años- con apuntes breves y muchas veces con títulos sugestivos (“A desalambrar”, por ejemplo), es el obispo que más saca la cara por la Iglesia, en un ejercicio que parece fruto de una larga cavilación.

Fuentes tiene 67 años y una forma de hablar por la que uno descifra que no puede ser otra cosa que sacerdote. Es un individuo simpático, que no escatima sonrisas pero tampoco elude el debate. Su discurso está salpicado de referencias a la doctrina de la Iglesia y citas de las “sagradas escrituras” que, como buen Doctor en Teología, parece saberse de memoria.

Esta entrevista tuvo lugar en una austera y muy prolija oficina de la Universidad de Montevideo, en el atardecer de un día agitado previo a su partida hacia Europa. Teníamos un poco menos de una hora porque lo esperaba otra cita de su complicada agenda pre viaje, pero terminamos ocupando bastante más. Y con la sensación de que le quedó mucho por decir.

1) Antes que sacerdote, usted fue periodista.

Sí, por supuesto. Me fui del Uruguay en el año 64 porque quería ser periodista. En aquella época mis padres podían y me fui a la Universidad de Navarra. Estaba haciendo preparatorios de Derecho pero no me convencía. Era la época de Franco, estaba la Escuela Oficial de Periodismo que era la que otorgaba el título para poder ejercer la profesión, entonces te examinaba y te daba el título oficial de Periodista.

2) Paralelamente hizo los estudios para ordenarse sacerdote.

Claro, cuando me fui a Pamplona tenía muy poca idea de lo que era el Opus Dei. La Universidad de Navarra fue fundada por San José María Escrivá y allí empecé a conocer un poco más. En un momento me di cuenta de que ese camino de buscar la santidad en la vida ordinaria me entusiasmaba y que ese era mi camino en la vida: buscar la santificación en la profesión de periodista. Termino la carrera y pido la admisión en el Opus Dei en Pamplona. Ahí se me ofrece la oportunidad de ir dos años a Roma para profundizar en la formación en el Opus Dei y estudiar Filosofía y Teología. Ser sacerdote no formaba parte de mi horizonte inmediato, pero en el año 68, en Roma, le dije a San José María Escrivá: “Padre, si usted quiere llamarme para ser ordenado sacerdote, no tengo inconveniente”. En el 73 estaba en Pamplona haciendo el doctorado en Teología y daba clases de Teoría de la Información en la Facultad de Periodismo y me llega la propuesta de ordenarme sacerdote, lo que hice cuando terminé la tesis de Teología.

3) ¿Cuántos años ejerció el periodismo?

Seis años. El periodismo es una profesión apasionante, te permite comunicar tu mensaje. Estuve seis años escribiendo semanalmente en La Mañana, entre el 78 y el 84. Tenía una página editorial y hacía comentarios que después publiqué en un libro. Estuve en un programa en Radio Universal y lo último que hice de relieve fue cubrir la visita de Juan Pablo II a Cuba. O sea que es muy compatible el periodismo con el sacerdocio, sabiendo que primero soy sacerdote: administro el sacramento de la confesión, celebro la santa misa, predico, y en mis ratos libres escribo en un blog.

“Dicen ‘el Opus tiene la Universidad de Montevideo’, pero vayan al barrio Casavalle y ahí está tanto el Opus Dei como en la UM”

4) ¿Es común que un cura tenga un blog?

(Se ríe) Yo conozco varios. El blog se ha convertido en un medio de comunicación donde hay libertad para todo. Yo trato de aplicar las cosas más fundamentales: que los textos sean cortos, que tengan interés, actualidad…

5) ¿Desde el blog está en una especie de cruzada reivindicadora de la Iglesia Católica?

Noooo, para nada.

6) Ha intervenido desde allí en polémicas.

No lo hago por polemizar. Este blog lo tengo desde 2007, con otros títulos. Me parece que me corresponde como ciudadano y como obispo llamar la atención sobre determinados temas. Si Fernández Huidobro en un momento hizo una afirmación tan gruesa como la que hizo me siento en conciencia de decir lo que dije, pero no en plan de provocar ni de estar reivindicando nada.

