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La Iglesia en los medios Francisco denuncia la situación de inmigrantes y pide perdón

EL PAÍS |

El papa Francisco pronunció este lunes una importante homilía de perdón y denuncia frente a cientos de inmigrantes ilegales en la pequeña isla italiana de Lampedusa, emblema del fenómeno en Europa.

El papa Francisco pronunció este lunes una importante homilía de perdón y denuncia frente a cientos de inmigrantes ilegales en la pequeña isla italiana de Lampedusa, emblema del fenómeno en Europa.

“Sentí que tenía que venir hoy aquí a rezar, a realizar un gesto de cercanía para despertar las conciencias y para que lo que ha sucedido no se repita, no se repita por favor”,. dijo el papa.

“Ustedes son una pequeña realidad, pero ofrecen un ejemplo de solidaridad”, agregó.

Además, Francisco señalo a los “emigrantes musulmanes” que “la Iglesia está cerca de ustedes en la búsqueda de una vida más digna para vosotros y para vuestras familias”.

“Muchos estamos desorientados y me incluyo yo mismo”, expresó.

“Buscaban una vida mejor y han encontrado la muerte (…) Antes de llegar aquí, pasaron por las manos de los traficantes, que explotan la pobreza de los demás (…) Cómo han sufrido por traficantes de seres humanos que explotan la pobreza, algunos de ellos no han logrado ni siquiera llegar”, indicó.

Al señalar responsabilidades, el Papa se refirió a la obra Fuenteovejuna, de Lope de Vega, y su réplica final: “todos a una, Señor”.

“¿Quién es el responsable de la sangre de estos hermanos y hermanas? Nadie y todos”, dijo.

“Hemos perdido el sentido de la responsabilidad fraternal (…) La cultura del bienestar (…) nos vuelve insensibles a los gritos de los demás, nos hace vivir en una burbuja de jabón, bella, pero vacía”, recordó el papa en Lampedusa.

“Señor, con esta liturgia, que es una liturgia de penitencia, pedimos perdón por la indiferencia de hermanos y hermanas, pedimos perdón por habernos acomodado, por habernos encerrado en nuestro bienestar que anestesia el corazón”, agregó luego.

Según dijo, el perdón también es para “aquellos que con sus decisiones a nivel mundial han creado situaciones que conducen a estos dramas”.

“Nos hemos acostumbrado al sufrimiento de los demás, no nos afecta, no nos interesa. No es nuestro problema (…) Esta sociedad ha olvidado el llanto, el compadecerse”.

Lampedusa puerta de la migración a Europa

La oleada cada año durante los meses del verano boreal de inmigrantes clandestinos a la isla italiana de Lampedusa la convirtió en un pequeño cruce de caminos del Mediterráneo y en la puerta de entrada a Europa.

Pese a que los cerca de 6.000 residentes de Lampedusa han resistido en estos años con sobriedad a la emergencia humanitaria creada por la llegada de miles de inmigrantes provenientes de Africa, Medio Oriente y Asia, la situación económica de la isla no es fácil.

Frente a la crisis de la tradicional industria de la pesca en los últimos años, la isla, de 20 kilómetros cuadrados, decidió invertir en el turismo, por lo que espera que el problema de los inmigrantes sea resuelto y partan lo más pronto posible.

La isla, en el archipiélago de las Pelagias en el mar Mediterráneo, ubicada a 205 km de la isla de Sicilia y a 113 km de Túnez, estuvo a lo largo de los siglos bajo el dominio de los griegos, los romanos y los árabes, para pasar luego a franceses y malteses antes de convertirse en el territorio italiano más al sur.

Un simple y sugestivo monumento sobre el mar, llamado la “Puerta de Europa”, con objetos tridimensionales que recuerdan lo que se carga y pierde en esa dramática travesía, rinde homenaje a todos los inmigrantes que han perdido la vida intentando entrar al viejo continente. Cerca de unos 25.000 en los últimos 20 años, según algunos cálculos.

El éxodo de inmigrantes se ha agudizado tras las protestas en 2011en el mundo árabe, por lo que la alcadesa, Giusi Nicolini, pidió oficialmente ayuda a la Unión Europea.

El párroco de Lampedusa, Stefano Nastasi, escribió al papa argentino Francisco, hijo de inmigrantes italianos, cuando fue elegido en marzo pasado pontífice, para que conociera de cerca el drama.

“Que Lampedusa sea faro del mundo, para que tenga el coraje de recibir a los que buscan una vida mejor”, pidió el papa durante su visita de pocas horas tras agradecer a los isleños por su “ternura” y solidaridad con los inmigrantes.

Desde el inicio del año, 4.000 indocumentados han desembarcado en Lampedusa, tres veces más que en el 2012. En 2011, cerca de 50.000 prófugos y sin papeles pasaron por la isla que cuenta con un centro de detención para indocumentados, que suele tener problemas de hacinamiento.

Desde 1999, más de 200.000 inmigrantes han transitado por Lampedusa.

Buena parte de los indocumentados, entre ellos numerosos musulmanes que esperan hacinados en el centro de detención la deportación tras haber pagado cara la travesía a traficantes de seres humanos, asistieron el lunes a la misa papal, que se celebró en el pequeño estadio de la localidad.