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La Iglesia en los medios En el primer semestre se realizaron 900 ligaduras tubarias y 100 vasectomías

LA REPÚBLICA |

La decisión en mano de los propios involucrados

En los seis primeros meses del año se han realizado aproximadamente 900 intervenciones quirúrgicas de ligaduras tubarias en todo el país, en el ámbito público y privado, coordinadas exclusivamente como tales, o sea que no se incluyen a mujeres que les realicen una ligadura durante una cesárea. Paralelamente se realizan menos de cien vasectomías, según cifras confirmadas por la doctora Leticia Rieppi, coordinadora del Área de Salud Sexual y Reproductiva del Ministerio de Salud Pública.

Vale la pena recordar que en la Ley Nº 18.426 de Defensa del Derecho a la Salud Sexual y Reproductiva, en el artículo 3 de los derechos sexuales y reproductivos en el inciso G, se habilita a incluir la ligadura tubaria y la vasectomía con consentimiento informado de la mujer y del hombre, respectivamente.

Vale precisar que ambas tienen como objetivo evitar la procreación de hijos, mediante intervenciones quirúrgicas.

Rieppi explicó a LA REPÚBLICA que en el año 2006 “se hizo un consentimiento informado donde quien da la autorización para la ligadura tubaria es exclusivamente la mujer, sin elementos que tengan que ver con que la pareja defina, ni la edad, ni ninguna otra razón.

En el año 2011 se reglamentó la Ley 18.426 que es la de Derecho Sexual y Reproductivo, entonces a partir de ahí todas las instituciones públicas y privadas, tendrían que hacer ligaduras tubarias a todas las mujeres sin costo.

“En realidad lo que nosotros empezamos a hacer -dice Rieppi- como punto de partida de la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, en forma conjunta con toda la información, es pedirle a las instituciones cuántas ligaduras tubarias se están haciendo”.

Aclara que cuando se habla de los datos extraídos de ligadura tubaria se habla específicamente de intervenciones quirúrgicas exclusivamente para eso, no cuando una mujer de pronto se somete a una cesárea.

Dijo que la historia natural de las ligaduras tubarias era que antes no se pedían porque dependía del costo, ya que a las instituciones que las hacían se le debían pagar un plus o al médico tratante. Pero además sin un criterio de defensa a los derechos de la mujer, ya que para realizar esta intervención, la mujer debía tener más de tantos años, más de tantos hijos y además pareja estable. “Es más -agrega- cuando yo entre a Ginecología eso era un criterio general, pero no que las mujeres tomaran la decisión como una cuestión personal”.

Asimismo como no era considerada una prestación tanto la ligadura tubaria como la vasectomía, llevaba a que las instituciones determinaran que si no estaba en la lista de intervenciones, no se hacía. La limitación era que había que pagarla”, reitera.

Ligadura tubaria

La ligadura de trompas es un procedimiento de esterilización que se realiza a las mujeres. En este procedimiento quirúrgico se atan las trompas de Falopio, que son los tubos que conectan los ovarios con el útero. La fecundación ocurre cuando los óvulos abandonan los ovarios y viajan a través de las trompas de Falopio hacia el útero (o matriz) donde se lleva a cabo la concepción.

Vasectomía

La vasectomía es un método permanente de control de natalidad. Es una operación sencilla en que el doctor amarra o sella los tubos en el escroto que llevan el esperma al pene. Con la vasectomía el hombre puede tener relaciones sexuales sin producir un embarazo. Al amarrarse o sellarse los tubos, los espermatozoides no pueden mezclarse con el líquido masculino (semen).