7) ¿Tomó el café con Fernández Huidobro, al que lo invitó cuando intercambiaron cartas públicas sobre la afirmación de que Jesús era “un flaco gil” al que mataron por predicar el perdón?

No, todavía no, estoy en deuda de invitarlo, sinceramente.

8) ¿El Opus Dei es un factor de poder en el Uruguay?

El Opus Dei es la gran aventura de tratar de vivir coherentemente el cristianismo en la sociedad desde el lugar que cada uno ocupa. Lo demás son fantasías o interpretaciones que no responden a la realidad. Dicen “pah, el Opus tiene la Universidad de Montevideo”, pero vayan al barrio Casavalle, donde está el Centro Educativo Los Pinos y ahí está tanto el Opus Dei como en la Universidad de Montevideo.

9) Generalmente se lo asocia con un pensamiento conservador y una penetración en niveles socioeconómicos altos.

Sí. Respecto al pensamiento conservador, diría que es la pura verdad. En el sentido de que tratamos de conservar lo que es la enseñanza de la Iglesia. Respecto a lo segundo, esa idea puede estar basada en que originalmente, en Uruguay, se dirigía a los intelectuales. Pasaron los años y se fue diseminando por todas partes. Hay gente del Opus Dei en todo el Uruguay y en las circunstancias de vida más variadas: desde un taximetrista hasta un profesor universitario hasta una ama de casa, que son la gran mayoría.

10) ¿Tiene o trata de tener influencia política?

Forma parte esencial del espíritu del Opus Dei que cada uno piensa lo que se le da la gana en el nivel en que cada uno se mueve. Pueden decir que el actual rector de esta casa (la UM), el doctor Santiago Pérez del Castillo, fue ministro de Trabajo. En el gobierno de Lacalle el doctor Mariano Brito, que fue rector de aquí, fue ministro de Defensa. Entonces, ¿porque haya dos señores que fueron ministros…? No tiene nada que ver, no los eligieron por ser del Opus Dei.

11) Hace unos días tomó estado público un cuestionamiento que hizo porque en el Parque de Vacaciones de UTE y ANTEL no se permitió realizar una misa. ¿Estaría bien que en ese lugar se hiciera, por ejemplo, un acto del Frente Amplio?

Ellos han dicho que no permiten actividades religiosas ni políticas. Bueno, si son coherentes, que supongo lo serán, no lo permitirán tampoco. A lo que voy es a que tampoco está bien discriminar la religión. Por eso dije que estamos discriminando a Dios en nuestra sociedad. ¿A quién le hace daño que haya media hora dedicada a una misa? Si va un grupo evangélico y quiere leer la Biblia, mientras no moleste a los demás ¿por qué no se puede hacer? Dicen que el Estado no profesa religión alguna. Yo lo que digo es: ya va siendo hora de cambiar. El hecho religioso es universal, la religiosidad forma parte de la sustancia del hombre y que eso se exprese con respeto por todos ¿por qué no se puede? Me parece que hay un miedo.

12) Dice que la religiosidad forma parte de la sustancia del hombre, pero vemos un fenómeno de disminución de la práctica religiosa y eso creo que es particularmente evidente en la Iglesia Católica, al menos en Uruguay. ¿A qué lo atribuye?

Benedicto XVI habla de que estamos en la época de la “dictadura del relativismo”. O sea que yo interpreto a mi parecer, formando un credo tomado de distintas religiones. Eso creo que forma parte de la cultura en la que estamos. Por eso el 11 de octubre empieza el “año de la fe” en la Iglesia Católica, proclamado por Benedicto XVI, para que profundicemos en el contenido de la fe. Por eso se está haciendo una gran campaña para difundir el “Catecismo de la Iglesia”, que lo promulgó Juan Pablo II hace veinte años. Porque es verdad que se va perdiendo la sustancia, los puntos de referencia.

13) ¿No cree que la disminución de la religiosidad tiene que ver con el avance de la ciencia?

