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La Iglesia en los medios “Entre ustedes está el futuro Papa”

EL PAÍS |

La cuenta regresiva del fin del pontificado de Benedicto XVI está en marcha en el Vaticano, donde a las 20.01 locales, las cinco de la tarde en Uruguay, comenzará la “sede vacante” y una nueva etapa en la Iglesia Católica.

El Papa ya saludó hoy, uno por uno, a los cardenales en la Sala Clementina del Vaticano.

“Entre Ustedes está el futuro Papa”, dijo en sus breves palabras de despedida a los purpurados, y le prometió su “incondicional obediencia” a quien sea elegido.

La renuncia de Joseph Ratzinger a su ministerio, que él mismo anunció el 11 de febrero pasado, por razones de edad y de “fuerzas” para llevarlo adelante, se concretará a las 20 de este jueves.

La hora -según explicó hace unos días la Santa Sede- fue elegida según la rutina de las jornadas laborales de Joseph Ratzinger, quien terminaba de trabajar sobre ese momento.

Sin embargo la de hoy es una jornada extraordinaria. Como extraordinaria es la renuncia del Papa, la primera en los últimos 600 años.

Además de numerosos problemas que se han ido resolviendo “sobre la marcha” desde el anuncio de la histórica dimisión, los próximos días enfrentarán a la Santa Sede y a la feligresía con otras situaciones insólitas.

Porque cuando el Cónclave cardenalicio elija al sucesor de Benedicto XVI, habrá un Papa en los aposentos vaticanos y un “Papa Emérito” o “Romano Pontífice Emérito” que vivirá en un convento de monjas de clausura también dentro del perímetro de la Santa Sede.

Y para dirigirse a ese Papa Emérito se seguirá usando la fórmula “Su Santidad”, que se emplea para el Pontífice a cargo. Detalles de vestimenta marcarán diferencias: hábito talar blanco para ambos, pero el del Papa Emérito sin capa corta para cubrir los hombros, y calzado simple marrón, no rojo.

Sin el “anillo del Pescador” -que hasta ahora no se sabe si se destruirá o no- y sin sello, que será destruido, Joseph Ratzinger se dedicará a la vida de oración. En la sombra y la meditación. Su última jornada, que concentra la atención del mundo, no será agitada.

Luego de los eventos multitudinarios del domingo pasado para el Angelus y de ayer en la Audiencia General, esta última con 150 mil personas en San Pedro, según informó la Santa Sede, no está prevista manifestación masiva alguna para hoy.

El jefe de la oficina de prensa del Vaticano, padre Federico Lombardi, fue el encargado de detallar las actividades papales de este histórico 28 de febrero.

En automóvil y alrededor de la 16.55, casi las dos de la tarde en Uruguay, Benedicto XVI irá desde el patio vaticano de San Damaso, con un piquete de la Guardia Suiza, al helipuerto. Recibirá entonces el saludo del cardenal decano Angelo Sodano y a las 17, en helicóptero, partirá hacia la residencia apostólica de verano de Castelgandolfo, a unos 30 kilómetros de Roma.

A esa hora, la Guardia Suiza terminará su servicio para el Papa alemán en la puerta de ingreso del Palacio Apostólico de Castelgandolfo. “Será la Gendarmería la que seguirá su servicio de vigilancia y garantizará la seguridad del Santo Padre”, pero el Vaticano será “gobernado por el Colegio de Cardenales, por lo tanto la Guardia Suiza cuidará de ellos”, detalló la Santa Sede, a través de su vocero, padre Federico Lombardi.

Por su parte, a las 17.15, Joseph Ratzinger aterrizará en ese castillo, residencia de verano pontificia. Allí lo recibirán monseñor Bertello, presidente de la gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano; el obispo de la diócesis de Albano; el alcalde, y el sacerdote de esa parroquia recostada sobre los Montes Albanos.

Y a las 17.30, siempre frente las cámaras de la televisión, Benedicto XVI aparecerá por última vez ante los ojos del mundo, desde el balcón de su residencia. En el crepúsculo, varios miles de fieles portando antorchas estarán presentes en el lugar para darle un último adiós.

El último acto se producirá a las 20, cuando se cierren las puertas del Palacio Apostólico de Castelgandolfo. La Sede Apostólica será gobernada, a partir de ese momento y durante el tiempo que esté vacante, por el Colegio de Cardenales.

Así terminará, después de siete años, diez meses y diez días, el pontificado de Benedictus Sextus Decimus, el 265° Sumo Pontífice de la Iglesia Católica.

En base a ANSA y LA NACIÓN | GDA