Iglesia al día

" “Todos somos discípulos misioneros en salida” "
I Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe

La Iglesia en los medios El Santo Padre a las universidades y colegios católicos: crecer en humanidad, diálogo y esperanza 

ZENIT |

https://es.zenit.org/articles/el-santo-padre-a-las-universidades-y-colegios-catolicos-crecer-en-humanidad-dialogo-y-esperanza/

El papa Francisco elogió la labor de las escuelas y universidades católicas por la gran contribución que dan a la misión de la Iglesia, cuando están al servicio del crecimiento en humanidad, en el diálogo y en la esperanza

Lo indicó el Santo Padre este jueves al recibir en la Sala Clementina a los integrantes de la Congregación para la Educación Católica (de los Institutos de Estudios), quienes han celebrado recientemente su asamblea plenaria, y a los miembros de la Fundación Gravissimum Educationis, instituida hace poco para relanzar el contenido de la declaración conciliar del mismo nombre.

Francisco indicó saber que la asamblea ha realizado un balance de los últimos tres años y trazado las directrices para el futuro, reflexionando sobre diferentes temas como la formación inicial y permanente de los profesores y directivos, la contribución insustituible de las congregaciones religiosas, el apoyo que puede venir de las Iglesias particulares y organizaciones del sector.

La institución ha dedicado buena parte de su trabajo a las universidades eclesiásticas y católicas para la actualización de la Constitución Apostólica Sapientia christiana; a la promoción de los estudios de Derecho Canónico en relación con la reforma del proceso de nulidad matrimonial y a la pastoral universitaria.

“Las Universidades son un ámbito privilegiado para pensar y desarrollar el empeño evangelizador” y “las escuelas católicas constituyen un aporte muy valioso a la evangelización de la cultura, aun en los países y ciudades donde una situación adversa nos estimule a usar nuestra creatividad para encontrar los caminos adecuados”, dijo el Papa.

Por ello quiso compartir algunas expectativas:

“En primer lugar, frente a un individualismo que invade, que vuelve humanamente pobre y culturalmente estéril, es necesario humanizar la educación…”. Y más aún las instituciones católicas “tienen la misión de ofrecer horizontes abiertos a la trascendencia”.

Y la “Gravissimum educationis recuerda que la educación está al servicio de un humanismo integral y que la Iglesia, como madre, educadora, siempre mira siempre a las generaciones más jóvenes en la perspectiva de la formación de la persona humana en orden a su fin último y al bien de las varias sociedades, de las cuales el hombre es miembro y una vez adulto tendrá labores que realizar”.

Otra expectativa es “hacer crecer la cultura del diálogo.
“Nuestro mundo se ha convertido en una aldea global con múltiples procesos de interacción, donde cada persona pertenece a la humanidad y comparte la esperanza de un futuro mejor con toda la familia de las naciones. Al mismo tiempo, por desgracia, hay muchas formas de violencia, pobreza, explotación, discriminación, marginación, enfoques restrictivos de las libertades fundamentales que crean una cultura del descarte”.

En este contexto, “las instituciones educativas católicas están llamadas en primera línea a practicar la gramática del diálogo que forma el encuentro y a la valorización de la diversidad cultural y religiosa…”. Y en un sentido más específico “las escuelas y universidades están llamadas a enseñar un método de diálogo intelectual dirigido a la búsqueda de la verdad”.

Una última espectativa que el Papa quiso compartir fue “la contribución de la educación para ‘sembrar esperanza””, porque “el hombre no puede vivir sin esperanza y la educación genera esperanza”.

“Estoy convencido –señaló el Papa– de que los jóvenes de hoy necesitan sobre todo esta vida que construye el futuro”. Y Para tener este pulso “hace falta oír a los jóvenes: la labor de oreja.. ¡Oír a los jóvenes!”.

“Queridos hermanos y hermanas, las escuelas y universidades católicas –concluyó el Papa– dan una gran contribución a la misión de la Iglesia cuando están al servicio del crecimiento en humanidad, en el diálogo y en  la esperanza”.