Entiendo que la ciencia puede mandar un aparato a Marte, lo que es extraordinario. Pero lo que la ciencia no puede explicar es qué pasa con el más allá. Lo que el hombre no puede evitar es preguntarse: ¿y después qué pasa? La religión responde a las inquietudes fundamentales del hombre que son: ¿para qué estoy en esta vida y qué hay después? Si hay algo después de esta vida y cómo alcanzarlo. La ciencia nunca puede contradecir la fe, son campos distintos. Cuanto más se sabe sobre algo científicamente, más admiración provoca el hecho de conocerlo y también el quién organizó todo esto. Las respuestas no son solo físicas, son metafísicas, van más allá de lo físico. Por eso la religión sigue teniendo lugar. Un tema distinto es el de la moral. No es tan importante la supuesta contradicción entre religión y ciencia, como el modo de vivir. Este es el punto clave. Según el último censo, aumentaron los divorcios 52,7%, disminuyeron los matrimonios… claro, esos son los temas. Hay mucho de: “yo organizo mi religión a mi manera”.

14) ¿Y qué cree que está indicando ese distanciamiento entre prácticas de la sociedad y enseñanzas de la religión?

Creo que está indicando que más que adaptarse la enseñanza de la Iglesia a los tiempos, es necesario que los tiempos se adapten a las enseñanzas de Cristo. Estamos viviendo un tiempo donde hay un gran supermercado de religiones a la carta, pero que no responden a lo que la persona es. ¿Es verdad o no que Jesucristo es Dios? Ese es el punto clave, hay que discutirlo. Me encantaría ir al Parlamento a discutir esto (se ríe). Desde el relativismo se me va a responder: depende. No, ¿cómo depende? ¿Es o no es?

¿El Opus Dei es conservador? “Sí, diría que es la pura verdad. En el sentido de que tratamos de conservar lo que es la enseñanza de la Iglesia”

15) ¿Mercedes Rovira fue una víctima?

Fue víctima de unas declaraciones que no fueron afortunadas.

16) ¿Ella no expresó lo que es el pensamiento del Opus Dei?

En un momento de la entrevista dice que el factor de la homosexualidad juega en la contratación de profesores. Eso, dentro del ambiente en el cual culturalmente hablando nos movemos, fue interpretado como que ella estaba diciendo que en esta universidad se discrimina. Yo estuve veinte años enseñando acá y no se discrimina a nadie. La persona que tiene determinado pensamiento se da cuenta que aquí no tiene lugar, pero eso no es discriminar a nadie.

17) ¿Por qué esa persona se da cuenta que “acá no tiene lugar”?

Mirá, si lo vas a poner así, de esa manera, hay que matizarlo. Quiero decir que esta universidad tiene una orientación católica. No puedo hablar en nombre de la universidad porque ya no pertenezco a ella, pero quiero decir que hay una línea de pensamiento, y dentro de ella entra la moral de la Iglesia. Entiendo que una persona que viva de una determinada manera su sexualidad se puede sentir incómoda.

18) ¿La homosexualidad es una anomalía?

A partir de lo que pasó con Mercedes Rovira yo le estoy dando vueltas a este tema y hablaría hoy de modos distintos de vivir la sexualidad. No hablaría de anomalía. Sexualidades diferentes. Con esto quiero decir que en otra época a un chico que nació con síndrome de down se le llamaba mongólico y quedaba allí, de costado. Hoy se dice que es un chico con capacidades diferentes. En este punto creo que sería injusto decir que son personas anormales o enfermas.

19) Cotugno habló de enfermedad hace unos años en relación a la homosexualidad.

Puede ser, no sé si lo haría hoy de vuelta.

20) ¿Quiere decir que el pensamiento de la Iglesia ha cambiado en este tema?

