Iglesia al día

" Me alegra que el tema elegido por la familia ecuménica para la celebración del Tiempo de la Creación 2020 sea 'Jubileo de la Tierra', precisamente en el año en el que se cumple el cincuentenario del Día de la Tierra "
Papa Francisco

La Iglesia en los medios Guerras de religión [Editorial]

EL PAÍS |

Cuando la elección del Papa Francisco, muchas fueron las exclamaciones de sorpresa. La mayor diría que provenía por el hecho de que fuese jesuita. Para los latinoamericanos, porque por primera vez habría un representante del continente americano y para los argentinos…ya se imaginan.

Sin embargo, para algunos observadores hay que pensar también en otras razones. El obispo Bergoglio fue el dilecto alumno de un jesuita especialmente versado en los temas orientales. Y la cristiandad en esa zona del planeta, incluyendo parte de África, Asia y Medio Oriente, hoy se enfrenta a situaciones preocupantes, siendo sus fieles víctimas de hostigamiento y persecución.

Hace pocos días se informó y se vio por televisión los asesinatos cometidos en una aldea siria, con población cristiana, después que el ejército oficial se alejó y entraron unos grupos rebeldes.

Existe una inquietud que se percibe cada vez más nítidamente en varios países europeos, como por ejemplo Francia, tal como lo refleja un reciente artículo del francés Thierry Desjardins, conocido periodista y reportero, director general adjunto del diario Le Figaro. Pensando que es de interés conocer su contenido , se transcribe aquí una síntesis del mismo, titulado nada menos que “Nueva Guerra Mundial”.

Ya es hora-

dice el articulista- que nos demos cuenta, finalmente, de que una nueva guerra de religión ha comenzado, esta vez a escala planetaria. Los islamitas masacran a los cristianos en Egipto, en Irak, en Filipinas, en Indonesia, en Pakistán, en Nigeria, un poco por todos lados. Se tiene la impresión de que este siglo que comienza va a ver el avance sin piedad de un Islam renacido, que pretende dominar al mundo, haciendo pagar a la civilización cristiana los pocos siglos durante los cuales ha reinado…El siglo XX estuvo marcado por el enfrentamiento Este-Oeste, el bloque comunista contra los países libres. Marx, Lenin y Stalin se hundieron ellos mismos por las incoherencias, a menudo monstruosas, de su ideología. Pero han sido reemplazados por Alá y su Profeta. El Corán ha tomado el lugar del comunismo. Es la bandera verde del islam en vez de la roja, los imanes predicadores en lugar de los comisarios políticos…

Y nosotros lloramos con nuestras lágrimas de cocodrilo habituales, a los coptos asesinados en Alejandría y a los

cristianos en Bagdad. No es fácil ver qué podemos hacer. Ya no es la época de las cruzadas y las últimas experiencias en Afganistán o en Irak no resultaron. Es lo menos que se puede decir…

Pero al menos debemos estar lúcidos y no dejar que el “arrepentimiento” nos paralice. Ayer un idiota explicaba por televisión que si los islamitas egipcios masacraron a los coptos, era porque estos cristianos del valle del Nilo “eran representantes de occidente ” embajadores de la cultura europea, símbolos vivientes del capitalismo, del neocolonialismo, del dólar y la coca -cola”. Tal parecía que los islamitas tenían razón de querer eliminar a estos sobrevivientes de un pasado detestable.

Quien así hablaba mostraba su ignorancia, ya que los coptos son los descendientes del pueblo de los faraones. Copto quiere decir egipcio y poblaban esas orillas, mucho antes que de la conquista árabe y musulmana. Lo mismo puede decirse de todos los cristianos de oriente, sean católicos (del rito de Antioquía, del rito sirio, los maronitas del Líbano, del rito bizantino, del armenio, del de Alejandría) o los coptos, los ortodoxos que tienen a su patriarca, ya sea en Estambul, en Alejandría, en Jerusalén o Damasco. Todos ellos se encuentran en su casa en esos países, desde hace milenios. Algunos inclusive hablan arameo, la lengua de Cristo. No podemos hacer nada para protegerlos, pero no los traicionemos haciéndonos eco de las acusaciones de sus enemigos. Pero sí recibirlos como debemos hacer con todo aquel que es perseguido. Muchos ya han huido de sus países. Y sobre todo, no nos vendemos los ojos hablando de la amistad islámico -cristiana, de un islam a la occidental, de la cohabitación armoniosa de los tres monoteísmos. Seamos intransigentes con las reglas de nuestra laicidad, pero no nos dejemos llevar ni hacia la estigmatización ni a la discriminación (sobre todo si debiera ser “positiva”) porque sería hacerle el juego a los fanáticos… Si hay una lección que no debemos olvidar es la de Munich, Churchill dijo: “Prefirieron el deshonor a la guerra y tendrán ambos”.