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Papa Francisco

La Iglesia en los medios El salesiano Sturla será el nuevo arzobispo de Montevideo

EL OBSERVADOR |

Humo blanco. El obispo auxiliar de Montevideo fue designado por el papa Francisco

El papa Francisco nombró al salesiano Daniel Sturla para sustituir a Nicolás Cotugno en el arzobispado de Montevideo. Sturla se transforma en el tercer arzobispo salesiano, ya que sus antecesores, Cotugno y José Gotardi (1985-1998), también pertenecían a esa congregación religiosa con fuerte presencia en Uruguay.

Si bien la noticia trascendió ayer en ámbitos eclesiásticos, será comunicada oficialmente hoy, dijeron a El Observador fuentes de la Iglesia.

El arzobispo es un obispo al que se le atribuye una preeminencia, más que nada honorífica sobre los demás obispos, e implica que tiene más peso para algunas decisiones.

En Uruguay hay un solo arzobispo, a cargo de la arquidiócesis de Montevideo, y nueve obispos. Cada diócesis comprende más de un departamento. También hay tres obispos auxiliares (dos en Montevideo y uno en Canelones) que ayudan al obispo en su tarea.

El sábado 25 de enero en el Tercer Gran Rosario de bendición para las familias, que se celebró en la rambla del Buceo con la participación de miles de personas, Cotugno se despidió de los fieles y adelantó que el romano pontífice seguramente ya tenía decidido el nombre de su sucesor. “El año que viene no voy a ser yo quien presida el rosario”, agregó el arzobispo.

En setiembre del año pasado, Cotugno viajó a Roma y presentó su renuncia al papa Francisco, al cumplir 75 años, edad en la que los obispos deben renunciar, según establece el Código de Derecho Canónico.

Cotugno será ahora obispo emérito de Montevideo y podrá dedicarse a la congregación denominada Fraternidad Contemplativa María de Nazareth, dentro del espíritu salesiano de Don Bosco, que fundó hace unos años.

Para la designación del nuevo arzobispo, el nuncio apostólico, Anselmo Guido Pecorari, representante del papa en Uruguay, tuvo que presentar a Francisco tres nombres de posibles sucesores como sugerencias, ya que la decisión final la tomó el pontífice.

Prejuicios en educación

En una entrevista que dio a El Observador en 2011, cuando fue nombrado obispo, Sturla dijo que en la educación uruguaya hay problemas que son solucionables “y, sin embargo, cuesta mucho ponerse de acuerdo”. “La preocupación más grande en este momento son los adolescentes; ahí tenemos una emergencia educativa”, dijo.

También señaló que “hay un prejuicio que impide avanzar en la educación formal”. “Los padres que mandan a sus hijos a un colegio privado pagan un impuesto y también la cuota del colegio. Si el Estado subvencionara a muchos liceos privados, ¿cuánto bien se podría hacer?, ¿cuánto se descongestionarían los liceos estatales?, ¿cuánto de la experiencia de los privados podría ser para bien de tanta chiquilinada pobre? A veces cierran liceos privados en los barrios populares porque no se pueden sostener”, dijo. l

Perfil

Daniel Sturla

Obispo auxiliar de Montevideo

53 años

Salesiano

Se ordenó como sacerdote de Don Bosco el 21 de setiembre de 1987. Antes de ser nombrado obispo auxiliar el 10 de diciembre de 2011, fue inspector salesiano en Uruguay. Estudió derecho civil, filosofía y ciencias de la educación y teología en el Instituto Teológico de Uruguay Monseñor Mariano Soler. Su hermano, Martín, fallecido, fue diputado por el Partido Nacional.

Cotugno y sus polémicas afirmaciones

La conducción del actual arzobispo de Montevideo, Nicolás Cortugno, estuvo signada por la polémica por algunas afirmaciones que realizó, sobre todo vinculadas a temas como la homosexualidad. En una entrevista concedida al semanario Búsqueda en 2003, Cotugno había afirmado que la homosexualidad respondía a “manifestaciones aberrantes” de “la realización del ser humano” y que en cierto modo “es una enfermedad de quien sufre en el propio ser y en la propia carne los desvíos y la desvirtuación de lo que llamamos naturaleza”. También dijo en ese momento que la Iglesia censura la homosexualidad pero no condena “a las personas homosexuales”, y sostuvo que pide la “castidad” como arreglo de la situación. Luego de que se aprobó la ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo, Cotugno dijo que es “una realidad que existe en la sociedad”, a la que “no puede cerrar los ojos”.