No, lo que dice el Catecismo de la Iglesia Católica sobre la homosexualidad es que es un desorden con respecto a lo que es la constitución del hombre y de la mujer. Y dice que no se conocen bien las causas de que un número apreciable de hombres y mujeres tengan esta orientación. Entonces lo que dice es que los actos homosexuales en sí mismos son intrínsecamente desordenados. A quien sufre esto se le anima a tratar de revertirlo. Esto no quiere decir que sea un enfermo. Ahora voy a España y me llevo anotado el nombre de un libro de un señor norteamericano que fue homosexual; el nombre es algo así: “Cómo superar la homosexualidad”. Porque él la superó. Tema difícil.

21) Una cosa es si una conducta la Iglesia la considera moralmente aceptable, pero otra cosa es decir que es contraria a la naturaleza del ser humano. ¿Tener inclinación hacia el mismo sexo es más antinatural que no vivir ningún tipo de sexualidad?

No, yo lo que veo es que las estadísticas dicen que hay atracción entre hombres y mujeres, y al mismo tiempo una gran minoría tiene esta doble inclinación. Yo hablo de sexualidades diferentes.

22) No hay una anormalidad entonces.

Hay que ver qué se entiende por anormalidad. ¿Es lo normal? No, no es lo normal. Pero yo no estoy autorizado, ni nadie lo está, para decir cuáles son las causas de que esa persona tenga esa inclinación, porque el abanico de posibilidades es muy amplio.

23) En definitiva, ¿por qué la Iglesia condena la conducta homosexual?

La sagrada escritura es para la Iglesia Católica el punto de referencia. Desde el principio, en el Génesis, dice que Dios creó al hombre, al ser humano, varón y mujer. Y les dijo: “creced y multiplicaos”. Y siguiendo la lectura queda claro que la homosexualidad no se admite para nada, Sodoma y Gomorra fueron destruidas. El plan original de Dios es hombre y mujer juntos, con vistas a crecer y multiplicarse.

24) Los sacerdotes no cumplen con el plan de Dios.

Los sacerdotes no cumplimos (se ríe). ¿Por qué la Iglesia Católica a los sacerdotes nos pide en el rito latino el celibato? Porque también hay sacerdotes católicos casados. En el rito latino, que es el que vivimos en Occidente, nos pide eso. Porque Jesucristo fue célibe y sus apóstoles también. Para reflejar mejor ese carácter de entrega total al plan de Dios y siguiendo lo que dice Jesús: “Todo el que deje padre, madre, hermanos, esposa, por mí y por mi nombre, recibirá el ciento por uno y la vida eterna”. Esto no quiere decir que los sacerdotes seamos mejores por el celibato, lo importante no es el estado de vida en que uno está sino los hechos, las obras. Sacar adelante una familia es mucho más difícil que vivir en celibato, vamos a entendernos.

“A partir de lo que pasó con Mercedes Rovira yo hablaría hoy de modos distintos de vivir la sexualidad. No hablaría de anomalía”

25) Una película de 1994, “Actos privados”, planteaba la historia de un cura que es apartado de la Iglesia por homosexual, pero a la vez él mismo se entera de que un padre abusa de su hija y no puede hacer nada porque es secreto de confesión. Es decir: se sanciona una conducta privada, que no hace mal a nadie, y no se puede actuar frente a semejante agresión a una niña. ¿Qué haría usted con ese secreto de confesión?

Hablar, hablar y hablar. Muy fuerte y cariñosamente, comprendiendo todo, porque desde el momento en que una persona se va a confesar se entiende que hay un síntoma de arrepentimiento. A partir de allí poner todos los medios a revertir esa conducta, animándole a que vuelva a hablar, irlo llevando para tratar de ayudarlo, porque realmente es una situación terrible.

26) Ante una situación de ese tipo, ¿un sacerdote no puede denunciar?

No, de ninguna manera. La confesión es un secreto absoluto que jamás se ha violado. Eso forma parte esencial del sacramento de la confesión.

27) Las denuncias que hubo en los últimos años sobre pedofilia en la Iglesia, ¿qué están indicando?

