Iglesia al día

" Me alegra que el tema elegido por la familia ecuménica para la celebración del Tiempo de la Creación 2020 sea 'Jubileo de la Tierra', precisamente en el año en el que se cumple el cincuentenario del Día de la Tierra "
Papa Francisco

La Iglesia en los medios Habrá que esperar a la Sede Vacante para saber la fecha del cónclave

EL OBSERVADOR |

La reunión de cardenales se llevará a cabo con 115 miembros ya que el papa le aceptó la renuncia a uno de ellos, acusado de “comportamientos inapropiados”

Habrá que esperar hasta que la Iglesia entre en Sede Vacante –el tiempo desde que el papa fallece o renuncia hasta que se elige al sucesor– y se reúnan los cardenales para saber cuándo comenzará el próximo cónclave, en el que participará un cardenal menos de los previstos porque Benedicto XVI aceptó la renuncia de uno de ellos, acusado de “comportamientos inapropiados” con tres sacerdotes y un expresbítero. Después de que el jueves a las 20 horas de Roma quede la Sede Vacante, comenzarán las congregaciones de cardenales. Ellos serán los que decidirán la fecha en que comenzará el cónclave que elegirá al nuevo pontífice, anunció ayer el vocero de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi.

La conferencia fue para anunciar que, a su regreso del retiro espiritual, el papa promulgó un “motu proprio” (documento papal) por el que dio la libertad al Colegio de Cardenales para anticipar la fecha de la elección.

La renuncia de O’BrienLa otra gran noticia de ayer fue que el papa aceptó la renuncia del cardenal Keith Michael Patrick O’Brien, al frente de una diócesis de Escocia y acusado por “conductas inapropiadas” en los años de 1980.“Al llegar a la edad de 75 años y con una frágil salud, envié mi renuncia como arzobispo de San Andrés y Edimburgo al papa Benedicto XVI hace unos meses. Me alegra saber que aceptó mi renuncia ‘nunc pro tunc’ – (ahora y que surtirá efecto luego) el 13 de noviembre de 2011”, indicó el cardenal en una declaración con la fecha de ayer.La Iglesia informó que el papa había aceptado la renuncia el lunes pasado, 18, pero que se hizo pública recién ayer. Esto seguramente se deba a que el último sábado en el diario británico The Guardian publicó un artículo donde se informaba que el purpurado era acusado de “actos inapropiados”.Según ese periódico, tres sacerdotes y un expresbítero presentaron su acusación hace unas semanas al nuncio del Vaticano en el Reino Unido, Antonio Mennini.

Pero tras la noticia de que el papa dejará su cargo este jueves, los acusadores cayeron en la cuenta de que el cardenal sería elector e insistieron en divulgar sus argumentos para evitarlo.De acuerdo con el relato, el exsacerdote denunció que en la década de 1980, cuando él tenía 20 años y era seminarista, el cardenal “se le acercaba de modo inapropiado después de las oraciones nocturnas”, algo que nunca se animó a contar hasta hace unas semanas.

El segundo relato es de un “Padre A” que aseguró que tuvo un “contacto inapropiado” con el arzobispo. El “Padre B” contó de un “comportamiento indeseado” del arzobispo cuando pasó una noche en el Palacio Episcopal y el “Padre C” también mencionó un “contacto inapropiado”

.Influencia del cónclave

No hubo, ni en la declaración de la Iglesia ni en la del cardenal ninguna palabra respecto a estos asuntos. Pero, a pesar de que jurídicamente O’Brian podría participar del cónclave que elegirá al futuro papa, el mismo implicado dejó en claro que no asistirá. “No los acompañaré en persona en este cónclave”, dijo. Y agregó después: “No quiero que la atención de los medios en Roma se concentre en mí, sino en el papa Benedicto XVI y en su sucesor”.Entrevistado por el mismo medio que divulgó la existencia del informe contra el cardenal, Austen Ivereigh, escritor y coordinador del movimiento internacional Catholic Voices, indicó que no se había sorprendido por la aceptación de la renuncia presentada por el purpurado.“Creo que la velocidad del anuncio está relacionado con el hecho de que estas acusaciones fueron hechas en la previa de la elección papal. Es importante no distraer del papa y de la elección, y honestamente pienso que era necesario y que O’Brien lo hizo por el bien de la Iglesia”, consideró.A su entender, la rápida reacción de la Iglesia –entre el sábado y el lunes– demuestran que la Iglesia “renovó la transparencia y responsabilidad”, así como su deseo de que la elección del nuevo pontífice se desarrolle con las menores controversias posibles. A la luz de la renuncia del escocés, serán 115 los cardenales que elegirán en el cónclave.