Son excepciones, leí hace un tiempo que es el 0,9% de los sacerdotes. Están hablando de que los sacerdotes también somos hombres y que estamos dentro de un ambiente cultural. Leí hace muy poco un artículo del periodista italiano Vittorio Messori donde él decía: “un momento, esto ha ocurrido y sigue ocurriendo en todos los ambientes”. Bueno, que se manifieste también en los sacerdotes es gravísimo, pero forma parte de todo un clima. Benedicto XVI ha dado normas muy claras en el sentido de sacar a la luz los casos que hay y aplicar las sanciones correspondientes, retirando del sacerdocio a quien ha cometido una barbaridad de ese estilo.

28) Hace unos meses, en una entrevista al padre Mateo Méndez le preguntaba si sufría tentaciones y me contestó: “todos los días”. Le hago la misma pregunta.

Bueno, gracias a Dios no he tenido ninguna metida de pata. Pero el sacerdote es un hombre como cualquiera. A un hombre casado le siguen gustando todas las mujeres, y si sirve la anécdota, un sacerdote español amigo mío, cuando le decían lo difícil que sería mantener el celibato, contestaba: “la diferencia entre tú, que estás casado, y yo, es solo una: para mí están prohibidas todas las mujeres, para ti todas menos una”. Entonces, no magnifiquemos el asunto. Soy hombre, me gustan las mujeres, no tengo problema en decirlo, pero vivo en forma normal, sin hacer pavadas.

29) Pero la persona casada no tiene que reprimir su sexualidad, la vive. El sacerdote sí.

La virtud de la castidad es una gracia de Dios, que hay que pedir. Yo me ordené sacerdote a los 28 años, ya sabía lo que hacía, tenía conciencia clara de las reglas del juego, no me supone ningún esfuerzo represor conmigo mismo. El sacerdote tiene ayuda de Dios para ir adelante en su vida de todos los días. Yo soy un viejo de 67 años a esta altura (se ríe).

Las denuncias sobre pedofilia “están hablando de que los sacerdotes también somos hombres y que estamos dentro de un ambiente cultural”

30) Si se aprueba finalmente la ley que legaliza el aborto, ¿promovería un plebiscito en su contra?

No, no me corresponde. Tal como están planteadas las cosas, lo que yo quisiera salvar a toda costa es la libertad de conciencia y personal y la conciencia institucional. Que el médico o las enfermeras que estuvieran en una institución donde se realizaran abortos pudieran decir, serenamente, “yo no lo hago”.

31) ¿Y qué pasa, desde el punto de vista de la Iglesia, con el que lo hace?

El que practica un aborto o coopera con él, por el derecho común de la Iglesia está excomulgado. Técnicamente se llama “excomunión late-sentencia”, es decir ipso facto. ¿Qué quiere decir? Que queda apartado de la Iglesia, no puede recibir los sacramentos, hasta que reconozca sus pecados y se arrepienta y le den la absolución.

32) Todos quienes vivimos en Montevideo y tenemos algunos años conocemos la existencia de clínicas donde se practicaban abortos, algunas muy conocidas. La Iglesia nunca hizo nada contra ellas.

(Piensa) Porque está penalizado, es un delito. La Iglesia no va a hacer nada frente a lo que ya está penalizado.

33) Pero estando penalizado, todo el mundo sabe que existen clínicas y que se hacen abortos. Supongo que en la Iglesia también lo saben, ¿por qué no habla sobre eso?

Desde que se intenta desde el gobierno legalizarlo, la Iglesia ha dicho muchas cosas. Hasta ahora no parecía que fuera necesario hacerlo porque había una conciencia colectiva de que el aborto estaba mal. Éste es uno de los problemas gordos que tenemos: que cada vez hay una mayor confusión entre lo que es legal y lo que es moralmente bueno o malo. Hay un divorcio entre lo que es objetivamente bueno y lo que dice la ley. Si el aborto se aprueba, por más que se ponga una serie de cláusulas que más o menos atenúen, se forma una idea de que la mujer tiene derecho a abortar. Éste es el punto. Plantear como derecho de la mujer el atentar contra una vida que ella misma lleva consigo dice que moralmente vamos para abajo.

34) Pero insisto, antes de este proyecto había abortos en el Uruguay, y todo el mundo lo sabe. Y tenía derecho a abortar la mujer que podía pagar para hacerse un aborto clandestino, aunque fuera ilegal.

Pero la Iglesia nunca dejó de decir claramente que iba contra el quinto mandamiento, que dice “no matarás”. En palabras del Concilio Vaticano II, es un crimen abominable. La Iglesia no sentía la necesidad de estar hablando de algo que en principio estaba claro en la conciencia que se hacía clandestinamente. Ahora se le quiere dar otra naturaleza, se dice que tiene derecho la mujer a hacerlo. Y no solamente eso, quieren imponer a las instituciones que se realice como acto médico.

35) ¿Están incluidos en la excomunión de hecho de la que hablaba recién los legisladores que voten el proyecto?

Sí, pero las disposiciones de la Iglesia obviamente afectan solo a los católicos. Me van a decir: “el obispo está amenazando con penas, que se meta en lo suyo”. Pero la Iglesia tiene todo el derecho de decir lo que dice, porque la vida es un don de Dios. Si usted no lo cree, allá usted y su conciencia.

36) ¿Qué es el demonio?

¿El demonio? (se ríe) Es un gran misterio, pero real. El demonio aparece en el libro del Génesis como tentador. Su gran tentación es ser igual a Dios. Lo que enseña la Iglesia es que es un ángel que fue creado bueno pero allí hubo una prueba en la cual se definió en contra de Dios. Tiene una inteligencia enormemente superior a la humana, capaz de crear grandes disturbios en las personas, en la sociedad, y parecería que está trabajando bien.

37) En “El evangelio según Jesucristo”, Saramago plantea un diálogo final entre Dios, Jesucristo y el diablo, en el que éste le pide a Dios que lo acepte de nuevo. Y Dios le dice algo así como: “No, porque si tú dejás de existir, ¿qué sentido tengo yo?”

Sí, yo lo cambiaría: no puede ya volver a su lado porque la elección que hizo fue definitiva y para siempre. En ese sentido, la fantasía de Saramago le jugó un mal partido. No puedo imaginar que al final habrá un blanqueo general y que todo vale lo mismo. El demonio en un momento va a ser vencido, en el fin del mundo es lo que dice Jesucristo. Se trata en definitiva de ahogar el mal en abundancia de bien y para eso necesito la ayuda de Dios.

“No tengo experiencia en exorcismos, pero que hay endemoniados sí, eso cualquier sacerdote lo percibe”

38) El padre Elizaga, célebre por sus exorcismos, dijo en una entrevista que le hice hace algunos años que “muchas personas que la ciencia manda a un psiquiatra se curarían con un exorcismo”. ¿Está de acuerdo?

No tengo experiencia en exorcismos, el que sabe es él. Pero que hay endemoniados sí, eso cualquier sacerdote lo percibe. No hablo de endemoniados como en la película “El exorcista”, pero sí de convivencia con el demonio, conviven con el demonio.

39) ¿Por qué Dios hace milagros en algunas situaciones y no en otras?

Sí… es complejo eso. No tengo respuesta. Si supiéramos, seríamos Dios. En todo lo que se refiere a Dios hay que partir de un principio de humildad fundamental. Si Dios cupiera en mi cabeza o se adaptara a lo que yo puedo entender, entonces sería un Dios en el que yo no creería, porque sería a mi imagen y semejanza. Y soy yo el que fui creado a su imagen y semejanza, con una gran diferencia: él es Dios.

40) ¿Tiene ganado el paraíso?

(Se ríe) Eso no lo sabré hasta el último instante. Hay que ganar la medalla de oro y hay que correr con todo. No lo puede decir nadie, hasta el último momento tengo la posibilidad de equivocarme, de hacer un disparate, de no ser fiel a Dios. Nadie está asegurado y todos somos capaces de grandes equivocaciones y de grandes heroísmos también.

Montevideo Portal / Gerardo Tagliaferro

Fotos: Juan Manuel López